LA GRIPE

Agosto 29, 2009

No es fácil imaginar qué habría pasado en los finales del siglo XIV cuando el cólera dejaba muertos en cada esquina de la vieja Europa diezmando sin medida la población y arruinando comercios y campos, si las llamas que quemaban cadáveres hubieran abierto todos los telediarios. No habría quedado títere con cabeza. No es fácil imaginarlo, pues si hubiera habido televisión, habría habido también higiene, penicilina, vacunas y millares de muertos menos. Si es fácil imaginar, por contra, la angustia añadida que le habría llegado al ciudadano medio cada vez que pretendiera informarse y  le enumeran el número de muertos provocados por la peste bubónica. Algo de eso sucede con la gripe, llamada porcina en sus inicios desconocidos y meridianamente ignotos, pasada después ser conocida por una especie de sortilegio de letras y números H1N1 y ahora denominada Gripe A.

Los muertos debidos, dicen a la Gripe A,  se encadenan y clasifican por continentes, por zonas geográficas, por estados y ciudades, pero  no son más muertes que las producidas por  infarto de miocardio en el mundo desarrollado, ni tampoco mas que las provocadas por el hambre en África, pero suenan a venganza de dios, por contemplar un mundo lleno de ateos y homosexuales. Los muertos, en su inmensa mayoría, casi todos, no se han muerto única y exclusivamente por culpa de la Gripe A, nada más lejos. Han muerto porque sufrían de casi todo y, además, les alcanzó la Gripe A.

Como vivimos sólo el día a día, la mayor parte de los habitantes ha olvidado la llamada Gripe Asiática, que se sufrió en la década de los cincuenta del siglo XX. Al parecer, quienes vivíamos entonces, estamos inmunizados ante este brote de la denominada  Gripe A. No deja de ser una buena nueva para los más viejos del lugar, que de eso, al menos, pueden estar seguros de que no van a morir, aunque se los pueda llevar por delante la gripe vulgar y con minúscula, esa que llega todos los años con el otoño en el hemisferio norte. Viene al punto recordar que los brotes más dañinos de Gripe A en el hemisferio sur Argentina y Chile en particular tuvieron lugar en el otoño austral.

Ante tanta avalancha de peticiones, desde que no empiece el curso escolar hasta que los taxistas de Madrid, esos que escuchan la COPE en particular, sean vacunados en primer lugar, la tranquilidad con la que la ministra de Sanidad Trinidad Jiménez está abordando el asunto merece la loa y la felicitación.  Confiesa, el autor de esta bitácora, que Trinidad Jiménez le ha sorprendido gratamente. Ha demostrado que es una política con agallas y para los tiempos que corren es saludable y refrescante, que así sea. Seguro que no fue llamada para pensar en la salud de los españoles cuando le ofrecieron un puesto en el Gobierno, al fin la salud es gestionada por las Comunidades de manera harto distinta, por cierto. Trinidad Jiménez fue llamada, apostaría cualquier cosa aunque nadie me haya dicho nada, para poner en marcha ese invento de José Luis Rodríguez Zapatero que es la Política Social, algo que no entendió Mercedes Cabrera, posiblemente porque más científica que política y en consecuencia de no haber entendido ya no es ministra.

Trinidad Jiménez, quien por cierto es la quinta ministra mujer en breve espacio de tiempo, ha dado a conocer la existencia del ministerio. Bueno algo hizo alguna de sus predecesoras, posiblemente la peor, Celia Villalobos, cuando explicó su teoría del chuletón y el hueso, en los tiempos pretéritos y ya olvidados de las vacas locas. También contribuyó mucho Elena Salgado con el tabaco, pero también con el vino. Mejor sabor de boca dejaron Ángeles Amador y Ana Pastor. No imagino, la verdad me cuesta mucho, la Gripe A contada en rueda de prensa por Bernat Soria. Con Trinidad Jiménez el Presidente del Gobierno ha dado en el clavo. La ministra ha hecho muy bien en frenar las ventas de medicamentos, aunque debe ser terrible la presión que debe soportar de parte de las multinacionales farmaceuticas esos seres por encima de todo bien y todo mal, que mueven tantísimo dinero y compran cantidad de voluntades.

Espera este parado desde su blog que no cunda el pánico, que siga Trinidad Jiménez en su calma y que el espíritu antisistema que gobierna en el PP se calme en este singular y delicado asunto. No cree el autor de estas líneas que la gripe sea una leyenda urbana, ni un invento de la farmaceuticas, que puede, ni una idea genial de los gobiernos para animar el consumo aunque sea de medicamentos, ni que sea el fin del mundo. Comprende, eso sí, este parado con blog, que vivir en democracia tiene como primera consecuencia tener informada a la opinión. Eso debe hacerse, pero acabemos con las cifras de muertos, que no creo sea una medida inteligente. Y eso, a vivir que son tres días.


EL ERROR CEBRIAN

Agosto 14, 2009

Se acaba de cumplir el segundo aniversario de la muerte de Jesús de Polanco y el Grupo Prisa percibe su ausencia como una fuerza contraria, como una tormenta espantosa, como un tornado que puede arrasar el grupo construido por Jesús de Polanco. Los seres humanos somos muy poca cosa, pero hay algunos, excepcionales, que son un poco más y el caso del fallecido empresario es un ejemplo notorio. Nadie es insustituible y los cementerios andan pletóricos de gente imprescindible, pero hay algunos cuya ausencia se observa con una mayor preocupación.

Los males que arrastra el grupo venían de antes de la muerte del hombre clave, pero éste sabía moverse por el mundo como pez en el agua. Soportó, por ejemplo, la embestida infame de la extrema derecha gracias a su amistad con Emilio Botín. Afirmó una buena mañana “nadie se atreve a cerrarme Localia”, pero ya nadie se acuerda de Localia, desaparecida en combate. El imperio, como todos los imperios, es un tigre de papel,  diría Mao-Tse-Tung o en la grafía de El País Mao Zedong. Sus sucesores, en particular su sucesor, Juan Luis Cebrián, un fantástico director de periodicos, hecho a los pechos de Emilio Romero y Jesús de la Serna, tampoco hay que olvidarlo, e hijo de un buen periodista Vicente Cebrían, se mueve bien en las alfombras espesas, pero jamás ha pisado barro con zapatos agujereados, por eso no quiso nunca sentarse a hablar con Jaume Roures, cosa que, sin duda afirmo, habría hecho Jesús de Polanco y esta batalla absurda se habría terminado con una comida y un apretón de manos, pero Juan Luis Cebrían no es un empresario, como no es un novelista y ahora deviene un mal dirigente de un grupo de presión “o me dan el caramelo sólo a mi o lloro”. De hecho lleva llorando mucho tiempo, pero en los últimos días a la lágrima viva.

El imperio audiovisual nació gracias a la venta por el Estado -Gobierno de Felipe González (ahora íntimo amigo de Juan Luis Cebrián) – del 25% de las acciones de la Cadena SER. El imperio creció cuando el mismo gobierno de Felipe González concedió, contra toda lógica, una televisón de pago y encriptada al Grupo Prisa. El imperio fue atacado por el gobierno de José Maria Aznar, en particular por su Secretario de Estado Miguel Ángel Rodríguez. Hasta tal punto fue atacado que tanto  Jesús de Polanco como Juan Luis Cebrián anduvieron cerca de ir a la cárcel, pero quien se quedó sin Audiencia Nacional fue el juez que quiso empapelarlos. Ocurrió que la progresía de la generación Cebrián, que es la mía, corrió a abonarse a Canal Plus como defensa ante la llegada de la segunda transición a la Moncloa, pero los contenidos del Plus decepcionaron a la hinchada, que además era mal atendida cuando reclamaba. Aún más, se refugiaban en cualquier cosa para no entregar el dinero del anticipo cuando se devolvía el codificador y puedo dar fe en primera persona. La izquierda caviar se puso del lado  de Prisa cuando el gobierno de José María Aznar se inventó plataformas digitales varias, todas ellas en el más profundo de los olvidos.

Juan Luis Cebrián, indiscutiblemente tan buen periodista como mal novelista y empresario, se ha olvidado, como la mayoría de la gente de izquierda de mi generación, incluidos diputados del partido del gobierno, que en Marzo de 2004 ganó otra generación del PSOE. En lugar de estar orgullosos de ello (somos la primera generación de la historia de España que asiste al relevo generacional sin guerras fratricidas) nos quejamos de los pocos viejos que ocupan poder. Se deja en el olvido, de manera pecadora, que Juan Luis Cebrián, era subdirector de Pueblo a los 19 años y director de El País a los 33. Con menos categoría y menos inteligencia, pero preparados, había otros muchos jóvenes en puestos directivos o de responsabilidad en España. Es posible que la generación Cebrián, la mía, sea la que más tiempo ha ocupado poder en España en los últimos siglos.

A Juan Luis Cebrián nunca le gustó José Luis Rodríguez Zapatero, quien, pese a esa no querencia, ha ganado dos elecciones. Ese es el primero de los errores de Cebrián, pero también haber llevado a Javier Moreno a la dirección de El País por la simple vanidad de impedir que Jesús Cebeiro, quien lo estaba haciendo de cine, ocupara el puesto de director más días de aquellos que estuvo Cebrián. Además de elevar a Moreno y quitar a Cebeiro dejó fuera del camino a uno de los mejores periodistas del Grupo:  Xavier Vidal. Abandonar a Félix Monteira es otro colosal error Cebrián. El grupo mediatico que le tiene de los nervios no son fundamentalmente amigos de Zapatero, que a lo mejor lo son, son gente criada por Cebrián que conocen a Cebrián y dicen que son más listos que él: Antonio García Ferreras, Miguel Contreras o el ya citado Félix Monteira. El penúltimo error fue echar al sobrino de Jesús de Polanco, Javier Díez de Polanco. Devenido guardian de las esencias y mejor empresario que Juan Luis Cebrián

Con todo el mayor error es despreciar al rival o peor aún ignorarlo. Juan Luis Cebrián ha repudiado a Jaume Roures. Eso, además de soberbia,  es fallo mayúsculo, demuestra una incompetencia supina de Juan Luis Cebrián a la hora de valorar a las personas. Jaume Roures tiene una biografía complicada. Estuvo próximo a los independentistas catalanes no pacíficos. Por prestar ayuda a la campaña electoral en una europeas a la gente de Batasuna fue enviado de la producción de Nacional en TV3 a la producción de deportes de la misma emisora, donde nació su fortuna, creció, se desarrolló y en compañía del periodista Tacho Benet, jefe de deportes de TV3, observó un mundo que pocos advirtieron. Del recorrido de Jaume Roures baste citarle. En una entrevista afirmó que era partidario de un referéndum de autodeterminacion en Cataluña y el votaría a favor de la continuidad constitucional actual. No es textual la cita, pero es certera. Jaume Roures es un hombre inteligente, que rompe con la tradición de empresario metido en un bunker, es mucho más que la Sexta o Público o Media Pro es Oberón también y sobre todo un catalán que apuesta por la España plural. Goza de las bendiciones de todos los partidos políticos catalanes, tanto como José Manuel Lara. En eso le gana a Cebrián que anda escaso de apoyos políticos.  Alberto Ruiz Gallardón y Felipe González no parecen de gran ayuda en estos días.

En fin es de imaginar que el gobierno de la nación, antes de tomar la decisión sobre la TDT de pago sabía de las irritaciones de Cebrián, o de los editoriales vitriólicos de Gabilondo, pero también sabe de la deuda que Prisa ha de pagar sin dilación. Acabarán entendiéndose probablemente con la marcha de Juan Luis Cebrián. No creo que en el gobierno tiemblen en exceso y menos que el hombre de hielo, nacido en los sesenta, cuando Cebrián ya era un señor importante, esté preocupado. Será un tormenta en un vaso de agua o el Grupo Prisa dejará de ser un imperio. Para empezar tendrá que vender o Santillana o la SER. ¿Se imaginan si esa cadena de emisoras la compran los amigos de Zapatero?


ESPAÑA Y EL TIO OSCAR

Febrero 28, 2009

El notable éxito alcanzado por Penélope Cruz en la reciente gala de los Oscar, además de alegrarnos a todos como debiera, coloca nuestro cine a ese nivel que ya anda el deporte y practicamente idéntico al que halla nuestra nación cuando acude a las citas de los grandes de este mundo. En el fondo, y quizá también en la forma, el éxito de Penélope Cruz es todo un símbolo. Al fin ella siempre será la primera actriz española que ha obtenido el máximo galardón que otorga el séptimo arte y mientras exista la fiesta de Los Ángeles y un español o española logre la estuilla Penélope será citada, lo cual viene a ser lo más próximo a la inmortalidad, que se conozca.

El estreno de Penélope Cruz supone que hemos sobrepasado la etapa de la no existencia, que hemos dejado de ser, en cuanto nación, una entre cientos. La caída en la nada que supuso el siglo XIX para España y la negra dictadura padecida, que llegó justo cuando un cúmulo de pensadores, poetas y artistas alumbraron la seguda República, hizo que España se perdiera y sufriéramos, como colectivo, un espeso, confuso y caótico complejo de inferioridad. La democracia nos ha devuelto el orgullo de gran país, aunque todavía nos falte espesor en las ciencias, posiblemente porque lo peor del franquismo fue el páramo intelectual y la ausencia de verdaderos maestros, muertos o exilados.

El galardón obtenido por Penélope Cruz, en una pauperrima película de Woody Allen, es en primer lugar un reconocimiento a su trabajo de actriz, pero también la historia de un trabajo de nuestro cine, no debe olvidarse que el productor que arriesga el dinero y pone a Allen en Barcelona es un español: Jaume Roures. Estamos abriendo el hueco que por historia nos pertenece, estar en la cabeza, como ya estamos en el deporte. Penélope  Cruz es un continurá o mejor aún un suma y sigue. En 2008 fue Javier Bardem quien obtuvo idéntico galardón en su categoría masculina.

La relación de España con los Oscar, con los grandes, tiene su primera aparición gracias a uno de los mayores genios de la historia del cine: Luis Buñuel, quien suele quedar olvidado en las citas y  relaciones. Cierto es que los miembros de la Ademia no premian al director, cuando otorgan el premio a la mejor película de habla no inglesa, que no a la mejor película extranjera, no es correcta, ni exacta tal denominación. Los estadounidenses consideran propietario de la idea, de la puesta en escena y del resultado final, al productor. O sea que el máximo premio, aquel que recae en la mejor película de habla inglesa se otorga y lo recoge el productor, no el director. Para la mejor dirección existe otro premio, para el que fue candidato Pedro Almodóvar. Así que el premio a la mejor película de habla no inglesa era para los productores del Discreto encanto de la burguesía, Volver a empezar, Belle époque, Todo sobre mi madre y Mar adentro y no para Luis Buñuel, José Luis Garci, Fernando Trueba, Pedro Almodóvar y Alejandro Amenábar, aunque por estos pagos que consideramos autor al creador, pues nos olvidamos de Esteban Alenda, Andrés Vicente Gómez, Agustín Almodóvar productores de las películas premiadas, porque de Mar Adentro lo fue el propio director. Recordemosles a todos, incluido el gran Luis Buñuel, aunque el productor de su película fuera un francés llamado Sergé Silberman. Luis Buñuel quisó rodar El discreto encanto de la burguesía  en España, pero la dictadura había quedado muy rescaldada por el antecedente Viridiana. Con esa película el genio aragonés obtuvo la Palma de Oro del Festival de Cannes representando a España y rodada en nuestro país en 1961.  Alabado, en un principio, por el galardón obtenido, las autoridades de la época hicieron desaparecer el film de los libros de la productora y obligaron al director general de cinematografia a dimitir, cuando el Vaticano calificó la película de blasfema.

Probablemente el mayor galardón obetenido, el mayor en la escala de la Academia que concede el Oscar, sea el logrado por Pedro Almodóvar al mejor guión original por Hable con ella. Se puede suponer que el premio al mejor director esta cercano

En fin sea dada la enhorabuena a Penélope Cruz y  a todos aquellos españoles que lograron tocar al tio Oscar antes que ella .


ROUCO Y SUS HERMANOS

Enero 2, 2009

Casi como en la película de Luchino Visconti, protagonizada por Alain Delon y Claudia Cardinale,  Rocco y sus hermanos (1960), el arzobispo Rouco Varela ha renunciado a todo, en particular al apoyo del PP para llevar gente a la madrileña plaza de Colón, con tal de hacer un canto a la familia patriarcal, por supuesto. En la película, Rocco renuncia al amor de Nadia para mantener unida a la familia. Rouco y sus hermanos en la fe en su segunda convocatoria de manifestación, esta vez  el día de los Inocentes de 2008, han renunciado a la política (es un decir, más bien a los políticos) con tal de mantener vivo el espíritu de la familia. Con ello Rouco ha demostrado que le gusta salir a la calle a decir misa. Será que las iglesias están vacias y sólo el seis por ciento de los católicos afirma que cumple con el tercer mandamiento. Rouco se va a la calle  para orar por la familia patriarcal, piadosa y bienpensante. Allí, todos juntos, aunque menos que en 2007,  oran, que es elevar el corazón hacia dios y pedirle mercedes. No el coche de ese nombre, aunque también pese a  que estén muy caros (seguro que por culpa de Zapatero)  y de paso, por rezar que no quede, pedir que le quiten la herencia a algún hermano no tan católico como el visitante de Colón o al menos que los padres lo deshereden.

La renuncia del arzobispo Rouco al apoyo del PP, tan aparente como metódica y bien planificada por ese aspirante a Maquiavelo que es el jesuita Martínez Camino (debería marcharse de la Compañía de Jesús como pedagogía) le ha obligado a renunciar a las grandes masas. Anunciaban sus voceros que se reunirían en Madrid más de dos millones de personas. Los más adictos a la causa,  celebrado el acto han bajado la cifra al medio millón. Los hay que estando a favor de Rouco y sus hermanos,  dado el fracaso, se han limitado a hablar o escribir de docenas de miles.  Menos de cien mil afirman que hubo en misa televisada los menos adictos, laicos posiblemente. En cualquier caso, muchos, pero muchos menos que en la primera convocatoria, esa de diciembre de 2007, apoyada por el PP y en vísperas de electorales. Convertida, la misa de diciembre de 2007,  por Rouco y sus hermanos en una agresión permanente contra la persona de Rodríguez Zapatero, íncubo mayor de esta España católica hasta las cachas. Dios, en verdad os digo,  no escuchó en absoluto a Rouco y sus hermanos o no quiso escucharles,  porque José Luis Rodríguez Zapatero sigue al frente del gobierno de España. En dos mil ocho, nuevo intento, pero sólo para oir misa y si acaso una frase aguda durante la homilía, pero poca gente para  ir a misa al aire libre, poco poder de convocatoria, porque no es lo mismo venir a Madrid en invierno para pasar frío y rezar, sólo para rezar, porque la familia que reza unida permanece unida, que venir a Madrid para decirle cuatro cosas a ese Zapatero, rojo y masón, seguro que masón. Quiza por ello la fuga hacia adelante de Rouco y sus hermanos anunciando que llevarán  la misa de diciembre por provincias, como los cómicos de otros tiempos cuando naufragaban en la capital.

Da la impresión que rezar, comulgar y exponer variopintas teorías sobre el nasciturus reúne menos personal que decirle unas cuantas verdades al rojo de Zapatero. Es decir que dios convoca menos que Zapatero, lo que debe ser algo tremendo, para estos hombres de fe y alzacuello, parapetados en la verdad absoluta, sin altibajos, ni cesiones al modernismo, aunque eso sí con algunas variables.  Por ejemplo un papa infalible afirma que el infierno no existe y otro papa, sucesor del descreído en el infierno, aunque no menos infalible que el anterior, tal y como estipuló  el Concilio Vaticano I, asevera que el infierno sí éxiste, o por mejor decir vuelve a existir. El problema, dada la infalibilidad  de los vicedioses, es que habrá ocurrido con los condenados al infierno durante toda la eternidad si entre papa y papa se cortó su existencia. Es igual, seguro que encuentran una falsedad más para justificarlo.

Rouco y sus hermanos es improbable  que digan misa alguna por los palestinos que mueren bajo las infames bombas de Israel. Los palestinos les deben parecer gente próxima a Zapatero. Al fin su ministro de Asuntos Exteriores, aunque se dice católico, es propalestino.


LOS GRIEGOS Y BOLONIA

Diciembre 27, 2008

Ahora que resuenan tambores de revolución juvenil, que usan Bolonia como disculpa y están alentados por preclaros escritores de provecta edad, raices progresistas, que evocan con nostalgia los sucedido en Francia en el sesenta y ocho (en Francia que no en Checoslováquia ni en México, conste) conviene rememorar, sin acritud, pero con certeza de donde partió la idea de llevar la imaginación al poder. No fue en Nanterre, como reivindicara cualquier chovinista francés, sino en Piacenza, localidad italiana situada en el noroeste de esa península. Dista de Bolonia 159 kilometros y en el camino se pasa por lugares como Parma y Modena (pese a Silvio Berlusconi y su ritmos facciosos, Italia sigue ahí) .

En el año sesenta y dos -año casi tan importante como el sesenta y ocho pero con menos prensa- apareció una revista llamada a crear pensamiento y escuela en Europa durante muchos años: “Quaderni Piacentini”. Durante una etapa se editó en ciclostil,  algo que suena tan prehistórico como bifaz, pero fue herramienta útil para difundir ideas, tanto como el bifaz para cortar cuero. Más tarde los cuadernos se editaron con formato  libro y, por norma, su portada era roja, lógico. En su número de noviembre de 1968, es decir en el año vértice,  el consejo editoral se aproximaba a los sucesos de Praga y alguien tan llamado a ser muy conocido como Guido Neri publicaba un artículo titulado: “L’esperienza cecoslovacca. Il fallimento completo del revisionismo moderno sovietico”. En ese mismo número escribían Bertolt Brecht (autor de obras de teatro como “La resistible ascensión de Arturo Ui” , Rudi Dutschke (Rudi el Rojo) por citar ejemplos. Era una revista sesuda, de análisis, que sustentaba un movimiento, aquel del sesenta ocho, que presumía de raices marxianas, pero era profundamente ácrata, como a la mejor de las acracias  responden los sucesos de Grecia, que, dicen sabios doctores, son el principio de una nueva revuelta  juvenil.

Aquellas revueltas del sesenta y ocho del pasado siglo, al menos tenían un fundamente teórico en “Quaderni Piacentini” y en otros cuadernos que se editaban en Europa. No se pueden olvidar, en modo alguno,  los “Cuadernos para el dialogo” españoles. 

El icono mayor de los aconteceres de París-68 fue Daniel Cohn-Bendit, un europeo de origen judío nacido en Francia y eurodiputado por Alemania, quien acabó publicando, en el veinte aniversario del mayo famoso, un libro titulado  “Nous l’avons tant aimé, la Révolution” previamente había sido una serie de televisión. En ese libro, que es un canto a la democracia como solución, dialoga con todos los protagonistas del sesenta y ocho (de origen judío en su mayoría, por cierto). Es, Dani el rojo, uno de los diputados del Parlamento Europeo que ha dicho no a la jornada de sesenta y ocho horas. Es el mismo Parlamento Europeo que abrió paso al llamado proceso Bolonia, porque una cosa es oponerse a la locura de trabajar 65 horas semanales y otra oponerse al proceso  Bolonia,  porque nadie en su sano  juicio puede oponerse a ese proceso que hará iguales a todos los licenciados universitarios nacidos en cualquiera de los veintisiete estados que forman la Unión Europea.  

Para empezar la mayoría de las Universidades europeas ya han adoptado el sistema llamado de Bolonia. Las oposiciones surgen desde las carreras llamadas de humanidades y en particular en aquellas donde la ratio profesor alumno es indirectamente proporcional, quiere decirse que hay más profesores que alumnos. Cabe pensar en consecuencia  y coherencia que son los profesores quienes alientan a los más jóvenes para mantener su puesto de trabajo y no a la inversa. Las matriculaciones en la España nuestra de cada día en carreras como Filosofía son tan mínimas que no pasan de los dos dígitos. Ese tipo de carrera univerisitaria tan específica, practicamente no existe en nuestro entorno, lo cual no quiere decir que no se estudien Aristóteles, Descartes o Kant. Ligar los sucesos de Grecia con la filosofía es posible, pero con el proceso de unificación universitaria es argumento pobre y baladí, porque nada tiene que ver.

Es probable que los más jóvenes anden hartos. Tienen motivos,  porque el capitalismo financiero, que ahora lame sus heridas, ha barrido con casi todo y de paso ha oscurecido su futuro y ese, como decía Mao en su Libro Rojo o San Juan en su Evangelio, siempre es de los jóvenes. Ver en los sucesos de Grecia un paralelo con lo ocurrido hace cuarenta años, siempre queda bien si además los paralelistas vivieron aquellos acontecimientos, donde la imaginación, como es notorio, no llegó al poder, pero sí la democracia como norma. Poco más sucederá ahora, cuando el capitalismo más puro y duro enferma de gravedad, aumenta el paro y los nubarrones se ciernen sobre jovenes y otras especies.

Los sucesos de Grecia son la expresión de una rabia, pero no tienen ideología, ni propuesta alternativa, son esencialmente, con perdón, nihilistas. En consecuencia están llamados, como todos los de semejante estilo que la historia recuerda, al fracaso más absoluto. Eso sí ahora se producen en vivo y en directo. Llaman más la atención, porque se sale en la televisión y se alcanza rápido el cuarto de hora de gloria que según se cree todo alcanzamos alguna vez.

No hay nada, los chicos que hacen “kale borroka” en el Atica no saben ni quien es Bertolt Brecht, pero sí como se destruye un escaparate. En poco tiempo no serán ni recuerdo. Como nadie recuerda el movimiento estudiantil de la Francia de 86 que se cargó al ministro de Universidades. Los mismos escritores que hogaño ven señales de nuevo rumbo, las anunciaron en aquellas calendas.


Rouco Y LOS FARISEOS

Noviembre 30, 2008

Si el hijo de la paloma y de la mujer adultera de José, el supuesto carpintero de Nazaret, fuera real, es decir hubiera un solo documento que probara su existencia como homo sapiens, que no existe, si algo de lo sostenido por la secta que distribuye sermones desde el Vaticano, fuera verdad, Rouco se iría al infierno en cuanto abandonara este mundo de tránsito. El gallego de alzacuello y autodenominado presidente de la conferencia episcopal española sabe que miente cuando pide olvidos (mentir dicen es pecado venial) y que es un hipócrita porque los suyos, los miembros de la secta que él preside en España, dijeron que la rebelión de Franco era Cruzada, hicieron santos a unos muertos, aquellos que defendieron la rebelión y se enfrentaron a un gobierno legítimo, por eso pretende, mayor de los cinismos que se olviden los otros muertos. Es de un descaro mayor, pero de eso viven, del descaro. Sea a modo de indulgencias plenarias, sea excomulgando a Galileo y retirando la excomunión siglos después, sea abusando la comunión por Pascua Florida, lo que suponía que quien no lo hacía, no trabajaba, era apartado de la comunidad. Se entiende que Rouco Varela pretenda que se olvide, que unos cuantos olviden, porque los miembros de la secta jamás olvidan. Ahí está el padre Sobrino, por ejemplo, que no merece ni un recuerdo, los teólogos de la liberación o el padre Arrupe, laminado por el vicedios polaco. Y Rouco pretende que no haya más heridas, que no se investigue. Las heridas las abre la secta de Rouco desde hace unos cuantos siglos en nombre de un inexistente mesías, a quien hacen hijo de dios en un Concilio de Nicea porque aquellos que apoyaron esa tesis tuvieron más votos que los arrianos.

Habrá que olvidar a los bogomilos muertos, a los cátaros masacrados, a Huus quemado vivo, la matanza de hugonotes una noche de agosto, además de brujas y otros heterodoxos y todo ello en nombre de la verdad escrita mucho después de la supuesta muerte del supuesto hijo de una paloma y una virgen casada con un carpintero. Por cierto la Inmaculada Concepción es dogma de fe desde el siglo XIX lo que prueba que los sucesivos dirigentes de la secta no tenían muy claro si era inmaculada o si había habido concepción alguna.

Esos profesionales de la falsedad y el engaño, que truenan desgracias desde púlpitos y otros medios, serían acusados de sepulcros blanqueados, por ese tal Jesús que dicen defender y amar, si este realmente hubiera existido alguna vez.


FALTÓ SABIDURIA A LA REINA SOFÍA

Octubre 31, 2008

Asombra conocer, a estas alturas del reinado, las opiniones personales de Sofía de Grecia. Nacida en Atenas es descendiente de daneses por parte paterna y de alemanes por parte materna, acento este último, el alemán, que, pese a los años vividos en España, se le nota aún. En realidad debería llamarse de esta manera impronunciable es decir Sofía Schleswing-Holstein Sonderburg-Glücksburg, que son sus reales señas de identidad y no el sencillo Grecia, falso por otra parte. Lo cierto es que tras años de prudencia y sabiduría, como su propio nombre lo indica, la Reina se ha ido de la lengua más de lo preciso, no más de lo permitido porque la libertad de expresión alcanza, sin duda, a la monarquía. Sorprende que una mujer que sólo ha sacado los pies del tiesto en los primeros meses de la monarquía para marchar a la India a refugiarse en los brazos de mamá Federica en la casa del gurú con quien vivía la Reina Madre de Grecia. Se fue con los niños, enfadada porque su marido, el Rey, había ligado con una duquesa en los postres de una cacería. Aquello obligó al patético Carlos Arias Navarro, a la sazón presidente del último gobierno de Franco y del primero de la monarquia a hacer esfuerzos cuantiosos para que Reina e hijos volvieran a España, como si no tuviera suficiente con comprobar que los españoles querían democracia. 

La Reina regresó y los españoles pagamos la compañia de madre Federica y hermana Irene. De la madre hasta que murió en aquel febrero de 1981 que tuvo de todo, como bien se recuerda. Daba la impresión, hasta las asombrosas confesiones de la Reina, que había aprendido de los malos hábitos de su madre que costó caro a papá Pablo, Rey de los Griegos y más tarde al hermano Constantino. Mamá Federica Hannover estaba interesada en que los reyes metieran las narices en los asuntos de gobierno más de lo debido y aconsejable. En el golpe de los coroneles griegos algo tuvo que ver Constantino.

Aseguran que esa experiencia personal, más el recuerdo que el Rey Juan Carlos tenía de la metedura de pata de su abuelo Alfonso XIII tolerando la dictadura de Primo de Rivera, tuvo mucho que ver con la actuación brillante y aplaudida del Rey la noche aquella del 23 de febrero de 1981. Ahora en las conversaciones privadas de la Reina con una buena periodista, Pilar Urbano, resulta que aconsejó Sofía de Grecia, al monarca que ocultara sus cartas, lo que dice poco en favor de un Rey que es alabado por la mayoría de los españoles, quienes, por cierto, en grado mínimo se dicen o se piensan monárquicos. Parece ésta la mayor metedura de pata de la Reina Sofía, aunque son muchas más, según se reproduce de manera copiosa, para mayor gloria del editor Planeta y de la autora.

Este parado con blog afirma que Pilar Urbano, miembro del Ops Dei, es una gran periodista, posiblemente su libro sobre el 23-F sea el más trabajado y con más datos de cuantos se han publicado. PIlar Urbano ha contado muchos secretos en su etapa de reportera política y no fue desmentida o lo fue en la misma proporción que somos desmentidos todos los escribidores. Pilar Urbano no se inventa un libro. La operación matar al mensajero es aburrida, por antigua. Habrá que aceptar que la Reina se fue de la lengua más de lo debido y que nadie mandó a callar oportunamente.

Si una persona, de la cultura de la Reina, recibe en privado, durante quince sesiones, a una periodista que va a publicar un libro sobre ella, no hay privacidad alguna. Un periodista cuenta lo que le cuentan. La Reina tenía ganas de hablar y ha salido una Reina reaccionaria, ultramontana y meapilas, que no es el retrato más común que se tenía de Sofía de Grecia.

La Reina, por ejemplo, habla con cariño de Alfonso Guerra. Ambos comparten afición a la música y al teatro. La Reina ha esperado, en varias ocasiones, antes de entrar en la sala de conciertos hasta que Alfonso Guerra ocupaba su asiento justo al lado de la madre de su hija. Ambos son profundos conocedores de la cultura mediterránea y han hablado de ello copiosamente. Esa Reina prudente que sabe moderar a su marido cuando éste da rienda suelta a su bonhomia, se ha soltado el pelo a los setenta años. Una mujer de esas cualidades, con esa experiencia, no hace nada sin haberlo meditado profundamente. Quizá es una venganza, una llamada de atención, pero no parece un traspies.

No se debe olvidar, para no acabar en la plaza pública con el mensajero, es decir la autora de libro, que este gozaba del nihil obstat e imprimatur de la Casa Real. Claro que la Casa desde la marcha de Sabino Fernández Campo, pero sobre todo desde la llegada del diplomático Alberto Aza a su dirección, más  la partida de Asunción Valdés de la jefatura de Comunicación, no está nada bien servida. Si la Reina ha metido la pata, quienes han autorizado sin cortapisas las greguerias de Sofía Schleswing-Holstein Sonderburg-Glücksburg deberían dimitir.


SEPARACIONES REALES

Septiembre 27, 2008

La infanta de España Elena de Borbón tiene expuesta, pese a ella se supone, su vida privada en los medios de comunicación. Se anuncia su divorcio, se cuentan las probables causas y se abren las puertas a la nulidad matrimonial, cosa, esta última, que hace el Vaticano cuando uno es rico y encuentra la causa adecuada para otorgar la categoría de nulo a un matrimonio consumado. Como por ejemplo el llamado privilegio Paulino. El final de un matrimonio es un hecho habitual en una sociedad como la nuestra, hasta el punto, que comienza a ser noticia, que disminuyan separaciones y rupturas. En tiempos pretéritos la separación sí era excepcional, aunque también se producían desarreglos matrimoniales y había separaciones en las familias reales inclusive en la familia real de España.

La infanta Elena no es la primera infanta de España que da por finalizada la relación con su marido, la misma suerte corrió su tía tatarabuela, la infanta de España Eulalia de Borbón, según relata ella misma en sus memorias. Eulalia era una de las tres hijas menores de la Reina Isabel II – no parece tan claro que fuera hija también del Rey Francisco marido que fue de la Reina – y hermana del Rey Alfonso XII y de la infanta Isabel popularmente conocida como la Chata, por su casticismo. La infanta Eulalia fue casada con su primo Montpensier hermano de la malograda Reina Mercedes, esa del pasodoble. Su primo y marido hijo del Duque conspirador y de la hermana pequeña de la Reina Isabel II era, en terminos actuales, un maltartador y un buen amigo de las diversas variantes de alcohol. Harta ya de estar harta, algo comprensible, se fue de casa, lo que no gustó nada en la Casa Real. Tal fue el desagrado de Palacio que la infanta Eulalia tuvo que marcharse de España, estar un tiempo en casa de su hermana en Baviera, hasta que un día, siempre según el relato de la propia Eulalia, se encontró en las playas de Treville al Rey Alfonso XII, que cuando viajaba de incógnito era, tan sólo, Duque de Toledo, quien le pidió a su modo, que regresara a Madrid. La vuelta a casa no significó el retorno a la vida matrimonial.

Ha habido reinas devueltas a casa, repudiadas por su señores y reales maridos. Algún Rey provocó hasta una ruptura con la Iglesia de Roma. Como bien se sabe sucedió en Inglaterra del XVI. Por cierto que la repudiada era una española hija de Aragón, según su primer apellido y también infanta de España, Catalina, hija de Isabel y de Fernando.

La infanta Elena no es, pues, la primera que tiene problemas con su marido, aunque sí es la primera que goza de la compañía de los medios de comunicación de masas que necesitan vender, contar historias, llenar espacios y consumir tiempo. La infanta Elena está acompañada por una leyenda urbana desde el mismo día que nació, así que debe estar acostumbrada a cuanto se diga de ella, incluido que le agrada mucho la equitación y su gente.


TENGO UNA PREGUNTA

Septiembre 20, 2008

Lo bueno, y en consecuencia lo malo, de la televisión es que un formato nuevo, deja de serlo al día siguiente de su estreno. Tal sentencia se comprueba de manera casi axiomática en espacios donde el protagonista es un político, porque suele ser persona que acude con frecuencia a los medios audiovisuales y de quien se conoce su apostura y sus maneras, en ocasiones hasta sus tonos de voz. Los programadores de las emisoras de televisión trabajan sus mentes para hallar fórmulas que sorprendan y sucede que aparece el asombro. Así sucedió, y las audiencias de tal modo lo corroboran, cuando el Presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, estrenó “TENGO UNA PREGUNTA PARA USTED“. Ante la pregunta sobre el precio de un café solo, su respuesta encandiló al personal y lleno su tiempo de ocio durante algunas semanas. Se escribió de aquella primera aparición, sobre el comportamiento del entrevistado, sobre sus posturas ante las cámaras. Aquel cúmulo de opiniones y estudios se percibió que habían servido al segundo interviniente Mariano Rajoy. Entre los expertos se subrayó que el Presidente del Partido Popular había estado mejor que el Presidente del Gobierno. Evidentemente conocía el formato y había trabajado las formas y los fondos, aunque pese a tanto estudio y diseño llegó la pregunta sorpresa y el líder del primer partido de la oposición se quedó mudo o al menos trastabillo a la hora de comunicar su salario.

Aparecidos, como debutantes, en programa de factura novedosa dos pesos eminentemente pesados, seguir en la cima cuesta y sorprender más. Por eso se buscaron parches varios. En casi todos los casos debidos a compromisos políticos, pero no se reprodujo el formato de un político para toda España hasta que alcanzó tal gloria el Alcalde de Madrid. Y llama, muy poderosamente la atención, tal evento. Politico como Manuel Chaves que lleva ejerciendo de presidente de la Junta de Andalucia desde hace unas cuantas legislaturas, se hubo de conformar con una emisión para Andalucia. Gaspar Llamazares, quien está al frente de una formación que es tercera en votos en España compartió tiempo con Josep Lluis Carod y con Antoni Durán y en Cataluña el president de la Generalitat y el líder del partido más votado se conformaron con emisión en Cataluña y, sin embargo Alberto Ruíz Gallardón, quien es tan solo Alcalde de Madrid, tiene el honor de compartir mieles y alturas con Rodríguez Zapatero y con Rajoy. Sí esa dignidad le cupo a Luis Aragonés, hasta la fecha entrenador de fútbol. Así pues sólo Ruiz Gallardón tiene altura y talla para ocupar el escenario y ser preguntado por personas escogidas de acuerdo a serios trabajos de campo sociológico.

La presencia del Alcalde de Madrid llama poderosamente la atención de este parado devenido “bloguero” y por eso tiene una pregunta, pretende averiguar la razón o razones de la presencia de Ruíz Gallardón en el programa. Añade, el parado bloguero, que el Alcalde de Madrid, se ha cargado del programa, porque cualquier nuevo interviniente ya sabe que cuanto más lento conteste, menos cuestiones deberá responder, incluso si las aguas invaden una de sus monumentales obras. Sin duda ese es otro problema y los programadores se encargarán de minutar las respuestas para dar más ritmo y aumentar el protagonismo de los asistentes al programa. La pregunta formulada es otra ¿por qúe Ruíz Gallardón? y sólo halla, el escribiente, una respuesta seria y apatecible, aunque malvada: el cambio de sede de Radio Televisión Española.

Madrid, hay que desengañarse, es una gran ciudad, es la capital del Estado, su Alcalde es político conocido y querido por los pensantes en general, además construye y construye, pero de eso a superar al presidente de los andaluces o al president de los catalanes hay un abismo, aunque sólo sea porque Madrid capital tiene poco más de tres millones y medio de habitantes y catalanes y andaluces son algunos más. Añádase que la Comunidad de Madrid está presidida por Esperanza Aguirre, única mujer que ocupa un puesto de esa importancia, que en el programa no ha participado aún una mujer y que, le parece al autor de esta bítacora, que la “lideresa” habría sido un mayor espectáculo, menos aburrido, sin duda, aunque hubiera terminado por privatizar el micrófono. 

La Corporación de RTVE, publico y notorio es, busca sede única y para ello tiene que negociar, entre otros, con el Alcalde de Madrid, porque en la capital se encuentran varias sedes de RTVE entre ellas esa de Torre España, aunque no la Torre en si misma, y los llamados Estudios Buñuel, donde casualmente se  hizo el programa. Según se lee la Corporación no piensa ubicar su nueva sede en Madrid capital y eso no beneficia precisamente en catastro y demás impuestos a la capital del Reino. La fórmula más sencilla y rápida para buscar soluciones limpias es ofrecer un programa estrella al Alcalde de la capital y seguro se allana el problema, no se escribe que se resuelva.

Ahora habrá que enfrentarse a otro problema no menor. Si el Partido Popular ha tenido espacio publico en programa tan estelar con dos de sus políticos y el PSOE, partido del Gobierno, uno sólo, pues habrá que hallar la persona. Si se permite una idea, este parado con blog apoya la tesis de Alfredo Pérez Rubalacaba, pero esa no es materia de este escrito.


CALCETINES BLANCOS SUCIOS

Septiembre 5, 2008

A estas alturas, confines del verano ocho del mileno tercero de esta llamada Era, es de esperar que las lavadoras aguarden la llegada a sus vientres de una indefinida cantidad de calcetines blancos sucios, que han recorrido ciudades de España expuestos al sol y al calor gracias a que sus portadores habían cortado en demasía sus pantalones o bien, ciertamente por culpa de la crisis, no habían juntado suficientes euros como para adquirir pantalón más largo, más acorde con la edad que atesoran estos exhibicionista antiéstéticos. Pedir a este sinnúmero de actores de las clases pasivas, que conozcan las Contribuciones para una historia de la estética (1953) de Georg Lukács (Budapest 1885-1971) seguro que es pedir algo más que peras al olmo, pero debería ser obligatorio para evitar tanto calcetín blanco sucio mostrado sin pudor en piernas enflaquecidas, que lucen pelos castigados por los años, cubiertos escasamente por pantalones heredados de un hermano mayor que creció mucho en la década de los  cuarenta del pasado siglo XX, cambalache. Los portadores de los calcetines blancos sucios con pantalón corto, generalmente de color marrón claro, muestran con orgullo panzas circulares bien armadas gracias a la práctica activa de su deporte favorito: levantamiento de vidrio, en general lleno de cerveza. Como muestran sus calcetines, estos oradores de barra fija,  no se lavan mucho, es decir huelen, si caminan empujan, felices de mostrarse.

Parecen pertenecer a la mesocracia activa, buenas gentes, bienpensantes, poco amigas de emigrantes y de laicos. Se imagina, el autor de esta bitácora, que en su mayoría han sido suboficiales del ejército, que aún recuerdan sus tiempos de mando en plaza, pero pueden ser cualquier cosa, aunque eso sí pertenecientes a las clases medias bajas poco cultivadas. Los pantalones cortos de la alta burguesía son de colores rojos, azules, ocupan más pierna y se calzan de alpargarta o sandalia, es decir sin calcetines,  pies desnudos limpios. Más estéticos ellos,  incluso en la figura en la que no destacan adiposidades.

Algunos de los portadores de los calcetines blancos sucios van en compañía de mujeres lavadas y bien peinadas, que este parado desde su bitácora admira por la paciencia de soportar a semejante compañero de caminata callejera. Ya se sabe, el autor de estas líneas el primero, que cada uno es muy libre y que hay que respetar. Pero, por muy volteriano que se sea, y este parado lo es, recordar que hay jabón y lavadoras es por lo menos útil. El escritor Javier Marías, a quien siempre se debe leer, se ha pronunciado ya sobre este asunto. Se apunta como idea, que se podría formar un “lobby” para mostrar a estos ancianos de pantalón corto y calcetín blanco sucio que son unos antiestéticos, cuando menos.