LECTURA NO FUTBOLÍSTICA DE UN SORTEO MUNDIAL

Diciembre 5, 2009

España es una de las favoritas para ganar la Copa del Mundo de fútbol y proclamarse, por vez primera en su historia, campeona del mundo. En esta competición, salvo en la celebrada en Brasil 1950, España ha cosechado grandes, rotundos y espléndidos fracasos. Todos los augures y entendidos señalan que, en esta oportunidad, Sudáfrica 2010 (o sea sesenta años después del cuarto puesto en Brasil) no habrá llantos, ni lamentos, por el contrario se anuncian grandes alegrías. Con el miedo, que marca la historia, no seré yo quien renuncie a la esperanza, ahora que unos fantásticos jugadores, la mayoría de ellos hechos y educados en Cataluña, encarnan la nueva idea de la furia española tan alejada de Amberes, JJOO 1920, donde Belauste le pedía el pelotón a Sabino para arrollar al rival o de aquel Brasil narrado por la radio que en medio de la tristeza dictatorial alegró el verano de España con ese famoso gol de Zarra, un churro en toda regla y costó el puesto al presidente de la Federación Española de Fútbol de la época por exaltar en demasía el nacionalfutbolismo al proclamar, henchido de gozo, como no era para menos, que España había derrotado a la Pérfida Albión, al dictador no le gustó nada tal proclama y cesó al desafortunado calificador: Armando Muñoz Calero, doctor en medicina.
España en Sudáfrica deberá jugar tan bien como nos tiene acostumbrados en los últimos tiempos a los aficionados españoles, porque, así, en principio, no parece que vaya a tener tantos apoyos ni simpatías como seguro encontraran las selecciones de Inglaterra, Australia, Portugal u Holanda, junto, obviamente, a la anfitriona. Las razones, por históricas, son de peso.
Una gran parte de la población, la más próxima, aún, a las deleznables leyes del “apperheid”, tiene sus ancestros en los Países Bajos y habla una antigua forma de neerlandés. Son los viejos “bóers” , pastores en su traducción más genérica, quienes sentirán los colores naranja como propios, puede que incluso más que los colores de la selección sudafricana, no en balde uno de los estados que componen la Unión Sudafricana se llama Orange.
Inglaterra nunca ha dejado del todo la que fue su colonia, por cuya posesión tantos militares ingleses murieron y andan enterrados en esas tierras australes. El fútbol inglés, y no sólo en su máxima categoría, se sigue con fervor en todo el sur de África y los anfitriones no son una excepción.
Las relaciones comerciales entre las dos grandes potencias del sur del mapa Australia y Sudáfrica son antiguas y excelentes. En las conversaciones para la total liberalización del comercio, la inacabable ronda Doha, Sudáfrica se alía con las posturas australianas.
Portugal fue quien primero alcanzó el Cabo hoy de Buena Esperanza, llamado por Bartolomé Díaz en 1487 Cabo das Tormentas. Aparte de ese importante y trascendental motivo, hay, a día de hoy, muchos portugueses viviendo en Sudáfrica y el escudo portugués, antes de ser convertido en euro, era moneda de uso corriente en el país donde el sábado 4 de diciembre se celebró el sorteo para el Mundial de 2010. Muchos de esos portugueses huyeron de Angola y Mozambique cuando estas dos enormes naciones africanas consiguieron su independencia y se instalaron en Sudáfrica.
Quizá Alemania cuente también con apoyos en los estadios, pues en la cercana Namibia hay alemanes de ayer. Y a Brasil le llegarán los ánimos de los portugueses en caso de caída repentina de la selección portuguesa.
España debe tener en cuenta esa soledad que no le acompañó en Austria en la pasada Eurocopa, pero Iniesta es tan bueno y tan grande, que seguro crea afición rápido. A mi me parece, pese a mi confeso y no oculto madridismo, mucho mejor jugador que Cristiano Rolando, claro que también opino que Xavi es mejor que Messi, pero para gustos colores, que serán muchos cuando empiece la gran fiesta del deporte más mundial: el fútbol.


GANAR AL MADRID, PERDER ANTE EL DEPORTIVO

Octubre 18, 2009

Debe ser precioso ganar en el Santiago Bernabeu al Real Madrid, sobre todo si el equipo que realiza la hombrada es entidad de pocos medios económicos. Si tamaña hazaña, por lo excepcional cuando eres club modesto, se produce hay derecho a primeras páginas, a entrevistas múltiples a espacios de televisión y radio, después llegara el olvido y, quizá, la segunda división con el despertar del sueño.
Reconozco que todo once que se precie, aspire a ganar al Real Madrid, caso contrario la competición sufriría y eso no es ni sano, ni recomendable. Reconocer no significa entender semejante sueño. De nada sirve, las estadísticas están para mostrarlo, luchar, dejarse la piel, ante el Real Madrid, porque por norma – ya sé que están las excepciones – gana el Real Madrid. Debe se demoledor plantar cara ante tanto megamillonario para ser goleado. Queda el reconocimiento y el minuto de gloria de los resúmenes posteriores al partido. Después, la realidad es cruda, la realidad del resultado, la constancia única para los restos. Más aún al domingo siguiente de esfuerzo tan considerable, tan loable, tan alabable, tan reconocido, se vuelve a perder.
En los sorteos del mes de julio, los equipos deben soñar con enfrentarse al club que suelta el Real Madrid. Se deben convocar hadas, conjuros y magos para que la suerte, algo manipulada, pero suerte al fin, favorezca los intereses propios. La Real Sociedad de San Sebastián estuvo muy cerca de alcanzar el título de Liga en la temporada 2002-03. La Real recogía la jornada posterior a los equipos que se desinflaban agotados por el improbo (a la par que infrutuoso) esfuerzo de ganar al Real Madrid. Un Real Mallorca sólo cosido por la mano mágica del entrenador-filósofo Gregorio Manzano debe su permanencia en Primera, el propio esfuerzo al margen, a que, en la pasada temporada, tenía a bien recoger a los aspirantes a ganar al Real Madrid.
El afortunado en esta sesión bipolar – entiendo los cantos de esos héroes que son los periodistas radiofónicos, porque tienen el buen gusto de promover la fiesta para que esta no decaiga, pero la 2009-10 es bipolar, como casi siempre por otra parte- es el Deportivo de la Coruña. Ese milagro de Augusto Cesar Lendoiro. Ese club, con estadio pequeño, en ciudad hermosa, mas poco poblada, sin apoyo de una factoría industrial potente, que fue capaz de romper la hegemonía de los poderosos, vuelve por sus fueros tras recibir a quienes osan ganar al Real Madrid. La labor de Miguel Ángel Lotina es evidente, indiscutible, pero la diosa fortuna ha sido generosa con el club gallego, la fortuna o, seguramente, la meigas.
Ensalzado hasta el cansancio el esfuerzo ímprobo – y de magro resultado – del Jerez en el Bernabeu (5-0) visitó en su cancha la jornada siguiente el Deportivo al club andaluz y venció el conjunto coruñés. Lo mismo sucedió con el Tenerife. Desbocado en el Bernabeu, ahogado en la isla por el Deportivo. Último, por ahora estamos en la séptima jornada de una Liga bipolar, ejemplo. Ganó el Sevilla – la alternativa dicen- al Real Madrid, bien ganado, pero perdió ante el Deportivo, aunque en esta oportunidad hubo parón liguero en el intermedio. Ahora se ensalza, con justicia -ni duda-, al Deportivo. Lotina y Lendoiro saben de esto y conscientes son de que no son alternativa, pero si se clasifican para la Liga de Campeones, pues eso que han ganado. Se clasificarán, tienen el viento a popa y a toda vela.
Seguro que no es políticamente correcto, pero dadas las enormes diferencias económicas, al Real Madrid sólo pueden aspirar a ganarle – en el Bernabeu sobre todo, pero también fuera de su casa- el FC Barcelona, el Valencia, el Sevilla y el Atlético de Madrid, lo demás son juegos malabares y sueños imposibles, esfuerzos inútiles. Tan inútil como manifestarse en Madrid contra el proyecto de Ley que deja en las mujeres las posibilidad de abortar. Es bueno, incluso lúdico hacerlo, pero el noventa por ciento del personal estamos a favor del proyecto. Bueno, pues lo mismo. Es bueno soñar con ganar al Real Madrid, pero es esfuerzo inútil. El Real Madrid, aún jugando mal, golpea y hunde. El Deportivo, después, aumenta el hundimiento.
El RCD Espanyol de Barcelona suele perder frente al Real Madrid. Así ha sido, también, ésta temporada. Resulta que el único equipo que ha ganado al Deportivo, Real Madrid al margen, ha sido el Espanyol y ganó en Riazor. Prueba del algodón. Prueba de lo absurdo del esfuerzo, aunque tanto sudor merezca el canto de los juglares en los medios de comunicación.
En principio lo escrito es válido con respecto al FC Barcelona, pero hay diferencias notables. A día de hoy ganar al Barcelona es casi objetivo imposible. Por otra parte no tiene el mismo morbo ganar al Real Madrid, el imperio esteblecido, que al FC Barcelona, el aspirante al cetro. Cae mucho mejor el Barça en España, que el Real Madrid. En todo caso sólo uno de los dos ganará la Liga, como casi siempre. Miren la historia y verán que salvo estos dos gigantes los libros únicamente los nombres del Athletic Club de Bilbao, Atlético de Madrid, Valencia, Real Sociedad, Real Betis Balompíe, Sevilla y Deportivo de La Coruña. Así es, aunque cada jornada haya que vender humo para bien de televisiones de pago y alegría de los oyentes de la radio.


MADRID 2016, ME PARECE QUE NO

Mayo 9, 2009

No estaría, quien esto escribe, en condiciones de batir record alguno, pero ya me gustaría ver en mi ciudad de nacimiento unos Juegos Olímpicos, no obstante tengo la sensación que no será así, al menos no en 2016. Las razones de una sensación son de escaso valor, porque se mezclan emociones y razones y así es difícil concluir algo válido. Olvidaré la sensación y pasaré a los datos, según estos: Madrid no será ciudad olímpica en 2016.

1.- Digan lo que digan los visitadores, la influencia del continente es mayor, capital. Desde que en 1948 el alcalde de Londres traspasó la bandera olímpica al alcalde de Helsinki, Europa no ha visto dos Juegos Olímpicos seguidos en su tierra. Dudo pues que el 2012 el alcalde de Londres le pase la bandera olímpica al alcalde de Madrid.

Recuerdo que tras Helsinki 1952 han sido ciudades olímpicas: Melbourne 1956, Roma 1960, Tokio 1964, México 1968, Munich 1972, Montreal 1976, Moscú, 1980, Los Ángeles 1984, Seul 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996, Sidney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008. Nunca, pues, desde 1952 un continente ha visto de manera continuada la antorcha olímpica.

2.- La cualificación de Madrid es alta. Como no podía ser de otra manera. Madrid es una gran ciudad, algo convulsa, pero maravillosa y tiene grandes y estupendas instalaciones. Gracias a Alberto Ruiz-Gallardón cuenta, seguramente, con el mejor metro del mundo. Todo eso no será suficiente, aunque seguro que será la gran tarjeta de visita para obtener los Juegos Olímpicos de 2020.

3.- Atenas pidió los Juegos del centenario, puso toda la carne en el asador, pero en 1992 Barcelona había sido sede y los miembros del Comité Olímpico Internacional decidieron enviar la antorcha a Atlanta tierra de la Coca-Cola, sin ir más lejos, de donde se deduce que las instalaciones, el bien hacer y la unión política sirven, pero no deciden.

4.- Entre los rivales de Madrid creo que Tokio juega el papel de invitado de honor. Ser candidato es bueno, tanto o mejor que ser ciudad olímpica. Mientras se es candidato se produce una publicidad añadida de la ciudad y eso es estupendo para su promoción turística. Hace años, muchos, más de veinte quizá, el alcalde del Cortina le dijo al alcalde de Jaca, desesperado porque la candidatura de la villa aragonesa no era designada como organizadora de unos Juegos: “No te retires nunca, porque mientras eres candidato haces publicidad de tu ciudad, mejoras sus instalaciones, y creas puestos de trabajo” Sabias palabras. Tokio cumple esa función.

5.- Chicago goza del apoyo mayor de los dueños del C.O.I. o sea los anglosajones de todo pelaje, que impidieron que París ganara para que los Juegos de 2012 se fueran a Londres. Madrid tuvo entonces más posibilidades que ahora. Si Madrid hubiera llegado a la final, frente a Londres o frente a París, habría ganado. La inmensa mayoría no quería a París. Y París tardará mucho tiempo en administrar sus muchas y consecutivas derrotas, que prueban la caída en picado de la fortaleza francesa. En principio, pues, Chicago es la ganadora.

Hemisferio norte, Estados Unidos y en 2016 Obama será pato cojo, es decir estará en su último año de mandato (doy por hecho y comprendo que es aventurar en exceso, que renueve la confianza de los electores en 2012 o que un nuevo Oswald no le envíe a Arlington) y sería como otorgarle una medalla de oro, pero…. las últimas experiencias olímpicas de Norteamérica han sido nefastas para el C.O.I. Montreal aún está empeñada y han pasado 33 años, Los Ángeles terminó de pagar hace poco y Atlanta obtuvo el raro honor de no ser felicitada por haber organizado los mejores juego de la historia. Vamos que fueron un desastre. En los tres casos ya sea en Canadá o en Estados Unidos se aplica la fórmula del mercado. Esto equivale a que las ayudas institucionales son las menos, por no decir ningunas. Chicago, pues tiene esa gran pega.

6.- Río de Janeiro es mi favorita. Ya sé que la inseguridad es su handicap mayor. También lo es que pertenece al hemisferio sur y eso no gusta a los networks que, al fin, son quienes cargan con los gastos de los JJOO. Sidney 2000 fue una fracaso económico para las grandes televisiones que los transmitieron y no sólo por el horario, sino por el calendario. Australia abandonaba el invierno y en el hemisferio norte, donde están las más potente cadenas de televisión, ya acababa el verano y empezaban los campeonatos de Liga y las audiencias en su sitio.

Pese a todo eso es la hora de Río. Brasil, el Brasil de Lula es una potencia naciente. Contará con el apoyo de los latinos, que perderá Madrid, seguro. Será bueno, porque  permitirá transformar tan bella ciudad y quitar aquello que la hace violenta, porque unos Juegos dan trabajo. Si Sudafrica va organizar un Campeonato del Mundo de fútbol y Johannesburgo es, seguramente, la ciudad más peligrosa del mundo, no veo razones que impidan a Río ser la protagonista de los Juegos de 2016, aquellos que dieren el traspaso a Madrid.

7.- El G-20 es enemigo de Madrid 2016. Se dirá que nada tiene que ver, yo creo que sí tiene y mucho. En las semanas anteriores a la designación de Londres 2012, a España le tocó organizar la Exposición Mundial en Zaragoza y a Francia le dieron la sede de una industria punta. Los Juegos, para el Reino Unido. Ahora España quiere, con todo derecho y razón, ser miembro permanente con voz y voto del G-20. A la larga y para los intereses de la nación española es bastante más valioso ser miembro de los G-20 que organizar unos Juegos, que en todo caso seguro que organizará en 2020, cifra bella por otra parte. Dudo que Obama y Lula consientan en darnos todo. Do ut des es una práctica habitual en las relaciones humanas. En principio más vale G-20 en mano que Juegos volando.

8.- El terrorismo afecta todos por igual a estas altura del milenio. Al día siguiente de la designación de Londres pasó lo que pasó en Londres. No  creo que esa variable, a la que todos sin excepción estamos expuestos, sea significativa para los miembros del C.O.I. a la hora de tomar una decisión.

Yo apuesto por Río de Janeiro. Si me equívoco reconoceré el error. Apuesto de paso y afirmo que el año de Madrid es 2020. El veinte de agosto a las 20.20 horas la antorcha olímpica lucirá sobre la ciudad capital de España.


EL GETAFE Y LOS TOCA HUEVOS

Abril 30, 2009

El tercer equipo de fútbol de la Comunidad de Madrid, esto es el Getafe, despide a su entrenador a falta de cinco jornadas para que acabe la Liga. Seguramente lo despide para no ser menos que los otros dos clubes ligeramente más grandes que el Getafe que hicieron lo propio. Primero el Real Madrid, como bien se debe conocer, y con posterioridad el Atlético de Madrid, como también es sabido. Aseguran crónicas sabias y documentadas que la razón del cambio de entrenador en el Getafe – al parecer contra la normas de estilo de su presidente- no ha sido por la envidia o celos o las ganas de imitar, por empatía no, vamos. Ángel Torres ha cambiado de entrenador en marcha porque el club que dirige esta al borde el abismo, lo cual hace el cambio hasta lógico y habitual en el fútbol, donde  si algo va mal la culpa es del entrenador, como la culpa del caso de espionaje en el PP es de Rodríguez Zapatero, como todo el mundo sabe.

Lo cierto es que el Getafe está donde está, mal en la clasificación según su presidente porque había un entrenador – al que, por cierto, echan siempre antes de acabar la temporada, por lo cual no se entiende por qué se le ficha- que era un toca huevos y ha fichado a otro Míchel, que no lo hace, cuando su pasión por hacerlo es publica, porque retratado fue en ese trance de tocar los huevos en sus tiempos de fino artista del carril del ocho.

No obstante ello, piensa el autor de este escrito, que Ángel Torres y su Getafe se han equivocado en sus planes. Dos finales de Copa del Rey absorbieron el seso a la dirigentes del Getafe - creo que sólo ese que necesita las dos con ese- Pensó don Ángel que su club era de los más grandes. Resultado cuarto por la cola.

Me gustaría saber las razones por las cuales en un partido entre semana, en el Bernabeu contra el Real Madrid el Getafe salió por todas, como si le fuera el título de Liga en ello, para días después caer en casa, sin fuerza, frente al Villarreal ¿Donde radica la virtud de ganarle al Real Madrid o al Barcelona, si al final se pierde?. La verdad es que este afán desmedido de ganar a estos dos grandes por parte de equipos pequeños, muy pequeños es, cuando menos absurda. Cierto a veces suena la flauta, pero la norma es la derrota. A la Real Sociedad hace unos temporadas le vino como anillo al dedo jugar contra los equipos que la jornada anterior se habían enfrentado al Real Madrid. El Real Mallorca lleva dos temporadas seguidas aprovechándose de esa casualidad.  En esta 2008-09, el Real Mallorca recibe a los equipos una vez que estos han pasado los llamados Pirineos. O sea un chollo para los mallorquines, que siempre han sabido que ganar a Real Madrid o Barcelona no formaba parte de su Liga y por eso les  han ganado.

La Liga del Real Madrid y de Barcelona es tan distinta a la Liga del resto que, en esta temporada, a falta de cinco jornadas, o sea quince puntos, nadie puede alcanzarlos. Dicho de otro modo ambos dos están ya clasificados de derecho para la próxima Liga de Campeones. Esa es la diferencia. A estos dos gigantes puede aspirar a frenarlos, el Sevilla, el Valencia, el Atlético de Madrid, por tradición, el Athletic Club de Bilbao y unas veces el Deportivo de Coruña otras el Villarreal, mas no el resto. Hubo entrenadores, más sabios, de otros tiempos, que afirmaban antes de jugar contra los dos gigantes, que esa no era su Liga. Los costes de la televisión, no igualan. Se vende humo y lo mejor es seguir el campeonato de Liga por la radio, porque le ponen tanto entusiasmos los periodistas, que parece fútbol de verdad, en serio, como si fuera un Mundial o casi. La realidad es otra, bien distinta.

No quisiera que de lo escrito se intuyera que me alegraría que el Getafe se hundiera- riesgo que con Míchel de entrenador es grande según la estadística- porque nos sería verdad, pero si quiero dejar meridianamente claro que intentar ganar al Real Madrid fue una torpeza grave y encima ha costado mucho a muchos. Hay algo peor que el esfuerzo baldío y es perder el siguiente partido en casa.


CAMPEONATO DE ESPAÑA DE FUTBOL

Marzo 14, 2009

Esta nación llamada España, federal o casi, constituida a base de juntar reinos crecidos por diversos caminos, mesetas y ríos, la segunda nación de Europa occidental en kilómetros cuadrados, que celebra derrotas en casi todos sus pueblos, desde el “once de septiembre” hasta el “dos de mayo”, que carece de letra para su himno patrio y eso que tiene letra hasta el himno de la Comunidad Autónoma de Madrid, llama, todo un eufemismo (uno más no importa), Copa del Rey al Campeonato de España de Fútbol. Tal equivale a decir que quien gana el trofeo, ese que entrega el Rey, es campeón de España, en la actualidad ese título lo posee el Valencia CF.

El trece de mayo, en Valencia precisamente, se disputará la final del Campeonato de España de Fútbol y optarán a conseguir el honor de ser campeón aquellos clubes españoles que más veces han logrado el galardón, el Fútbol Club Barcelona y el Athletic Club, de Bilbao, dos históricas leyendas del fútbol hispano que juntados con el Real Madrid CF forman el trío único de clubes de fútbol que siempre han militado en Primera División.

Los dos históricos clubes son o representan algo más que el balompié. Son dos encarnaciones de una forma de ser, el Athletic tiene algo de mítico, de ensueño, de fantasía en este tiempo que todo se hace sin el más mínimo romanticismo. El FC Barcelona es “mes que un club” según sus aficionados y es cierto, durante el tiempo de la oprobiosa fue lugar de oposición.

En la primera Copa que donó el Rey Juan Carlos, en el año del señor de 1977, los jugadores del Athletic quisieron saltar al terreno de juego, en el Estadio Vicente Calderón de Madrid, con una ikurriña, hubo tensión en el vestuario y sólo la diplomacia del recientemente fallecido Pablo Porta logró que la final diera comienzo, con retraso, pero sin mayores problemas. Luego ganaría el Real Betis Balompié, porque en el lanzamiento de penaltis un portero de origen vasco, Esnaola, que defendía los colores del Real Betis, batió a un enorme portero de origen vasco: Iribar. Cuentan, será una leyenda urbana seguro, que esa acción decisiva fue cantada con inmensa alegría desde Finisterre hasta el Teide. Cierto es que el Real Betis cae muy bien en todas partes, excepción hecha, por supuesto, de los hinchas del Sevilla CF.

Ahora se escribe que los altavoces de Mestalla, estadio aún del Valencia CF (lo intenta vender para hacer caja, pero ya se conoce como está la venta de parcelas en los tiempos que corren) estarán dotados de las mejores y más nuevas técnicas de emisión de sonidos, para que suene con bien, bonanza y sin mayores problemas la marcha de granaderos, que cumple las funciones de himno nacional de España, cuando el Rey entre en el palco de autoridades de Mestalla. Dicen que de esa manera no se escucharán los pitos al himno de España. No va a ser tan fácil, como tapar los silbidos, ocultar que en la gradas no se verá, seguro, ni una sola, pero ni una sola bandera de España. Habrá tantas ikurriñas como senyeras, pero ni una roja y amarilla. El día catorce de mayo, Mariano Rajoy preguntará, al presidente del gobierno de España e hincha del FC Barcelona, José Luís Rodríguez Zapatero, por qué ha consentido semejante tropelía que ofende a la inmensa mayoría de los españoles.

Junto al Rey además de la ministra de Deporte, Mercedes Cabrera, estarán los presidentes de las Comunidades Autónomas Vasca y Catalana ninguno de los dos, probablemente, provenientes del nacionalismo autonómico. Hecho, éste último, singular sin duda. Ver allí, como parece, a Patxi López y a José Montilla, tendrá morbo mayor. Bien pensado, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, será el único cargo electo proveniente del nacionalismo en el palco.

Cuando terminé el partido, que sin duda será una fiesta que seguiremos por la televisión la mayor parte de los aficionados al fútbol, uno de estos dos míticos equipos será Campeón de España, aunque no se distinga símbolo alguno del Reino en parte alguna que no sea oficial. El fútbol es así de grande, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel Villar es vasco, vasco y eminente ex jugador del Athletic Club. El presidente del FC Barcelona. Joan Laporta es independentista confeso, aunque cuando visita el Museo Británico en Londres habla con sus hijos en magnífico castellano. Del presidente del Athletic Club, Fernando García Macua (con un primer apellido vasquísimo por cierto. Véase “ HISTORIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA” Gredos, Madrid 1991 de Rafael Lapesa) se puede decir que es más parco en sus manifestaciones, pero al parecer es difícil ser presidente de tan histórico club sin ser miembro o simpatizante del PNV.

Dicho todo lo anterior la final de la incorrectamente denominada Copa del Rey, su verdadero nombre es Campeonato de España, será mucho más que un partido de fútbol y el campeón de España, jamás usará de tal nombre. Es la grandeza del fútbol y de esta gran nación que es España, por su variedad, claro.


RAMON CALDERON Y OTROS DERROTADOS

Enero 16, 2009

El ya ex presidente del Real Madrid es un personaje calderoniano y no porque su apellido así lo indique. Sólo una duda me embarga,  no acaba de saber este  parado con blog si Ramón Calderon es Pedro Crespo  Alcalde de Zalamea o el príncipe Segismundo de La Vida es sueño. No se si a estas alturas ya sin la orla de presidente recita 

“¡Ay,mísero de mi, y ay infelice!

apurar,cielos pretendo,

ya que me tratáis así qué delito cometí

contra vosotros naciendo” 

como haría Segismundio o como un Pedro Crespo enfurecido clama

Con mi hacienda;

Pero con mi fama, no;

Al Rey, la hacienda y la vida

Se ha de dar; pero el honor

Y el alma solo es de Dios

En realidad cualquier cita es válida, por algo don Pedro Calderón de la Barca es probablemente nuestro mejor autor dramático.

Un hombre, Ramón Calderón, enfrentado a  los poderes reales desde el mismo día que alcanzó el sillón presidencial del primer club del mundo es un personaje de tragedia, sin duda. Un hombre llegado al poder por un acierto de leguleyo es también un personaje de comedia de enredo. Por eso, porque es un actor que jamás ha encontrado autor, no le ha servido de nada, como presidente del Real Madrid, conseguir dos títulos de Liga consecutivos, tras cuatro años de sequía. Se va por acoso de quienes se vieron privados del poder por su argucia de abogado para impedir que un puñado de votos, todos ellos emitidos por correo, no fueran contados. Quería ser presidente de una entidad importante lo fue, quería ser famoso, lo ha sido, pero le han podido los más fuertes y los aliados usados para la operación de acoso, e indubitable es, de derribo.

Se marcha derrotado y con la sospecha de que es un tramposo. Manchado por una asamblea de bochorno,  por errores indignos del Real Madrid, pero también se va por haber impedido que los partidos del club que dirigía fueran televisados por operador diferente a Canal Plus-Audiovisual Sport, pese a a haber  firmado un contrato millonario con otra productora: Mediapro, la guerra del fútbol . Y este es su error esencial: aliarse con el Grupo Prisa le ha llevado a la dimisión y a la soledad del perdedor de fondo,  pero su derrota es también la del Grupo Prisa, que ignoró la noticia cuando salió, que le defendió hasta el último momento. Prefirio, Ramón Calderon, dada la potencia y la fuerza de sus enemigos, entre ellos un ex ministro de Franco, aliarse con otra potencia el Grupo Prisa, para sobrevivir, para soportar la lluvia que le ha caído desde su llegada al poder, pero no le ha servido.  Atacado por una alianza extraña, como es la formada por un lado por la Sexta Televisión y  Público, entre cuyos accionistas están los dueños de Mediapro y por el otro Marca, El Mundo y la COPE ha tenido que decir adios. Eligió mal en su apuesta televisiva. Se equivocó, mucho más que dando rienda suelta a su incontinencia verbal y anunciando fichajes que nunca fueron. Se equivocó, porque  los tiempos del deporte en  televisión no indican que sea el Grupo Prisa el sendero más aconsejable y lo ha pagado, junto con sus errores claro, de bulto por supuesto, pero su yerro fundamental el principio de todos los males, es no apoyar que el futbol  gratis. Por eso en su caída y derrota arrastra a los medios del Grupo Prisa. Llevan estos años atacando por tierra, mar y aire al presidente de la Fedración Española de Fútbol, Ángel Villar,  incluso se han inventado candidatos alternativos para acabar con la presidencia de Villar y no han podido con él. Ahí sigue Villar. Sin embargo el director de Marca, quien según la leyenda urbana manifestó: “Dice Calderón que será presidente del Madrid hasta que Dios quiera, pero no se ha dado cuenta que dios soy yo”. El director de Marca dejo de querer a Ramón Calderón y ha sido el adalid de su marcha.  No es Dios el director de Marca, pero ha sido el artífice de la derrota.

Y por si fuera poco, que diría un madridista cerrado, el presidente del gobierno es del Barça.  Así no puede ser.

 


SANTOS MIRASIERRA, HEROE. BANDIDO

Enero 9, 2009
A modo de prefacio habría que escribir lo obvio: Santos Mirasierra es extremeño. Nacido fuera, pero extremeño. Nacido fuera, porque sus padres tuvieron que irse a trabajar fuera de una España en dictadura y en desarrollo gracias, en gran medida, a los envíos que llegaban de aquellos españoles, que como los padres de Santos Miasierra, tuvieron que marcharse al extranjero para trabajar y comer. Es bueno recordarlo, ahora que perdida la memoria, consumidos en lo nuevo que sucede a lo más nuevo hasta alcanzar los novísimo para que, a su vez, sea superado por la novedad. Es bueno recordarlo, ahora que tenemos nuevos españoles entre nosotros y que no somos nosotros, los españoles, quienes tenemos que irnos, por ejemplo a Francia para ganarnos el pan.

Sin salirnos del prólogo sería bueno aproximarse a Marsella, con sus veintiséis siglos de antigüedad y existencia, puerto de mar fundado por atenienses, que ha servido de punto de llegada a cantidad de seres humanos. Desde tropas romanas que utilizaban, a partir de Marsella, la doble vía fluvial Rodano-Rin para llegar a Albión, hasta de punto de salida para cruzados niños. Ahora es un ciudad multiétnica como pocas. Sus habitantes que, con el francés como lingua franca, hablan otros muchos y diferentes idiomas y practican distintas religiones, aglutinan su sentir, como punto común, sean cuales sean sus raíces, alegrándose o lamentando los éxitos o los fracasos del Olympique de Marseille. Si el F.C. Barcelona es algo más que un club, el O.M. no le va a la zaga. Para evitar su desaparición han intervenido alcaldes de todas las tendencias. Su momento de gloria, también su mayor, ocaso lo alcanzó de la mano de un peculiar personaje, que llegó a ser ministro de Francia, llamado Bernard Tapie. Era él, el presidente del club, cuando el O.M. logró la gloria al conquistar la Copa de Europa en Lisboa ante el A.C. Milán en la temporada 1992-93. Título, este campeón de Europa de clubes, que es el único equipo francés que lo ha logrado. Poco tiempo después se descubrió que Bernard Tapie o la gente de su confianza en el club ganaban títulos, pero también compraban partidos. El descubrimiento le costó la cárcel al presidente-político y el descenso a segunda división al OM.

Terminado el proemio, extenso, pero necesario sean analizadas las causas y consecuencias que llevaron a la fama y a la cárcel a Santos Mirasierra, para saber, tras la observación de los datos, si el hermano de Lucila – allá donde nació en la provincia de Cáceres sólo se conocen tres mujeres de tal nombre en dos generaciones- es bandido o héroe, aunque al final resulte que tan sólo es un aficionado al fútbol, un hombre de treinta y cuatro años.

Dadas las circunstancias que rodean al O. M. es improbable y hartamente complejo deducir que los hinchas (Odio, encono o enemistad dice la Real Academia de la Lengua que significa la palabra hincha en sus primera acepción) en su sentido más peyorativo y negativo, del conjunto marsellés sean de ultraderecha, como sucede con la mayoría de los ultra que siguen a los equipos, pagados la mayor parte de las veces por los propios clubes. (El presidente del Real Madrid los acaba de usar como agitadores en la última asamblea). Entre los símbolos que exhibieron el día que Santos Mirasierra saltó a la fama, no estaba la bandera de los confederados del sur, que eran esclavistas y fueron derrotados en la guerra de secesión de los Estados Unidos. Esa bandera une a los hinchas más recalcitrantes, apasionados y violentos de las gradas europeas. No se ven, en las imágenes de los sucesos que acabaron con los huesos de Santos Mirasierra en la cárcel, esas banderas, ni tampoco esvásticas ni otros símbolos racistas o xenófobos. Escrito lo cual no queda descartado, en lo absoluto, que los hinchas del O.M. aunque no ultraderechistas, ni fascistas, sean apasionados, gritones, guerreros y folloneros o extremistas. Tampoco se les exculpa de lo sucedido en el Manzanares, pero sí es deseable poner a cada hincha en su lugar descanso.

Los irritables aficionados del O.M. traídos a Madrid, con toda posibilidad gracias a las arcas del club o del municipio marsellés, utilizaron otros símbolos que ni la Ley Contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte de 2007 considera susceptibles de incurrir en falta. No obstante ello, fue un símbolo, una calavera, seguramente corsaria, de esas que triunfaron en el Mediterráneo durante siglos, lo que originó el protagonismo de Santos Mirasierra.

La ley vino a cubrir un gran vacío. Su inexistencia hizo que no fueran juzgados con la misma severidad los autores de palizas a periodistas de TVE en Valencia o Sevilla, ni tampoco a los aficionados sevillanos que apalearon a un guardia jurado en el Estadio Sánchez Pizjuan, citados como ejemplos, porque hubo más, como una cabeza de cerdo en el Nou Camp. La ley era pues necesaria y Santos Mirasierra se ha topado con ella, como don Quijote con la Iglesia.

Todo indica, señala y determina que Santos Mirasierra era el hombre equivocado en el lugar inexacto. En el follón (alboroto, discusión tumultuosa, según el diccionario de la RAE) del Manzanares, Estadio Vicente Calderón, Santos Mirasierra es, ante todo y sobre todo, el intermediario, el interprete, el ciudadano que la policía, española, entiende. Santos Mirasierra es, dicen en la villa natal de sus padres y de su hermana Lucila un buen rapaz, al que gusta de pasearse por allí en los veranos. Tan buen rapaz que el pueblo se movilizó entero para que su estancia en la cárcel no fuera tan horrorosa como puede ser una prisión.

Santos Mirasierra no lanza la silla famosa, al menos no hay ninguna imagen que así lo indique, ni una. Santos Mirasierra acudió al lugar del follón a mediar entre la policía y los hinchas, porque el habla español y francés. Ese es su principal error, lo que conduce a un sentencia, aún no firme, por eso está en libertad bajo fianza, de tres años.

De ahí en adelante cualquier juicio de valor es asumible, porque condenar la violencia en los estadios de fútbol es necesario, pero no sólo: hay que erradicarla. Es intolerable, pero Santos Mirasierra es el acusado, convicto, más baladí (de poca importancia según el diccionario de la RAE) de los posibles.

Cierto que hubo lío. Cierto que la UEFA del francés de origen italiano Michel Platini se pasó con las condenas al Atlético de Madrid. Cierto que los hinchas del O.M. se fueron de órbita amenazando a los aficionados rojiblancos. Más parece que había una conspiración contra el Atlético de Madrid para que alcanzara los octavos de final de la Liga de Campeones el francés O.M., que Santos Mirasierra sea un hincha descerebrado. Es verdad que la coleta en un hombre no ayuda mucho para privarle del calificativo de descerebrado con el que ha sido calificado, ni a ser detenido por la policía, ni a que el día que salió en libertad previo pago de fianza en alguna onda radiofónica, no precisamente reaccionaria, se afirmara con desmesura y sin tino que había sido el afán de Rodríguez Zapatero por asistir al G-8, lo que había proporcionado la libertad del ciudadano extremeño Santos Mirasierra, además de asegurar que esa puesta en libertad dejaba al juzgado que lo condenó en ridículo. Por opinar, que no quede y por desconocer incluso que falta la sentencia firme que en su día pronunciará el Tribunal Supremo y ya veremos entonces.

Mientras lo vemos, Santos Mirasierra ha vuelto a las gradas del estadio marsellés y es de esperar que regrese con sus padres y su hermana Lucila por Extremadura. La madre de Santos agradeció en perfecto extremeño a toda Francia el esfuerzo realizado para conseguir la vuelta de su hijo a casa. Dijo: “ A toda Francia, muchas mersis, muchas mersis”. En perfecto extremeño, ya escribo.

Se llega así al epílogo para afirmar que no se puede juzgar a la ligera, que no se pueden confundir a los hinchas apasionados aunque en su mayoría sean fascistas, racistas y xenófobos, pero no es el caso del O.M. Su presidente es negro y de origen senegalés. Tampoco se puede recibir a un convicto de tumulto como a un héroe y salir de la cárcel para ser transportado en avión privado. Todo un sin sentido protagonizado por todo un personaje digno de Eurípides: Santos Mirasierra, el hombre que estaba en el sitio equivocado el día peor.

 


LA ENVIDIA Y NO SOLO EN EL DEPORTE

Octubre 18, 2008

Hay que desengañarse, en serio, España es una gran nación. Matizaré España vuelve a ser una gran nación y ello pese a separadores, en mayor medida, y separatistas. Resulta que nuestra legislación sobre la banca es la mejor del mundo y , sin embargo, el españolito medio andaba temeroso ante la hecatombe prevista por los agoreros más integristas. Mientras los profetas locales, españoles quiere decirse, pronosticaban el fin de la rotación de la Tierra, los escritores ajenos afirmaban que, para solidez financiera, esa de la banca de España. Cosas veredes.

Acostumbrados, como estamos, a fragelarnos de manera contínua,  a calificar de bobo al otro y en particular al que destaca, a quien se sale de la mediocridad, al inteligente, no hemos sabido entender que hemos ascendido, gracias a nosotros mismos, a nuestras contradicciones y a la demoracia, en la escala de naciones desde que el tirano desapareció. Estamos entre las diez más poderosas naciones-estados del mundo. Los españoles no somos bajitos, con bigote y cara de mala leche, no hay más que ver a los chicos del baloncesto. Hemos pasado de emigrantes a recibir emigrados y eso enriquece, porque mezcla y más grandes fuímos, cuanto más nos mezclamos. Recuerdese que los llamados número arábigos entraron por Andalucía a Europa. Debemos de estar orgullosos de ser un gran país, pero sólo parecemos percibirnos de tal evento, cuando somos atacados, de manera artera.

La afrancesada UEFA cierra el estadio Vicente Calderón. La Federación inglesa de fútbol dice que no jugará en el Santiago Bernabeu porque es un estadio racista y así de pronto se juntan las dos nuevas. En el franquismo castizo se diría que existe una campaña judeo-masónica contra la perla de occidente, pero no hay tal. Sí hay, sí existe una corrosiva y masiva envidia. Este año de 2008 los deportistas de España han ganado casi todo. El grito de “soy español-español-español” ha sonado tras cada acontecimiento deportivo con los actores abrazados y eso joroba más állá. Los franceses, cuyo idioma por cierto ya no es “lingua franca” y sólo el pasado remoto hace que sea aún lengua oficial del C.O.I. (debemos exigir que lo sea el castellano que lo hablamos muchos millones más que el francés), no ganan su Tour desde hace unas centurias. Los ingleses, que aún siguen defendiendo el honor balompédido de Albión divididos por cuatro, para recordarnos que en el nacer del fútbol eran un imperio que ya no son, no ganan un campeonato de fútbol desde 1966, cuando en Wembley hurtaron a Alemania la victoria. Eso escuece, si se añade que Italia no nos elimina y Alemania ya no asusta comprenderemos que se nos castigue por actos cometidos por hinchas marselleses o que se acuse a los asistentes al fútbol en el Bernabeu de racistas. Los hay, no le cabe duda a este parado, pero no son la mayoría y no se puede tomar la parte por el todo. Se comprende bien que los ingleses no quieran perder en estadio tan importante, porque por el momento parece dificil ganar a la gente que dirige Xavi, de Terrasa, argumento primario de tanta trampa. 

Si nos acostumbramos a creer en nosotros y nos olvidamos del ejercicio cainita de destrozarnos o del masoquista de fragelarnos hallaremos los motivos de tanto vómito. Cuando Gordon Brown invita a Rodríguez Zapatero a una cumbre, deberíamos sentir orgullo, algo por cierto muy hispano. Se reconoce, no en la persona del Presidente del Gobierno, la posición global de España: en economía, en deporte, en cultura y en estructura del Estado. Además se da por terminado el tiempo de cuarentena y prevención que trajo consigo el aislamiento pirenaico primero y el franquismo más tarde. Sin la dictadura franquista,  Italia no habría vivido a costa de Europa cuarenta años, al menos no habría vivido sola y ahora no estaría, porque no tiene razón de ser en el G-8. Ese lugar le corresponde a España. Lo anunció José María Aznar con razón y lo defiende, con identica razón y causa, José Luis Rodríguez Zapatero. No es extraño que nos envidien y tampoco es tan malo, a lo  mejor nos percibimos de nuestra fuerza como nación varipionta,  sí; plural, afortunadamente, pero nación


RAFAEL NADAL, LA MUESTRA

Agosto 27, 2008

Terminada, por tanto pasada aunque no olvidada, la vigésima nona olimpiada de la era moderna y comenzados los días de la trigésima, que alcanzará su cenit en los Juegos Olímpico de Londres en 2012, se alza la hora del análisis, el resumen, las siempre odiosas comparaciones y la exaltación a los altares de los nuevos dioses crecidos al olor del húmedo Pekín.

Escrita ha quedado la opinión subjetiva de este parado con blog * en lo referente a aquellos que no representaron el pabellón de España. Toca, pues, proclamar al icono hispano por excelencia, la mayor, y quizá mejor, proyección de España a través de un deportista. Esta vez, aun llevado por el subjetivismo y la parcialidad, el escribano de esta bitácora, no hace más que sumarse al clamor que señala a Rafael Nadal como el modelo, el emblema. Incluso se le une al dúo formado por Phelps y Bolt.

Suena bien dentro del trío.  Es el único europeo que alcanza tal gloria, porque si, a los tres aludidos, se unen otros como Bryant, Messi y Bekele, pues Europa queda fuera de foco, aunque, dicho sea de pasada, sumadas las medallas obtenidas por los deportistas, que representaron en Pekín a los 27 estados miembros de la Unión Europea, China no sería la primera en el medallero ( Tan mal anda la Unión que los tiempos de Jacques Delors han fenecido hasta para esto. En su época se publicaba, en los diarios de los países miembros, la suma de medallas comunitarias. Era una manera de proclamar Europa. Ahora como no se sabe donde está, Europa claro, pues ni anuncio de medallero, ni nada, tras unos JJOO).

Rafael Nadal, quien asegura que ha disfrutado en los Juego de Pekín, compartiendo Villa Olímpica, es algo más que un maravilloso tenista, es un deportista como la copa de un pino y un ser humano formidable, capaz de compartir su alegría en la fabulosa inauguración de los JJOO. Si las recompensas que sirven de reconocimiento concedidas por instituciones varias están para concederse, Rafael Nadal se presenta como merecedor exclusivo al Premio Príncipe de Asturias de Deporte de este año. Es premio, este del deporte, entre los “príncipes de asturias”, de los más desacreditado por no decir el más, sólo el hecho de que Sito Pons lo posea y no Ángel Nieto dice poco a favor de los casi habituales miembros del jurado. Concederlo a Rafael Nadal prestigiara al Premio, honrará al jurado y consagrará a Nadal, aunque sea tan joven y tenga años por delante para conseguir más galardones.

Además de número uno del tenis, este joven de Manacor es un modelo, un luchador, un inconformista, un ganador y un trabajador. No es él único que puede merecerlo, el ciclismo español tiene acreditada valía y Leire Olaberría, Llaneras y Sánchez son sólo muestras, pero Rafael Nadal se alza indiscutible, o tal parece.

 * Véase A PROPÓSITO DE PHELPS


DEPORTES DE EQUIPO

Agosto 24, 2008

Acabados los Juegos Olímpicos, cerrados los ruidos y metido en el recuerdo de lo inolvidable lo visto en Pekín, se vislumbra a primera vista un triunfo claro de España en los llamados deportes de equipo y un fracaso – que bien pudiera escribirse con “k” dada su magnitud – en los deportes individuales. Claro que siempre quedará Nadal, pero ese es otro cantar, que merece atención mayor y análisis más concreto. Nadal, al margen, verdad incuestionable es que el rídiculo en atletismo es mayor y casi indéntico en natación, aunque en este deporte, como el fracaso es un hábito, se perciba más el cataclismo en atletismo. Quede sin calificar la agresión verbal de un fracasado atleta a micrófono abierto, porque no merece mayor atención el presunto ochocientista.

España, se escribía en los años de la dictadura y principios de la democracia, era país de geniose individualides, donde no era posible el trabajo en equipo. Llega Pekín y se apunta al éxito en equipo. Sentado quedaba en Viena el precedente con el campoenato de Europa de fútbol, pero en Pekín: Vela, oro y plata. Piragüismo, oro en k2. Baloncesto, plata;  Hockey Hierba, plata, Balonmano bronce. Añadase:  Waterpolo, quinto puesto, las chicas de baloncesto, también la plata de ciclismo en pista en dobles femenino tenis, más las platas en natación sincronizada y ¿por qué no? el oro de Samuel Sánchez en ciclismo también fue un triunfo de equipo.

El deporte, que tantas pasiones levanta y tantas audiencias de televisón consolida, indica que algo le ha cambiado a España, en los úlimos tiempos, para bien. Ha aumentado la solidaridad, la capidad de sacrificio, la voluntada de ganar, la busqueda de la mejora y el sentimiento de poder, de tener la capacidad de ser grande. Si en Pekín no hubieran fallado los individuos en Judo, en takewndo, en natación y sobre todo en atletismo (salvo Marta Domínguez), los pronosticadores de medallas habrían hecho pleno y estos habrían sido los más grandes JJOO de nuestra historia. No ha sido así, pero ha primado el equipo, el conjunto, el grupo, ceder el protagonismo al otro, se llamara éste Gasol, Mengual, Barrufet, Amat o Sánchez.

Es una generación que cree en la comunidad y eso es un paradigma serio y mayor. Importante, muy importante, por lo que tiene de nuevo. En aquellos tiempos del ayer oscuro de la dictadura, pasado, pero que no es bueno olvidar, en unos JJOO sólo un deporte salvaba la cara, el Hockey Hierba medalla de bronce en Roma 1960, única medalla, ahora están ahí de nuevo, son el único símbolo de continuidad, pero merecen estar, porque en minoria, lejos del ruido de las primeras páginas son un gran ejemplo. Tarrasa y los egarenses merecen el elogio de todos, por estar en Roma y en Pekín. (Estuvieron en Moscú, pero hubo boicoteo) A lo mejor son el prototipo de la burguesía ilustrada y emprendedora.