DEL MALTRATO Y OTRAS PATOLOGÍAS

Noviembre 28, 2009

La violencia suele ejercerla el fuerte sobre el débil; quien aplica la razón de la fuerza, en lugar de la fuerza de la razón. La violencia es la negación de la palabra, la violencia es fascista. Sin embargo vivimos en la violencia. Por norma se convierte en noticia, en consecuencia sigue siendo una mala noticia. Será bueno que no sea noticia, señal inequívoca de su desaparición.
El varón de la especie humana ejerce la violencia sobre la hembra de la misma especie más habitualmente (no se niega que se produzca la versión contraria de violencia o maltrato físico, pero parece más excepcional) Ese varón debe modificar sus hábitos y comportamientos y no sólo, ni exclusivamente, abandonando todo ejercicio de la violencia física sobre la hembra, sino modificando sus ancestrales costumbres. Debe, obligatoriamente y en su propio benéfico, cambiar sus reflejos condicionados, su papel, su rol. Es complicado después de haberse creído durante milenios su destino de cazador recolector, de proveedor. Cazaba, llevaba el alimento, protegía a los suyos de los ataques de otros. El varón se sabía superior por ello, aportaba el alimento, la casa y la ropa.
La hembra se encargaba del hogar del “ecónomos”. El amor superior era aquél realizado entre iguales, Platón dixit. La muy católica iglesia, la misma que ahora se encocora ante una ley del aborto, aceptó que la mujer tenía alma en el Concilio de Trento en el siglo XVI de nuestra era, probablemente para que continuaran en la fe y no engrosaran las filas del luteranismo.
Con esas enseñanzas es fácil entender que el varón de la especie Homo Sapiens Sapiens se haya considerado superior. El mayor elogio, que, la buena burguesía consolidada tras las revoluciones del siglo XIX, otorgaba a una hembra, era considerarla una gran ama de casa, sí hacía una sopa magnífica mejor, si con tres perras mantenía a toda la familia, mucho mejor. Incluso Jacques Chirac (presidente de la República francesa entre 1995 y 2007) en el primer tomo de sus memorias al referirse a su madre elogia su calidad mayor: ser una gran ama de casa y nunca olvidará su fantástica manera de cocinar. Ha sido así hasta hace un cuarto de hora, hasta que se inventó la píldora anticonceptiva y la mujer liberó sus cuerpo y decidió. Pensó por su cuenta.
Hubo pioneras, las sufragistas, pero las gran revolución, el gran cambio comienza en los años sesenta del siglo XX. Posiblemente la única revolución que los conservadores no han logrado refrenar entre las nacidas en aquellos locos años. Y conste que en este país nuestro el franquismo real que mandaba en el Estado y en el gobierno ordenaba la mayoría de edad de las hembras de la especie a los 25 años, repito a los veinticinco, mientras el varón era mayor a los veintiuno. Antes de esa edad la mujer debía pedir permiso a papá o a su tutor para casarse, es decir para pasar de un varón a otro. En España. Hace cuarenta años
El varón pasó, a partir de esas décadas de ser el sujeto a quien se colocaban las zapatillas cuando se le ocurría llegar a casa, a ir por el hielo a la nevera si quería tomarse un whisky. El varón no acaba de entender muy bien ese cambio esencial y paradigmático, después de haberse pasado unos millones de años ejerciendo del rey de la creación, de la casa y del mambo.
Hay un libro que me dejó paralizado “La mujer que se daba contra las puertas” de Roddy Doyle sucede en Irlanda, en esa Irlanda patéticamente católica donde el abuso, la violencia, contra los niños ha estado a la orden del día, ejercida por los baluartes de la civilización católica romana, hermanos en religión de ese adalid de la libertad llamado Antonio Rouco Varela y ocultada de manera, cuando menos vergonzante, por el gobierno electo irlandés hasta hace un segundo. En el libro se observa como esa violencia ejercida sobre la hembra de la especie por el varón, es asimilada por la sociedad, para empezar por los médicos que atienden a las mujeres maltratadas en urgencias e indican en sus partes que se dieron contra la puerta para explicar moratones y otros daños mayores.
Acostumbrar al varón a que ya no es el único proveedor de alimentos y, en consecuencia, debe contribuir de otra, y bien distinta, manera a la buena marcha de eso que se llama – y tanto defiende ese otro adalid de la libertades llamado José Antonio Martínez Camino – familia patriarcal, que cómo su propia raíz lo indica viene de padre. Para contribuir de otra manera debe llevar los niños, si los hubiere, al colegio, darles de comer, ayudarles a estudiar gramática y levantarse por la noche si lloran. El papel del varón ha cambiado y mientras el varón no tome conciencia real de ese cambio sustancial, estaremos mal y seguiremos con asesinatos viles de mujeres, con maltratos sobre todo a los débiles.
Coser no es de niñas, hacer la colada no es sólo de mujeres, ni fregar, ni limpiar el polvo. Mis queridos hermanos en el sexo o género esto ha cambiado. Pagar el cambio pegando es innoble, cobarde, inútil, horroroso. Hay que convenir que en pareja no siempre es él quien gana más dinero o quien es más brillante en su trabajo externo. Seguro estoy que esa diferencia, que ella sea más inteligente es causa mayor de maltrato físico por ausencia de otro argumento, de otra razón.
Las hembras nacidas entre los años cuarenta y los sesenta iniciaron el camino de la revolución. Lo han pagado caro en su carnes, pero merecen un lugar mayor en esta historia y por ello les rindo mi respetuoso homenaje. Las nacidas después vienen aprendidas, lo malo es que los nacidos después no lo han entendido. Habrá que en enseñarlos, educarlos a vivir en un mundo, seguro, que nuevo para ellos, pero real.
Entre un varón y una hembra de la especia Homo Sapiens Sapiens estará todo permitido si ellos consiente voluntariamente, no vale ya la imposición. Sólo somos distintos en el sexo y en la procreación. Y eso es bueno, porque disfrutamos y nos multiplicamos. Si queremos, en libertad sin cortapisas, civilizada, educada y razonadamente.
Comprendo, pero no apruebo, que un varón se halle desvalido cuando una hembra use de sexo e inteligencia para medrar, pero hasta en eso debe saber el varón que ante él se abre un mundo nuevo. Sólo si el varón descubre su nuevo papel, su nuevo rol, acabaremos con tanta violencia y no sólo ni exclusivamente sobre la mujer. Ahí están los niños, los irlandeses, pero desgraciadamente no sólo.


19.11.09 UN GRAN DIA PARA EUROPA

Noviembre 21, 2009

Decía Jacques Delors -según todos los entendidos, en la abstracta asignatura Construcción Europea, el último gran dirigente en Bruselas- que la abolición de aduanas y fronteras en el interior de la Unión, es decir la puesta en marcha del Mercado Único Europeo el uno de enero de 1993, no abría informativos con grandes masas aplaudiendo el fin de las fronteras interiores, porque tal evento no entusiasmaba a la gente tanto como la toma de la Bastilla, por ejemplo.
Bronislaw Geremek un polaco apasionado por Europa, un patriota europeo me atrevería a decir, afirmaba “que la falta de catarsis revolucionaria” era una del los grandes fallos de la construcción de Europa.
A la Unión Europea, antigua Comunidad Europea, conviene juzgarla mirando hacia atrás sin ira. Observando que, en el mejor de los casos, la fundación de la CECA celebrará sus sesenta aniversario en trece meses, nada en la Historia de la Humanidad, nada. Y, sin embargo, muchísimo en la Historia de la desangrada, en miles de guerras, Europa. La generación nacida en los años cuarenta en Alemania o en Francia o en España será la primera en la Historia del viejo continente que no haga monumentos a caídos, que no ponga flores a su soldado desconocido y eso gracias al proyecto de Europa Unida nacido en la Conferencia de la Haya en 1948 o quizá verbalizado por Wiston Churchil en Zurich dos años antes. Visto en perspectiva y con realismo es mucho e importante el camino recorrido. Nunca la vieja Europa ha vivido un período de paz tan largo.

JEAN MONNET

La Unión Europea – tal y como hoy la denominamos y ordena se llame el Tratado de Lisboa- en opinión de sus padres fundadores, fundamentalmente Jean Monnet, debe construirse paso a paso; él dado por los líderes de los veintisiete el pasado 19.11.09 nombrando, sin necesidad de prolongar la reunión hasta la madrugada, Presidente de la Unión y Jefa de la Diplomacia es trascendental y marcará un hito en la Historia de Europa, pese al pesimismo medioambiental por el perfil de los dos designados: Herman Van Rompuy y Catherine Ashton.
Michel Rocard, socialista y ex primer ministro de Francia, solía decir que estábamos construyendo algo no previsto ni por John Locke, ni por Charles Montesquieu y decía verdad Michel Rocard.
La construcción de la Unión Europea se hace a partir de Estados Nación consolidados, algunos tan antiguos como Portugal, España, Francia o Gran Bretaña y otros tan modernos como Eslovaquia o Eslovenia. Dato que es bueno no olvidar, cuando el pesimismo nos invade porque nadie haya tenido que votar nunca por la baronesa Ashton.
En la construcción del imaginario nacional hay dioses que engendran reyes: Roma. Hay, o se lo inventa Johan Gottfried Herder, el volkgeist el genio o el espíritu del pueblo que tanto hizo por la unificación de Alemania bajo del predominio de Prusia en el siglo XIX o se hace algo nuevo como los Estados Unidos, sin embargo la Unión Europea carece de semejantes fundamentos, es algo tan racional que suena más a René Descartes o Immanuel Kant, pero muy poco, por no escribir que nada, a revolución de la claveles o a caída del muro de Berlín. Esto de hacer Europa es mucho más aburrido y más prosaico, pero si no existiera la Política Agraria Común, no habría agricultura, ni ganadería en la vieja Europa que pudiera aguantar la llegada de productos de los países terceros. No es bueno caer en el llanto y en el crujir de dientes, porque sea Herman Van Rompuy quien dirija las sesiones del Consejo de Ministros que reúne a los jefes de la diplomacia de los veintisiete y no Miguel Ángel Moratinos desde enero de 2010.

MIEMBRO DEL CLUB

Herman Van Rompuy, como todos los nombramientos importantes producidos después de la salida de Jacques Delors de la presidencia de la Comisión en 1995, es primer ministro de un país miembro, es decir forma parte del club más selecto: el Consejo Europeo. Un invento de Valery Giscard y Helmut Schmidt, quienes también inventaron la moneda única, eso que hoy llamamos Euro y el G-7. Consejo Europeo, que sólo desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, es una institución de la Unión al nivel del Parlamento, el Consejo, la Comisión, el Tribunal de Justicia y el Tribunal de Cuentas.
Esta nueva institución, pero en funciones desde los años setenta del siglo XX, elige para los puestos sólo a miembros del club que forman los Jefes de Estado o Gobierno: Jacques Santer, Romano Prodi, José Manuel Durao Barroso, por cierto primer ministro en ejercicio a la hora de su designación, como Van Rompuy o el actual secretario general de la OTAN Anders Rasmussen. Los líderes quieren a uno de ellos, ya no arriesgan con gente como el primer presidente de la Comisión el alemán Walter Hallstein o Jacques Delors.
Por cierto el Tratado de Lisboa dota de personalidad Jurídica a la Unión, que hasta la fecha no la tenía.
Se anda lento en la Unión, pero no es posible de otra manera. Saltos en el vacío como la Comunidad Europea de la Defensa o Constitución Europea se han enfrentado al no, esencialmente de Francia, aunque no sólo.
Recuérdese, a la hora de analizar desde el pesimismo los nombramientos de Van Rompuy y Catherine Ashton.
Lo primordial, lo esencial, lo importante es que ha nacido una figura nueva a caballo entre el Consejo órgano legislativo de la Unión junto al Parlamento Europeo y el ejecutivo la Comisión. Como en la UE se hace, tal y como afirma Antonio Machado, camino al andar, veremos en cinco años como es eso de tener dos gorros sobre una sola cabeza. Es, en todo caso, un esencial paso adelante.
Lo menos bueno de este momento de la Unión es que la Comisión pierde fuerza, esa que tuvo hasta la caída del muro de Berlín y la llegada del miedo escénico. La frase es de Margaret Thatcher pronunciada en Roma 1990 cuando se abrió la conferencia intergubernamental que daría paso al Tratado de Maastricht :“Señores y si esto sale adelante ¿qué hacemos con la Reina de Inglaterra?”. La respuesta es obvia, por eso es tan lento el proceso, pero tan lógica y razonablemente lento. En consecuencia los dos nombramientos son los posibles en este punto del tiempo y del espacio.

PAIS PEQUEÑO, PAIS GRANDE

El nuevo presidente de la Unión pertenece a un país pequeño, Bélgica, uno de los fundadores de la Unión en los años cincuenta del siglo XX. Bélgica es un Estado confederal algo semejante a lo que pretende ser la UE. Los políticos del país de Herman Van Rompuy han hecho famoso el método belga de convivencia. Herman Van Rompuy es un democráta cristiano familia política esencial en la construcción de Europa desde Robert Schuman. No es, pues, tan malo su nombramiento, por mucho que carezca del halo de Felipe González, demasiado federalista o de Tony Blair demasiado atlantista y ambos con demasiado peso específico. Es el hombre oportuno en este instante de la historia de la Unión. Y ha sido elegido rápido, lo que no deja de ser un hito en una Europa de 27. Por cierto una Europa toda ella demócrata desde hace sólo veinte años. Conviene tenerlo en la memoria.
La nueva Jefa de la Diplomacia de la Unión y vicepresidenta de la Comisión, pertenece a uno de los grandes, Reino Unido. Lógico. En Europa desde 1945 y con permiso de Charles De Gaulle se hace la política exterior que quieren los Estado Unidos, o sea ninguna novedad. Eso hacia imposible el nombramiento de Miguel Ángel Moratinos. Javier Solana Madariaga, sobrino nieto de uno de los ideólogos de la UE, Salvador de Madariaga, es – junto a su cualidad innegable de fantástico animal político- un hombre de los Estados Unidos, sin cuyo apoyo jamás habría sido secretario general de la OTAN, ni habría sido el primer jefe de la diplomacia de la Unión. Justo es decir, por tanto, que nada más lógico y coherente que la jefa de la diplomacia sea británica ¿quién mejor que un británico para saber lo que quiere la antigua colonia? La baronesa Ashton es la persona posible, puede que no parezca adecuada, pero demos tiempo, tiene cinco años por delante. Es mujer, lo que era justo y necesario, que la UE tiene muchos padres, pero madres, la verdad, no le sobran. Por último es miembro de la familia socialista que con sólo seis primeros ministros entre veintisiete – también es bueno recordarlo- logra un alto cargo.
El 19.11.09 será una fecha a destacar en la difícil historia de la Unión Europea, antes Comunidad Europea, término que resulta más cálido que Unión dicho sea de paso.
Ahora toca con permiso del Consejo Europeo, que Van Rompuy y Durao Barroso no se peguen por salir en la foto y qué la presidencia española sepa poner la vías del nuevo camino. Está complicado. Piénsese en el protocolo del recibimiento a Barak Obama en la cumbre Unión Europea Estados Unidos en Madrid, el día del choque de galaxias Leire Pajín dixit. ¿Será José Luís Rodríguez Zapatero quién haga los honores o será el presidente del Unión, Herman Van Rompuy?. Nicolás Martínez Fresno que sabe mucho de protocolo y está en la organización de la presidencia española, sabrá resolverlo. Seguro.


MARTÍNEZ CAMINO, EL ESCUDERO FIEL

Noviembre 14, 2009

Un lejano día de los primeros años setenta del pasado siglo, un sacerdote jesuita encontró en la calle a un antiguo alumno. Hablaron, se contaron, rememoraron episodios y en la despedida el cura preguntó (la pregunta como interrogatorio y hecho afirmativo al tiempo, especialidad de la Sociedad de Jesús por otra parte) “¿qué os enseñaremos para qué ahora mismo tu compañero Fernando forme parte de los Guerrilleros de Cristo Rey y Fuerza Nueva y Antonio sea un miembro de la UMD?” (Unión Militar Democrática) El alumno respondió raudo “El poder, padre, el poder”. Se dijeron adiós entre risas. (La conversación y los hechos son ciertos, sólo los nombres falsos).
A los jesuitas les gusta el poder desde Iñigo de Loyola, fundador sois Ignacio y general de la Compañía real, y para ello han educado a generaciones de jóvenes provenientes de la burguesía, jóvenes que debían ser inteligentes, pues en caso contrario duraban poco en los colegios de la compañía, por ello han sido confesores de reyes y abolidos, expulsados, odiados, pero ese poder, innegable, lo han sustentado en la sombra, fuera de las luces, por eso no ocupaban puestos en el escalafón ordinario de la muy católica Iglesia. Ahora que tienen menos poder incluso en la sombra, donde se ha incrustado el Opus Dei, ocupan puestos en el cursus honorem de la santa Madre Iglesia. Hay un cardenal ya jubilado, Carlo Maria Martini. Un arzobispo en la curia, el español Luís Francisco Ladaria Ferrer, secretario de la Doctrina de la Fe, la antigua Inquisición, esa por cuyo regreso reza piadosamente Juan Antonio Martínez Camino otro jesuita purpurado. Los primeramente citados tienen fama de progresistas, dentro de lo cauteloso que se debe ser con ese término dentro de la Iglesia. De Martini se dijo, fue candidato a sucesor del gran polaco; del arzobispo Ladaria no hay más que revisar hemerotecas para saber que su nombramiento no fue muy bien visto por los discípulos de mosén Escrivá, claro que muy progresista no se debe ser Ladaria cuando Ratzinger le nombra para formar parte de su club más exclusivo. Desde luego quien no puede ser calificado, ni clasificado. ni honrado con el apodo de progresista es el escudero fiel de Rouco Varela, el chico de los trabajos sucios del ilustre gallego arzobispo de Madrid (Véanse ROUCO Y LOS FARISESOS (30.11.08) y ROUCO Y SUS HERMANOS (01-01.09) aquí publicados).
El escudero fiel ha vuelto a atacar, Iñigo de Loyola seguro que se lo reprocharía, no digamos el maltratado, por Wojtyla, padre Arrupe. Al fin los dos vascos fueron perseguidos por su fe. Iñigo tuvo que huir de Salamanca, porque a los dominicos, entonces dueños de la Inquisición, por la que tanto reza para que regrese Martínez Camino, no gustaban de los Ejercicio Espirituales de Iñigo de Loyola. El padre Arrupe, quien según el mejor biógrafo de los jesuitas Jean Lacouture (antiguo alumno) buscó a los pobres ( y no sólo a los ricos) para enseñar la A.M.D.G (Ad maiorem gloriam dei, traducido por generaciones como A merendar de gorra) fue arrojado al olvido por Karol Wojtyla de mala y penosa manera. Ni pensar quiero en otro vasco jesuita asesinado vilmente en El Salvador, Ignacio Ellacuría, que no será canonizado, como ninguno de sus compañeros asesinados, por muy mártir que haya sido, según esa doble vara de medir, según ese rastrero relativismo moral de quienes forman, entre ellos el escudero fiel Martínez Camino, de la fontanería, el aparato de la Santa Madre Iglesia. Y no dejaré de citar a Jon Sobrino a quién los amigos de Rouco en la curia retiraron el nihil obstat para enseñar. Repetiré lo ya escrito en anterior artículo: Martínez Camino por estética debería pedir la baja en la Compañía que Jesús con su nombre distinguió.
Sus últimas admoniciones, su penúltima predica haciendo de vocero de Rouco, quien ya prepara su baño invernal de masas en Madrid como ya empieza a ser tradición, hablan de excomunión, herejía y ( ¡oh contradicción! ¡oh paradoja!) de la vida. Cuando estos fanáticos se ponen a repartir excomuniones la mente recuerda a Giordano Bruno, sin ir más lejos, quemado vivo por creer que la Tierra no es el centro del universo. Y se atreve a hablar de vida el escudero fiel, que pertenece a un grupo, a un club que cuenta por millares los asesinados por no estar en acuerdo con los mandatos, por otra parte, tan cambiantes como es el caso de la de Tierra como centro del universo de la Santa Madre Iglesia.
No creo que ser excomulgado asuste tanto en el día de hoy, como en la Edad Media, pero sale más barato ser excomulgado que optar por ser apostata, porque para esto último hay que pagar el diezmo y las primicias a la Santa Madre Iglesia, esa de Rouco y su escudero fiel. Ya ganan bastante por decir barbaridades diversas, la no menor esa de la virginidad de la supuesta madre del supuesto Jesús.
Esta vez las diatribas, los fuegos del infierno y los trueno salidos de la boca de Martínez Camino, el escudero fiel, se refieren al aborto, los parlamentarios, los electores, la democracia en fin. Se refieren, sobre todo, a la democracia, porque Rouco y sus hermanos quieren una teocracia del corte de esa de Irán, pongamos por caso.
Creo más, como aquí quedó dicho en EL CONDÓN COMO ARMA (15.08.08) en la educación sexual que en el recurso extremo al aborto, que dudó agrade a ninguna mujer que se vea obligada hacerlo, pero nadie es dueño de la decisión de ninguna mujer. Nadie. La ley es necesaria. Poco más hay que discutir, pero también es necesario educar, para evitar abortos.
Por eso el dulce encanto de la caverna es tan contradictorio y entretenido. Condena la ley y condena también que en Extremadura el gobierno autónomo enseñe el conocimiento del cuerpo a los adolescentes. La cosa es ser castos, puros y ejercer la continencia. El resto es herejía. Luego salen condenas a miembros de la Santa Madre Iglesia por pederastia, pero eso no es para excomulgar, ni es herejía. Incluso se llega al cinismo, tan habitual por otra parte entre los seguidores de Rouco y su escudero fiel, de afirmar que no hay dinero en la diócesis de Boston para pagar a los perjudicados por los tocamientos de los muy creyentes, los muy píos y nada abortistas sacerdotes de la Santa Madre Iglesia. Fariseos.


EL ALAKRANA Y LA CORDURA

Noviembre 7, 2009

El llamado abrazo de Vergara entre los generales Espartero (isabelino) y Maroto (carlista), tengo la certeza, no habría tenido lugar en este mundo nuestro de información instantánea. Las declaraciones previas, el corte para el boletín radiofónico de las cinco de la tarde y el directo para las televisiones o la filtración interesada en la web lo habrían hecho imposible. El constante alboroto de nuestros días, esa necesidad apasionada de dar primero y ofrecer más, si es posible sangre mucho mejor, obliga a no consultar fuentes ni a meditar, sólo a fijarse en lo inmediato sin más, hacerlo más pronto que nadie y, sobre todo, gran paradigma, no romper la corriente, ir por la senda de la mayoría para no perder pie, para no ser diferente y caer en el equívoco ofreciendo información diferente o desde un ángulo diverso. Así lo inmediato esconde la información y aquel viejo adagio periodístico que rezaba: no dejes que una noticia te fastidie una buena crónica, se invierte, porque la noticia, la superficial, se extiende y expande como una plaga de langosta.

Sin caer en las diatribas fascistas sobre la bandera del Alakrana, si es bueno recordar que en esas aguas del Índico faenan barcos de patrón español, pero que pagan impuestos en las Maldivas (no sólo), sin embargo es la Armada española quien se encuentra por allí para salvaguardar los intereses de esos patrones hispanos que envían allí sus barcos a faenar. Los españoles pagamos los salarios de los marinos allí desplazados y los patrones de los buques pesqueros pagan a las Maldivas (como ejemplo). Eso, cuando menos, está un poco mal. No vale pedir soldados para protegerse y no pagarlos con impuestos en el mismo Estado que envía los militares.

Tan mal, cuando menos, como subirse al cargo de la crítica al Gobierno, aprovechando el lógico sobresalto de las familias, como hacen algunos de los voceros del Partido Popular, aunque alguna voz suene a histeria barata, como esa de la portavoz parlamentaria del PP Soraya Saenz de Santamaria, a veces se extraña mucho a Eduardo Zaplana. Suenan, aunque sean igual de ilógicas, mejor las críticas en la boca de Dolores de Cospedal, quién sí ha hecho olvidar a Ángel Acebes.

Tan mal, como irse a pescar a aguas que no son internacionales. Somalia, desde 1992, es un Estado fallido, donde se pelea por un trozo de páramo y donde, posiblemente la única riqueza, casi veinte años de anarquía después, sea la extorsión tanto en tierra como en mar. Somalia es un Estado fallido, pero eso no permite faenar en sus aguas y eso, más nos vale no olvidarlo, estaban haciendo los trabajadores a bordo del Alakrana. Advertidos, además, estaban de la inconveniencia, la falta de sentido y el peligro de faenar fuera de las aguas internacionales, pero allí se fueron. Los piratas no son de recibo, pero el Alakrana les facilitó la labor, recuérdese.
Los diplomáticos españoles saben lo duro que es sobrevolar en helicóptero, acompañados por funcionarios del Estado donde representan a España, las aguas jurisdiccionales de una nación, pongamos por ejemplo el Reino de Marruecos, para asistir al arresto de un pesquero español y así comprobar como la detención se realiza porque el pesquero español está dentro, pero muy dentro, de las aguas jurisdiccionales.

Somos, después de Japón, la nación más consumidora de pescado del planeta. Nuestras flota es de las mayores y mejores del mundo. En Namibia hay más gallegos casi que en Argentina y su trabajo allí tiene y mucho que ver con la pesca. Somos una multinacional de la pesca, hemos esquilmado los mares. Los marineros de Bermeo se pelean, literalmente, con los pescadores vasco-franceses por la anchoa y no quedan anchoas en el Cantábrico. Pescamos en el mundo entero. Somos los dueños o nos lo creemos. Y en muchas ocasiones pasamos de frenada.

El oficio de pescador no supone mucho más que el 0,01 por ciento del PIB comunitario, pero tienen una repercusión muy superior a su contribución a la riqueza de las naciones. En muchas partes, como en Escocia o Dinamarca, las autoridades les temen, a los pescadores de bajura. Los noruegos no quieren entrar en la Unión Europea, además de para no repartir los beneficios del petróleo del mar del Norte, para que nadie pesque en sus aguas. Sobre todo y principalmente para qué no pesquen los españoles.

No defiendo, ni justifico la piratería, pero sí me gustaría contribuir a colocar a cada uno en su sitio. El secuestro del Alakrana, además de proporcionar más primeras páginas a Baltasar Garzón, ha puesto en entredicho a la Unión Europea, que ha firmado un protocolo con Kenia sobre los piratas. Ha hecho olvidar que en Somalia no se mata a la secuestrados, los piratas sólo quieren dinero, para armas, para proseguir la interminable lucha interna por el poder. En 1992 una expedición de la UE, con el entonces comisario Manuel Marín al frente, hubo de pagar dos veces en Mogadiscio para poder entrevistarse con dos señores de la guerra. Los Estados Unidos, tan aficionados a permanecer en lugares inhóspitos, huyeron de Somalia y no han regresado pese a que los terroristas de Qaeda son los amos de gran parte del terrotorio somalí. Esto del Alakrana es un episodio más de un país deshecho, que lo recuerden los patrones que faenan donde no deben y poner, ellos sí, en peligro a su trabajadores y en jaque a una nación: España.

El número de despropósitos en esta historia es muy grande, no es el mayor escuchar que se libere a dos de los secuestradores hoy en cárceles españolas. Quienes eso solicitan confunden España con Somalia y eso cuando menos es muy grave. La caverna escribe contra el Alakrana porque no lucía, conforme a las leyes del mar, el pabellón de España y en paralelo ataca al gobierno de manera exhaustiva. Un poco de moderación y coherencia no vendría nada mal. Claro que el PP con tal de que olvidemos sus enriquecimientos indebidos es capaz de cualquier cosa. Incluido hundir el Estado. No cargarse a Zapatero, sino al Estado.

El Reino de España está representado en el lugar del conflicto por el embajador de España en Kenia. No es un diplomático cualquiera. Nicolás Martín-Cinto es un experto en la lucha contraterrorista y, al tiempo, un muy buen negociador. Seguro que no lo enviaron a Kenia por eso, África no es lugar, salvo Marruecos y Suráfrica, para un diplomático de la categoría de Martín-Cinto, pero allí está, en buena hora, y no ha parado de intervenir en Somalia y no sólo por la piratería. Convendría dejarle trabajar. Sabe bien cual es su negocio y no le gustan los focos.

No vendría mal, aunque sea políticamente incorrecto y desaconsejable por los creadores de imagen, que los señores Feijoo y López, presidentes autonómicos de Galicia y País Vasco, de donde proceden los trabajadores del Alakrana con nacionalidad y pasaporte español, recordaran a los pescadores, cuando regresen a casa, que no es bueno desobedecer a los encargados de protegerles, que no es sano meterse en la boca de lobo, que no conviene esquilmar el mar junto a la costa, aunque sea mejor la pesca.