RAMÓN LUIS VALCÁRCEL, COMO EJEMPLO

Octubre 31, 2009

Surgió de la periferia al centro como adalid de la causa Mariano Rajoy. A ejercer de escudero mayor, presidió el Congreso, le condujo una máxima: mejor Mariano en mano, que Esperanza volando y otra esencial en un hombre de derechas de toda la vida, pero del ala centrodemocrática del PP, la unidad. Su peso específico, el mismo que le continúa rodeando, es su buen hacer y su respaldo electoral. Claro es el presidente del Murcia y se le olvida con demasiada frecuencia. Es barón importante, no tiene correas que le aten, ni sastres que le midan. Incluso deja caer entre los amigos su hartazgo, sus ganas de abandonar la política. No lo hará, aunque lo desea fervientemente, porque su sucesor sería el alcalde de Murcia capital Miguel Ángel Cámara y eso le produce úlcera de duodeno, sarna y urticaria al presidente de la Comunidad Autónoma. El alcalde es de la otra parte del Partido Popular esa más cercana a la caverna. En pleno delirio de declaraciones provenientes del imperio de la gaviota, Ramón Luis Valcárcel ha mantenido un segundo plano y una discreción admirables. Era amigo de Francisco Camps, al menos compañero de manifestaciones sobre la eterna disputa de la aguas y demás trasvases. Sigue creyendo que los trasvases son necesarios para su región, pero ya no sale de la mano y por la calle con Camps.
Ha hablado el presidente de la Comunidad de Murcia con ponderación, pero con una dureza implacable. Sin alardes, como el escudero del cobarde Alberto Ruiz Gallardón, quien nunca da la cara. Ha criticado, Ramón Luis Valcárcel, a su antiguo compañero de manifestaciones como poca gente ha hecho desde el interior del Partido Popular, al tiempo ha mantenido una lealtad, digna de elogio a Mariano Rajoy. Es tan destacable y llamativa su actitud, que contrasta con la verborrea de Manuel Cobo, un segundo admirable, por otra parte, porque se lleva las bofetadas que deberían caer sobre su jefe, el faraón de las basuras, el pusilánime que manda a Cobo a la batalla. Ahora por Caja Madrid, antes para ocupar la presidencia del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. No se comprende muy bien la razón por la cual se suspende de militancia a Ricardo Costa y no se aplica idéntica vara para Cobo.
El problema de Francisco Camps, el iluminado, lo ha definido de manera excelente Ramón Luis Valcárcel. Afirma el presidente murciano, que su homólogo valenciano no ha gestionado bien la sastrería. Tiene razón Valcárcel, porque el problema de Camps no son los trajes regalados, sino la mentira. El mismo error que llevo a Richard Nixon a dimitir y estuvo cerca de llevarse por delante a Bill Clinton. Convendría escuchar más al presidente de la Comunidad de Murcia, aunque grite menos, sobre todo cuando la jaula de grillos alza la voz al mismo tiempo.
Ahora que el juez Baltasar Garzón no será atacado por la caverna, sería inmejorable que se impusieran los tipos como el barón de Murcia, más que nada para que no nos ofusquemos con la corrupción y equiparemos a todos los políticos o se nos llene la boca y el ordenador de palabras como que el sistema no funciona. El sistema funciona, la prueba es que se persigue a quien delinque. Los corrompidos saben que el sistema funciona y que no son impunes. Están los jueces, están los fiscales, están los servicios de seguridad del Estrado y también, afortunadamente, políticos como Ramón Luis Valcárcel. La mayoría son honestos, aunque algunos sean tan torpes como el llamado secretario general del PSM, Tomás Gómez, quien nadie acierta a comprender cual es su papel en este juego. En principio y con lo que llueve entre el escudero Manuel Cobo y la enorme Esperanza Aguirre, Tomás Gómez debería, al menos, hablar, pero ni eso sabe.


ZAPATERO Y LOS VIEJOS

Octubre 25, 2009

Dicen que la bíblica Susana copulaba con un joven mancebo y los viejos tuvieron celos de ello e intentaron someter a la joven y hermosa Susana, cuando ésta se bañaba. No lo lograron. Los viejos fallaron en su intento, en consecuencia se irritaron en grado sumo. Algo semejante parece sucederles a los viejos (o ellos se llaman así) del Partido Socialista Obrero Español con su máximo líder y a la sazón, presidente del gobierno de España.
En los últimos tiempos algunos de estos ancianos emiten juicios escasamente favorables no sobre la capacidad política del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, sino sobre sus modos, maneras o comportamientos en su hacer diario, hecho, por otra parte sorprendente, pues los escribientes o habladores de críticas tan agrias, tienen escaso, por no decir nulo, contacto diario y personal con la persona que atacan y con su entorno. Sí tienen en común, dos de los más irritados por José Luis Rodríguez Zapatero, que cobran, y debe ser cantidad suficiente, del Grupo Prisa, empresa de comunicación en perdidas enfadada con el presidente por no haberse doblegado a sus peticiones.
El primero en salir a la palestra de los ataques fue el catedrático Gregorio Peces-Barba, llegó al PSOE desde el grupo de católicos por el socialismo, Alfonso Guerra le tenía entre los “vaticanistas”. Este padre de la Constitución, seguramente quien filtró el borrador o lo dejó olvidado encima de la mesa de un Parador, es el creador del Consejo del Poder Judicial paradigma de lo infructuoso. Tamaña aportación debería moderar las diatribas del doctor Peces-Barba, inventor -para sorpresa de compañeros de partido y diputados de la oposición- de la abstención del presidente del Congreso, al modo del “speaker” de la Cámara de los Comunes británica. Decisión esta última que no ha prendido en los hábitos y costumbres de sus sucesores en tan destacado cargo. El ya ex rector de la Carlos III ocupó cargo por decisión de José Luis Rodríguez Zapatero, pero su fracaso, ese de Gregorio Peces-Barba, fue muy considerable, tanto que hubo de abandonarlo de manera poco ilustre. Quizá por eso anda ahora metido a crítico político, porque no pienso sea por cobrar a tanto la línea, aunque nada es imposible en estos días.
El doctor en Derecho Gregorio Peces-Barba asesoró, hace años, a Rodríguez Zapatero y el presidente le hizo caso, por ello, obtuvo el cargo de ministra de Educación María Jesús Sansegundo, cesada el mismo día que se aprobó una Ley. Es decir porque lo hizo mal, ramatadamente mal. Es obvio que se equivocó Rodríguez Zapatero al designarla, pero el consejo fue del sabio Peces-Barba. Con estas, hay algunas más, credenciales se aviene a colaborar con Juan Luis Cebrián en su batalla por el oligopolio de Prisa.
Claro que tienen aún más morbo los improperios salidos de la boca del patrón de la “beautiful people”, el hombre de las devaluaciones de la peseta por su empeño cerril, es de Estella, en situar la moneda española en el Sistema Monetario Europeo enganchada al marco alemán, el amigo íntimo y defensor de Mariano Rubio, el destructor de la Caja Postal, propulsor de Mario Conde, un liberal socialista según propia definición, que en sus mejores horas, esas de la noche con whisky, llamaba caudillo a Felipe González. Carlos Solchaga, tan político él, que puso al alcance de los sindicatos, por las maneras altaneras que acreditaban al ministro de Hacienda a la hora de tratar a los dirigentes de Comisiones Obrera y UGT, una huelga general, se ha sumado a los embates contra el presidente del gobierno a quien acusa, indirectamente, de cesarismo. El mismo Carlos Solchaga que mandaba a su jefa de prensa a abrirle la cama del hotel. El mismo Carlos Solchaga que, acabado su paso por la política activa, dimitiendo de mala manera, se fue a trabajar como presidente del consejo editorial del Grupo Expansión que, en ese tiempo, estaba en manos de miembros del Opus Dei. Por cierto, cuando el grupo Expansión pasó a depender de Pedro J. Ramírez, Carlos Solchaga dimitió y encontró trabajo en el Grupo Prisa. Se comprenden sus ataques, es hombre agradecido.
Calculo que no soy el único con memoria, por eso califico de deshonestas las diatribas. Hay otras de viejos que se consideran apartados, como es el caso de Joaquín Leguina, pero el político cántabro, siempre ha sido caminante por espacios plenos de espinas, le gustan. Estos ancianos críticos en lugar de estar satisfechos porque su partido, por vez primera en la historia, haya accedido al poder con una nueva generación, después de los trabajos realizados por la anterior, se dedican, en los casos particulares de Gregorio Peces-Barba y Carlos Solchaga a servir los intereses de quien les paga. Es lícito, pero escasamente ético.


GANAR AL MADRID, PERDER ANTE EL DEPORTIVO

Octubre 18, 2009

Debe ser precioso ganar en el Santiago Bernabeu al Real Madrid, sobre todo si el equipo que realiza la hombrada es entidad de pocos medios económicos. Si tamaña hazaña, por lo excepcional cuando eres club modesto, se produce hay derecho a primeras páginas, a entrevistas múltiples a espacios de televisión y radio, después llegara el olvido y, quizá, la segunda división con el despertar del sueño.
Reconozco que todo once que se precie, aspire a ganar al Real Madrid, caso contrario la competición sufriría y eso no es ni sano, ni recomendable. Reconocer no significa entender semejante sueño. De nada sirve, las estadísticas están para mostrarlo, luchar, dejarse la piel, ante el Real Madrid, porque por norma – ya sé que están las excepciones – gana el Real Madrid. Debe se demoledor plantar cara ante tanto megamillonario para ser goleado. Queda el reconocimiento y el minuto de gloria de los resúmenes posteriores al partido. Después, la realidad es cruda, la realidad del resultado, la constancia única para los restos. Más aún al domingo siguiente de esfuerzo tan considerable, tan loable, tan alabable, tan reconocido, se vuelve a perder.
En los sorteos del mes de julio, los equipos deben soñar con enfrentarse al club que suelta el Real Madrid. Se deben convocar hadas, conjuros y magos para que la suerte, algo manipulada, pero suerte al fin, favorezca los intereses propios. La Real Sociedad de San Sebastián estuvo muy cerca de alcanzar el título de Liga en la temporada 2002-03. La Real recogía la jornada posterior a los equipos que se desinflaban agotados por el improbo (a la par que infrutuoso) esfuerzo de ganar al Real Madrid. Un Real Mallorca sólo cosido por la mano mágica del entrenador-filósofo Gregorio Manzano debe su permanencia en Primera, el propio esfuerzo al margen, a que, en la pasada temporada, tenía a bien recoger a los aspirantes a ganar al Real Madrid.
El afortunado en esta sesión bipolar – entiendo los cantos de esos héroes que son los periodistas radiofónicos, porque tienen el buen gusto de promover la fiesta para que esta no decaiga, pero la 2009-10 es bipolar, como casi siempre por otra parte- es el Deportivo de la Coruña. Ese milagro de Augusto Cesar Lendoiro. Ese club, con estadio pequeño, en ciudad hermosa, mas poco poblada, sin apoyo de una factoría industrial potente, que fue capaz de romper la hegemonía de los poderosos, vuelve por sus fueros tras recibir a quienes osan ganar al Real Madrid. La labor de Miguel Ángel Lotina es evidente, indiscutible, pero la diosa fortuna ha sido generosa con el club gallego, la fortuna o, seguramente, la meigas.
Ensalzado hasta el cansancio el esfuerzo ímprobo – y de magro resultado – del Jerez en el Bernabeu (5-0) visitó en su cancha la jornada siguiente el Deportivo al club andaluz y venció el conjunto coruñés. Lo mismo sucedió con el Tenerife. Desbocado en el Bernabeu, ahogado en la isla por el Deportivo. Último, por ahora estamos en la séptima jornada de una Liga bipolar, ejemplo. Ganó el Sevilla – la alternativa dicen- al Real Madrid, bien ganado, pero perdió ante el Deportivo, aunque en esta oportunidad hubo parón liguero en el intermedio. Ahora se ensalza, con justicia -ni duda-, al Deportivo. Lotina y Lendoiro saben de esto y conscientes son de que no son alternativa, pero si se clasifican para la Liga de Campeones, pues eso que han ganado. Se clasificarán, tienen el viento a popa y a toda vela.
Seguro que no es políticamente correcto, pero dadas las enormes diferencias económicas, al Real Madrid sólo pueden aspirar a ganarle – en el Bernabeu sobre todo, pero también fuera de su casa- el FC Barcelona, el Valencia, el Sevilla y el Atlético de Madrid, lo demás son juegos malabares y sueños imposibles, esfuerzos inútiles. Tan inútil como manifestarse en Madrid contra el proyecto de Ley que deja en las mujeres las posibilidad de abortar. Es bueno, incluso lúdico hacerlo, pero el noventa por ciento del personal estamos a favor del proyecto. Bueno, pues lo mismo. Es bueno soñar con ganar al Real Madrid, pero es esfuerzo inútil. El Real Madrid, aún jugando mal, golpea y hunde. El Deportivo, después, aumenta el hundimiento.
El RCD Espanyol de Barcelona suele perder frente al Real Madrid. Así ha sido, también, ésta temporada. Resulta que el único equipo que ha ganado al Deportivo, Real Madrid al margen, ha sido el Espanyol y ganó en Riazor. Prueba del algodón. Prueba de lo absurdo del esfuerzo, aunque tanto sudor merezca el canto de los juglares en los medios de comunicación.
En principio lo escrito es válido con respecto al FC Barcelona, pero hay diferencias notables. A día de hoy ganar al Barcelona es casi objetivo imposible. Por otra parte no tiene el mismo morbo ganar al Real Madrid, el imperio esteblecido, que al FC Barcelona, el aspirante al cetro. Cae mucho mejor el Barça en España, que el Real Madrid. En todo caso sólo uno de los dos ganará la Liga, como casi siempre. Miren la historia y verán que salvo estos dos gigantes los libros únicamente los nombres del Athletic Club de Bilbao, Atlético de Madrid, Valencia, Real Sociedad, Real Betis Balompíe, Sevilla y Deportivo de La Coruña. Así es, aunque cada jornada haya que vender humo para bien de televisiones de pago y alegría de los oyentes de la radio.


RECUERDA: ERES MORTAL

Octubre 10, 2009

Cuando un general romano entraba triunfal en la Ciudad Eterna y el pueblo y el senado de Roma lo aclamaban, un esclavo, situado tras él, le repetía de manera constante esta frase: RECUERDA QUE ERES MORTAL más que nada, para que no se envaneciera, para que la soberbia no le cegara, para que la arrogancia no enturbiara su futuro. Es lástima que en estos tiempos, por fortuna ya no hay esclavos o no debería haberlos, un amanuense, un alto cargo, un director de imagen o un jefe de gabinete, no recuerde su condición de hombres mortales, perecederos a algunos políticos gentilhombres.
En los días recién pasados suenan tres nombres, al menos, a quienes sería recomendable les recordaran su condición de mortales, por tanto su capacidad real de equivocarse, de no ser imprescindibles, de no ser insustituibles. Estos tres inmortales son latinos, mediterráneos, pero seguro que en otros lares abundan especies similares. Cierto es que los tres han protagonizado un mismo día de gloria. Uno, confunde su cargo electo con el pueblo entero, por unas trajes que no debió aceptar y ya aceptados debió confesar que eran regalo, en vez de ir de procesión en procesión. Un segundo, confunde la empresa, la política y se canta a si mismo, como un nuevo Hitler. El tercero y último es un niño bien proveniente de la gauche caviar quien por mantener el nivel del caviar ha abrazado con entusiasmo y fervor el espíritu del actual inquilino del Palacio de El Elíseo en París.
Aquel que confunde la Comunidad Valenciana, el pueblo valenciano con su misma figura, el hombre de los trajes a medida y que goza de amigos del alma como poco, se llama Francisco Camps y pretende estar por encima del bien y del mal. No lo está y como en aquella película inolvidable “Más dura será la caída“. Es verdad que, en un mundo de imágenes donde los conceptos se evaporan, tardará en llegar la caída, pero llegará. Cayó hasta el Imperio Romano. A Camps, dejada al margen la debilidad de Mariano Rajoy que, paradójicamente es simultaneamente su fuerza, le salva el silencio de los demás protagonistas de la trama, esos dadivosos caballeros que le proveían de trajes a medida. Como toda organización que se precie, conviene a sus miembros y beneficiarios guardar silencio. Hasta ahora, al menos, los detenidos y los caídos, ya una guía telefónica, no hablan, pero Camps, Rajoy y demás saben que en cualquier momento alguién puede pedir árnica y ponerse a contar y a cantar. Ocurrió en el pasado y sucederá en cuanto las prisión se abra aún más.
El segundo inmortal es el primer ministro de Italia, un tipo de opereta, que ha llegado hasta ahí ayudado por gente de la izquierda socialdemócrata que le permitió tener televisiones privadas en Francia, donde, por cierto, sucumbió el producto, y España, donde lidera la promoción de lo más cutre. En los años ochenta con François Mitterrand al frente de los destinos la República y Felipe González como presidente del Gobierno del Reino, Silvio Berlusconi era promocionado como el hombre que le abría la televisión a la izquierda. Gran visión de futuro por parte de aquellos que así lo definían. Además Silvio Berlusconi era amigo y estaba protegido por Bettino Craxi un socialista italiano, que fue primer ministro en la Italia de antes de la caída del Muro de Berlín y quien acabo sus días en el exilio, porque si regresaba a casa, daba con sus huesos en la cárcel. Con estos precedentes Silvio Berlusconi, cantante de cabarets como profesión primaria, no es raro, ni puede ser extraño, que confunda su puesto con la República Italiana, que se considere distinto al resto de los mortales italianos ante la Ley, que se cargue las instituciones, que confunda a las masas, que niegue evidencias y que suenen tanto él como su aliado Umberto Bossi a fascismo puro y duro aunque sin camisa negra. Pensar que la salida ante tanta podredumbre que se cierne sobre la gran Italia sea Gianfranco Fini, el hombre que refundó el partido de Benito Mussolini, da para grandes tratados y para convenir que éste ejemplar único que se da vivas, da pánico.
Frederic Mitterrrand, ministro de Cultura de Francia, es el tercer y puede que le más patético ejemplo de humanos políticos inmortales. Este intelectual, o eso dicen, refinado, culto, muy bien educado, sobrino del maquiavélico François de idéntico apellido y de quien no ha heredado nada. admite que hace turismo sexual y lo defiende. Apesta.
Convendría reflexionar un poco sobre lo mucho que cuesta la libertad, los valores democráticos, porque estos ejemplos se amparan en la impunidad, creen estar por encima del bien y del mal y por si esto no bastara, amenazan con la inmortalidad, menos mal que sólo es amenaza, porque son mortales, aunque no se lo crean.


LOS SOCIALISTAS, EL PODER Y LOS INDOCUMENTADOS

Octubre 3, 2009

Los resultados de las elecciones legislativas celebradas en la República Federal de Alemania el domingo 27 de septiembre de 2009 han abierto, en artículos periodísticos y tertulias audiovisuales, dudas sobre el futuro del socialismo en Europa. No se escribe o habla de la desaparición inminente del socialismo democrático, pero casi. Como si veinte años después de la caída del muro del Berlín y en plena crisis del capitalismo, se hundiera ahora el socialismo. Seguida esa hipótesis tal y como se expresa, habrá que convenir que es equivocada, pues el socialismo democrático, desde que se aplica el sufragio universal directo y secreto, pasa más tiempo en la oposición que en el gobierno. Dicho de otra manera lo sucedido en Alemania no es novedad, no debería ser noticia, ni dar pábulo a crisis inexistentes. La derecha domina los gobiernos europeos desde siempre, salvo en Suecia, algo menos en Noruega y Finlandia. En el resto rige el principio mayor de la derecha. No hay más que acercarse a la hemeroteca más próxima o buscar en la red o leer con mínima atención un libro de historia contemporánea.
En la citada Alemania, desde las primeras elecciones es decir desde 1949 ha habido cinco cancilleres democratacristianos por sólo tres socialdemocrátas. En ninguna de sus victorias los socialdemócratas pudieron gobernar solos, no obtuvieron la mayoría absoluta. La democracia-cristiana alemana, que se autodenomina social-cristiana tiene en su haber la Seguridad Social, es decir uno de los pilares básicos de la idea europea de calidad de vida. Desde Adenauer hasta Willy Brandt pasaron veinte años de socialdemocratas en la oposición. Alcanzaron la Cancillería en octubre de 1969 y fueron expulsados de ella, vía maniobra filibustera de los liberales, en octubre de 1982, o sea trece años. Luego llegó el gran Kohl para unificar Alemania y ocupar el puesto de Canciller desde 1982 hasta 1998, siete años del socialdemocráta Schröder y Ángela Merkel. Una ligera y rápida suma ofrece en sesenta años cuarenta de poder cristiano-democrata. Es la fría realidad. Ni el triunfo este septiembre de la derecha alemana ha sido tan significativo, ni hay una crisis irreparable en la izquierda, sí es verdad que hay muchas izquierdas o que la sociademocracia alemana no es la única manera de entender el socialismo.
El ejemplo alemán vale para Francia, donde de seis presidentes electos de la V República sólo uno era socialista: Mitterrand. Si echamos la vista un poco más atrás, a los gobiernos de la cuarta República veremos que los primeros ministros provenientes del SFIO (Sección francesa de la Internacional Obrera, nombre usado por el socialismo francés hasta 1971) fueron cuatro frente a diecinueve en los años comprendidos entre 1945 y 1962.
Lo mismo se puede decir de Italia o de Holanda o Bélgica, ergo, el socialismo democrático siempre ha estado en crisis. Es verdad que en España, Portugal y Grecia, donde se padecieron dictaduras, el socialismo democrático ha ocupado el poder con más o la misma frecuencia que la derecha. La izquierda progresista frena al liberalismo depredador de la derecha o lo modera, pero ocupa menos el gobierno en Europa, desde 1945 cuando de verdad se instala la democracia como forma de vida. En el Reino Unido donde la alternacia es más común, también han habido más años conservadores que laboristas. Deducción o hay mucho indocumentado, o hay ganas de escribir por escribir o el socialismo democrático está en crisis permanente como el teatro. Me inclino por la abundancia de ignaros.
La socialdemocracia acusa la crisis actual del capitalismo, porque ha sido su mejor gestor, aunque desde los años ochenta se haya dejado llevar por el liberalismo puro y duro aplicado por los teóricos económicos de Thatcher y Reagan. Regresar a los orígenes, aquellos que recomiendan repartir más equitativamente las riquezas, corregir los errores sin cuento del mercado, reducir las plusvalías del capital será una buena noticia para la izquierda progresista. Además la derecha ha entendido que, para convervar el poder, debe acudir en masa a la urnas. Si es preciso tapándose las narices, como recomendaba Indro Montanelli en la Italia del oligopolio de la democraciacristiana. La izquierda no tiene tan claro semejante axioma, quizá porque no ame tanto el poder, quizá porque no perciba la diferencia, que la hay sin duda. Subir los impuestos sirve para mantener una escuela pública, una salud pública y unos servicios públicos, lo contrario es abrirse a la dura y espantosa realidad del mercado.
La izquierda alemana no ha salido tan mal parada, pese a la abstención enorme habida. Al ganador Socrates en Portugal le vendría mejor buscar apoyos por su izquierda, no parece que lo vaya a hacer, que por la derecha, porque la sociedad europea irá reclacamando cada vez más meno liberalismo demoledor y un poco más de mercado controlado. No digo planificar, ni nacionalizar, digo intervenir. Es de izquierdas y socialdemócrata.