LA GRIPE

Agosto 29, 2009

No es fácil imaginar qué habría pasado en los finales del siglo XIV cuando el cólera dejaba muertos en cada esquina de la vieja Europa diezmando sin medida la población y arruinando comercios y campos, si las llamas que quemaban cadáveres hubieran abierto todos los telediarios. No habría quedado títere con cabeza. No es fácil imaginarlo, pues si hubiera habido televisión, habría habido también higiene, penicilina, vacunas y millares de muertos menos. Si es fácil imaginar, por contra, la angustia añadida que le habría llegado al ciudadano medio cada vez que pretendiera informarse y  le enumeran el número de muertos provocados por la peste bubónica. Algo de eso sucede con la gripe, llamada porcina en sus inicios desconocidos y meridianamente ignotos, pasada después ser conocida por una especie de sortilegio de letras y números H1N1 y ahora denominada Gripe A.

Los muertos debidos, dicen a la Gripe A,  se encadenan y clasifican por continentes, por zonas geográficas, por estados y ciudades, pero  no son más muertes que las producidas por  infarto de miocardio en el mundo desarrollado, ni tampoco mas que las provocadas por el hambre en África, pero suenan a venganza de dios, por contemplar un mundo lleno de ateos y homosexuales. Los muertos, en su inmensa mayoría, casi todos, no se han muerto única y exclusivamente por culpa de la Gripe A, nada más lejos. Han muerto porque sufrían de casi todo y, además, les alcanzó la Gripe A.

Como vivimos sólo el día a día, la mayor parte de los habitantes ha olvidado la llamada Gripe Asiática, que se sufrió en la década de los cincuenta del siglo XX. Al parecer, quienes vivíamos entonces, estamos inmunizados ante este brote de la denominada  Gripe A. No deja de ser una buena nueva para los más viejos del lugar, que de eso, al menos, pueden estar seguros de que no van a morir, aunque se los pueda llevar por delante la gripe vulgar y con minúscula, esa que llega todos los años con el otoño en el hemisferio norte. Viene al punto recordar que los brotes más dañinos de Gripe A en el hemisferio sur Argentina y Chile en particular tuvieron lugar en el otoño austral.

Ante tanta avalancha de peticiones, desde que no empiece el curso escolar hasta que los taxistas de Madrid, esos que escuchan la COPE en particular, sean vacunados en primer lugar, la tranquilidad con la que la ministra de Sanidad Trinidad Jiménez está abordando el asunto merece la loa y la felicitación.  Confiesa, el autor de esta bitácora, que Trinidad Jiménez le ha sorprendido gratamente. Ha demostrado que es una política con agallas y para los tiempos que corren es saludable y refrescante, que así sea. Seguro que no fue llamada para pensar en la salud de los españoles cuando le ofrecieron un puesto en el Gobierno, al fin la salud es gestionada por las Comunidades de manera harto distinta, por cierto. Trinidad Jiménez fue llamada, apostaría cualquier cosa aunque nadie me haya dicho nada, para poner en marcha ese invento de José Luis Rodríguez Zapatero que es la Política Social, algo que no entendió Mercedes Cabrera, posiblemente porque más científica que política y en consecuencia de no haber entendido ya no es ministra.

Trinidad Jiménez, quien por cierto es la quinta ministra mujer en breve espacio de tiempo, ha dado a conocer la existencia del ministerio. Bueno algo hizo alguna de sus predecesoras, posiblemente la peor, Celia Villalobos, cuando explicó su teoría del chuletón y el hueso, en los tiempos pretéritos y ya olvidados de las vacas locas. También contribuyó mucho Elena Salgado con el tabaco, pero también con el vino. Mejor sabor de boca dejaron Ángeles Amador y Ana Pastor. No imagino, la verdad me cuesta mucho, la Gripe A contada en rueda de prensa por Bernat Soria. Con Trinidad Jiménez el Presidente del Gobierno ha dado en el clavo. La ministra ha hecho muy bien en frenar las ventas de medicamentos, aunque debe ser terrible la presión que debe soportar de parte de las multinacionales farmaceuticas esos seres por encima de todo bien y todo mal, que mueven tantísimo dinero y compran cantidad de voluntades.

Espera este parado desde su blog que no cunda el pánico, que siga Trinidad Jiménez en su calma y que el espíritu antisistema que gobierna en el PP se calme en este singular y delicado asunto. No cree el autor de estas líneas que la gripe sea una leyenda urbana, ni un invento de la farmaceuticas, que puede, ni una idea genial de los gobiernos para animar el consumo aunque sea de medicamentos, ni que sea el fin del mundo. Comprende, eso sí, este parado con blog, que vivir en democracia tiene como primera consecuencia tener informada a la opinión. Eso debe hacerse, pero acabemos con las cifras de muertos, que no creo sea una medida inteligente. Y eso, a vivir que son tres días.


ALVARO URIBE III, EL ETERNO

Agosto 22, 2009

Si el período presidencial de Porfirio Díaz en México es conocido como el porfiriato, (inspirador del Tirano Banderas del gran Ramón María del Valle Inclán)  la perenne estancia en el poder de Álvaro Uribe podría pasar a denominarse el “uribazo”. Sus constantes alteraciones de las leyes constitucionales (con todas las formas legales exigibles, obvio),  sus ademanes de protagonista de una película de “cowboys” y su indudable, quizá su mérito mayor, aire de  mesías predestinado para salvar del caos a la patria colombiana hacen de Álvaro Uribe un personaje singular. Acapara, para su bien, la atención de los medios de comunicación. Posiblemente es el dirigente mundial mejor tratado por esos medios de comunicación. Pruebas hay muchas, sobre todo si se  contrasta su figura con aquella de su homólogo Hugo Chávez. A éste las reelecciones le suponen acusaciones de dictador por parte de los mismos que defienden al presidente de Colombia.  Cierto es que Chávez cierra medios y Uribe concede licencias de televisión y tras esas licencias andan poderosos grupos españoles. Puede ser una explicación, no exacta ni completa, de los elogios desmedidos y constantes que recibe el Jefe del Estado de Colombia.  Mientras éste busca entre aplausos encendidos su tercer mandato presidencial, se deja pudrir, en el exilio, al presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya. Se consolida, así,  el golpe militar con el silencio, cuando menos, cómplice de quienes amparan, protegen, estimulan y alaban la probable reelección de Álvaro Uribe. El hombre, lanzado a la búsqueda de apoyos para cambiar la Constitución,  dispone que el suelo de Colombia albergue siete bases militares de Estados Unidos. Siete, se dice pronto. Manuel Zelaya sólo pretendía su reelección, lo mismo que Uribe, claro que a lo peor para él,  no contempló el asunto de las bases. Error.

La disculpa, tanto para optar a un tercer mandato como para las bases, es la lucha contra el terrorismo, que Álvaro Uribe sigue sin ganar todo debe escribirse, y terminar con el narcotráfico. El último argumento es falso, aunque suene bien. La mitad de la droga producida en Colombia se consume en los Estados Unidos, los mismos Estados Unidos que quieren acabar con el tráfico. Un quince por ciento se consume en Iberoamerica y el resto en Europa. Resulta de una hipocresía mayor seguir negándose a legalizar la producción y consumo de la coca. Se ahorraría, seguro, mucho, aunque no sólo,  dinero. Éste podría dedicarse a fines más benéficos, caritativos y solidarios, en lugar de construir bases militares y fabricar armas de destrucción más o menos masiva.

Terrorismo o narcotráfico son las perchas sobre las que se contruye el armario de la reelección y de las bases. La realidad es otra: Estados Unidos, con Obama o sin Obama, sigue su política invariable de control del sur del Río Grande. La política de defensa de Estados Unidos en Iberoamérica la dirige el Pentágono, no la Casa Blanca y menos aún la secretaria de Estado Hilary Clinton. No en balde el secretario de Defensa es un hombre heredado de la administración Bush II, Robert Gates. A los Estados Unidos, incluidos los Estados Unidos de Barak Obama, no les agrada los más mínimo que la América de habla ibérica camine por su cuenta, por eso el despliegue de la IV flota, por eso las siete bases en Colombia próximas al Brasil de Lula, el presidente que inventó el CSD (Consejo Sudaméricano de Defensa) . Cerca de la Venezuela de Hugo Chávez el exportador de revoluciones bolivarianas o del Ecuador dirigido por Rafael Correa. Las bases militares no sólo buscan acabar con los herederos de Tiro Fijo, o con los señores de la droga, sino también consolidar un sistema donde no quepan desviaciones del camino.

En la América Ibérica no hay problemas de terrorismo de base islámica, ni siquiera de terrorismo de otro estilo salvo la excepción de la guerrilla colombiana, pero Estados Unidos no quiere que cabalguen por su cuenta estados que mantienen relaciones cada vez más estrechas con China, sin ir más lejos.  Simón Bólivar, el libertador (bueno será citarlo próximos como estamos a las conmemoraciones del bicentenario de la independencia) advertía “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para atormentar a América con miserias en nombre de la libertad”. Han pasado dos siglos, pero es una sentencia firme y digna de consideración, por actual.


EL ERROR CEBRIAN

Agosto 14, 2009

Se acaba de cumplir el segundo aniversario de la muerte de Jesús de Polanco y el Grupo Prisa percibe su ausencia como una fuerza contraria, como una tormenta espantosa, como un tornado que puede arrasar el grupo construido por Jesús de Polanco. Los seres humanos somos muy poca cosa, pero hay algunos, excepcionales, que son un poco más y el caso del fallecido empresario es un ejemplo notorio. Nadie es insustituible y los cementerios andan pletóricos de gente imprescindible, pero hay algunos cuya ausencia se observa con una mayor preocupación.

Los males que arrastra el grupo venían de antes de la muerte del hombre clave, pero éste sabía moverse por el mundo como pez en el agua. Soportó, por ejemplo, la embestida infame de la extrema derecha gracias a su amistad con Emilio Botín. Afirmó una buena mañana “nadie se atreve a cerrarme Localia”, pero ya nadie se acuerda de Localia, desaparecida en combate. El imperio, como todos los imperios, es un tigre de papel,  diría Mao-Tse-Tung o en la grafía de El País Mao Zedong. Sus sucesores, en particular su sucesor, Juan Luis Cebrián, un fantástico director de periodicos, hecho a los pechos de Emilio Romero y Jesús de la Serna, tampoco hay que olvidarlo, e hijo de un buen periodista Vicente Cebrían, se mueve bien en las alfombras espesas, pero jamás ha pisado barro con zapatos agujereados, por eso no quiso nunca sentarse a hablar con Jaume Roures, cosa que, sin duda afirmo, habría hecho Jesús de Polanco y esta batalla absurda se habría terminado con una comida y un apretón de manos, pero Juan Luis Cebrían no es un empresario, como no es un novelista y ahora deviene un mal dirigente de un grupo de presión “o me dan el caramelo sólo a mi o lloro”. De hecho lleva llorando mucho tiempo, pero en los últimos días a la lágrima viva.

El imperio audiovisual nació gracias a la venta por el Estado -Gobierno de Felipe González (ahora íntimo amigo de Juan Luis Cebrián) – del 25% de las acciones de la Cadena SER. El imperio creció cuando el mismo gobierno de Felipe González concedió, contra toda lógica, una televisón de pago y encriptada al Grupo Prisa. El imperio fue atacado por el gobierno de José Maria Aznar, en particular por su Secretario de Estado Miguel Ángel Rodríguez. Hasta tal punto fue atacado que tanto  Jesús de Polanco como Juan Luis Cebrián anduvieron cerca de ir a la cárcel, pero quien se quedó sin Audiencia Nacional fue el juez que quiso empapelarlos. Ocurrió que la progresía de la generación Cebrián, que es la mía, corrió a abonarse a Canal Plus como defensa ante la llegada de la segunda transición a la Moncloa, pero los contenidos del Plus decepcionaron a la hinchada, que además era mal atendida cuando reclamaba. Aún más, se refugiaban en cualquier cosa para no entregar el dinero del anticipo cuando se devolvía el codificador y puedo dar fe en primera persona. La izquierda caviar se puso del lado  de Prisa cuando el gobierno de José María Aznar se inventó plataformas digitales varias, todas ellas en el más profundo de los olvidos.

Juan Luis Cebrián, indiscutiblemente tan buen periodista como mal novelista y empresario, se ha olvidado, como la mayoría de la gente de izquierda de mi generación, incluidos diputados del partido del gobierno, que en Marzo de 2004 ganó otra generación del PSOE. En lugar de estar orgullosos de ello (somos la primera generación de la historia de España que asiste al relevo generacional sin guerras fratricidas) nos quejamos de los pocos viejos que ocupan poder. Se deja en el olvido, de manera pecadora, que Juan Luis Cebrián, era subdirector de Pueblo a los 19 años y director de El País a los 33. Con menos categoría y menos inteligencia, pero preparados, había otros muchos jóvenes en puestos directivos o de responsabilidad en España. Es posible que la generación Cebrián, la mía, sea la que más tiempo ha ocupado poder en España en los últimos siglos.

A Juan Luis Cebrián nunca le gustó José Luis Rodríguez Zapatero, quien, pese a esa no querencia, ha ganado dos elecciones. Ese es el primero de los errores de Cebrián, pero también haber llevado a Javier Moreno a la dirección de El País por la simple vanidad de impedir que Jesús Cebeiro, quien lo estaba haciendo de cine, ocupara el puesto de director más días de aquellos que estuvo Cebrián. Además de elevar a Moreno y quitar a Cebeiro dejó fuera del camino a uno de los mejores periodistas del Grupo:  Xavier Vidal. Abandonar a Félix Monteira es otro colosal error Cebrián. El grupo mediatico que le tiene de los nervios no son fundamentalmente amigos de Zapatero, que a lo mejor lo son, son gente criada por Cebrián que conocen a Cebrián y dicen que son más listos que él: Antonio García Ferreras, Miguel Contreras o el ya citado Félix Monteira. El penúltimo error fue echar al sobrino de Jesús de Polanco, Javier Díez de Polanco. Devenido guardian de las esencias y mejor empresario que Juan Luis Cebrián

Con todo el mayor error es despreciar al rival o peor aún ignorarlo. Juan Luis Cebrián ha repudiado a Jaume Roures. Eso, además de soberbia,  es fallo mayúsculo, demuestra una incompetencia supina de Juan Luis Cebrián a la hora de valorar a las personas. Jaume Roures tiene una biografía complicada. Estuvo próximo a los independentistas catalanes no pacíficos. Por prestar ayuda a la campaña electoral en una europeas a la gente de Batasuna fue enviado de la producción de Nacional en TV3 a la producción de deportes de la misma emisora, donde nació su fortuna, creció, se desarrolló y en compañía del periodista Tacho Benet, jefe de deportes de TV3, observó un mundo que pocos advirtieron. Del recorrido de Jaume Roures baste citarle. En una entrevista afirmó que era partidario de un referéndum de autodeterminacion en Cataluña y el votaría a favor de la continuidad constitucional actual. No es textual la cita, pero es certera. Jaume Roures es un hombre inteligente, que rompe con la tradición de empresario metido en un bunker, es mucho más que la Sexta o Público o Media Pro es Oberón también y sobre todo un catalán que apuesta por la España plural. Goza de las bendiciones de todos los partidos políticos catalanes, tanto como José Manuel Lara. En eso le gana a Cebrián que anda escaso de apoyos políticos.  Alberto Ruiz Gallardón y Felipe González no parecen de gran ayuda en estos días.

En fin es de imaginar que el gobierno de la nación, antes de tomar la decisión sobre la TDT de pago sabía de las irritaciones de Cebrián, o de los editoriales vitriólicos de Gabilondo, pero también sabe de la deuda que Prisa ha de pagar sin dilación. Acabarán entendiéndose probablemente con la marcha de Juan Luis Cebrián. No creo que en el gobierno tiemblen en exceso y menos que el hombre de hielo, nacido en los sesenta, cuando Cebrián ya era un señor importante, esté preocupado. Será un tormenta en un vaso de agua o el Grupo Prisa dejará de ser un imperio. Para empezar tendrá que vender o Santillana o la SER. ¿Se imaginan si esa cadena de emisoras la compran los amigos de Zapatero?


OBAMA NO PUEDE

Agosto 8, 2009

Aún no lleva siete meses en el cargo de César Augusto y ya se ha demostrado que ni él, el hombre más poderoso del mundo, puede con el establecimiento, con lo establecido, con  el famoso “stablishment”  (conjunto de dirigentes o personas que tienen el poder)   Ese que campea por  instituciones anquilosadas, por la industria militar, dirige  los precios del petróleo, es decir  el poder fáctico,  como lo denominábamos en aquellos tiempos de la transición hacia la democracia en España.

Barak Obama levantaba, en el verano de 2008,  ilusiones por doquier y el yes, we can (sí, podemos) se hacia creíble. La realidad, tozuda, advierte, anuncia, proclama que se puede, pero menos, mucho menos. La impotencia se muestra en hechos concretos que ya necesitan más de los dedos de las dos manos para enumerarlos. Puede, sólo puede, que sea táctica para evitar que lo asesinan,  le inventen amores falsos, lo calumnien sin parar, como ya hacen al afirmar que no nació en los Estados Unidos, o escriban que es socialista, además de amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, el político que osó permanecer sentado ante el paso de la bandera de la barras y las cincuenta estrellas.

Es cierto, ha abierto un camino para modificar la política de Estados Unidos sobre la Cuba de los hermanos Castro, pero también es cierto que ello se debe más a los cubanos de Miami, hartos de aguardar la caída del castrismo por la vía de la excomunión y el boicoteo. No ha funcionado, pues cambiemos de rumbo. Algo así como el sendero tomado por Miguel Ángel Moratinos en Gibraltar, si la política desde el siglo XVIII hasta la fecha no ha servido para nada, ensayemos otra. Buscar nuevas fórmulas está muy bien tanto en Cuba como en Gibraltar.

Ahora bien si en el asunto cubano se ha dado un giro digamos copernicano y la entrada de Sonia Sotomayor en el Santa Santorum del Tribunal Supremo de Estados Unidos, mujer, hispana y progresista (suena a milagro que haya superado las pruebas, las trampas, los enredos de los conservadores)  es un logro, una pica en Flandes, el resto de la política exterior hacia o para Iberoamérica chirría como poco.

Caso Honduras. Los golpistas se consolidan gracias a la antigua y no escrita ley fuerza es derecho aplicada tantas veces por  Washington para aceptar dictaduras en Iberoamérica. Más aún el presidente legítimo, Manuel Zelaya, ha sido públicamente reconvenido por Barak Obama. El presidente de los Estados Unidos le ha dicho al depuesto Jefe del Estado hondureño que no se deje ver, que no de la lata, que espere. Variantes sobre la misma política de Estados Unidos hacia su patio trasero. Más de lo mismo.

Caso Colombia , las tres bases, los ochocientos soldados estadounidenses, más los denominados contratistas. Oído el ministro colombiano de Defensa, Fredy Padilla, al parecer este grupo de militares  van a hacer desfiles en las bases , a obedecer las órdenes del coronel colombiano de turno y sólo actuaran contra el terrorismo y el narcotráfico. Suena a benéfico y beatífico, pero en el resto del continente nadie quiere las bases.  Álvaro Uribe, el presidente de habla ibérica más amado por los medios, incluso por aquellos próximos a la izquierda caviar, se ha dado una vuelta y no ha encontrado ni un sólo apoyo, ni uno. Contra el narcotráfico se lucha mejor legalizando la droga o impidiendo que se trafique en los Estados Unidos con ella, sale más barato que enviar soldados. Siempre que el imperio mueve soldados asusta. Sobre todo si se recuerda que Colombia tiene frontera con la Venezuela del odiado y maldecido Hugo Chávez.

Antes de salir de la América Ibérica otro dato del no puedo: Guantánamo sigue abierto. No es bueno olvidarlo.

Salgamos de ese lado de la Tierra y vayamos al punto clave, a ese donde reina la ruina desde hace muchos años. Israel y Palestina. Ni un sólo paso adelante. Más, muchos pasos hacia atrás. Benjamín Netanyahu desoye cualquier admonición de los Estados Unidos. El muro sigue su marcha. Gaza sigue cercada y los asentamientos crecen. Cierto que los propios palestinos no salen de sus contradicciones, pero es necesario recordar que Gaza es un gigántesco campo de concentración.

Dejemos Afganistan hasta las elecciones, pero es la guerra interminable, además de imposible de ganar.

Este es el panorama. Nada halagüeño. Barak Obama seguro que lucha todos los días por sacar adelante sus proyectos, pero quienes controlan los resortes del poder se atrincheran, dejan que pase el tiempo, para que o bien se le olviden los ideales a Obama o la realidad se haga horrible y pierda en 2012, ante una variante USA de Silvio Berlusconi.


MIEDOS POPULARES

Agosto 1, 2009

En el círculo más cercano a Mariano Rajoy, ese que forman los gallegos que le han seguido con fidelidad por todos sus recorridos y aquel otro inmediato a estos, se considera que el asunto Correa es muy, pero muy feo. Y les gustaría saber lo antes posible como acaba. Les parece bien que Mariano Rajoy ejerza de Don Tancredo, porque nada puede hacer mejor que dejar pasar el tiempo para ver que más surge en la caso. Aseguran, sin rubor, que detrás de todo esto hay caza mayor. No acaban de entender por qué  hay gente que ha firmado, ha autorizado comportamientos escasamente lícitos y no se ha llevado un duro y otra gente que no aparece, cuyos nombres no salen, no figuran, cuente los billetes de quinientos euros a pares.

Al PP le interesa por eso cerrar cuanto antes el costado valenciano, porque los trajes son sólo trajes algo muy menor como el propio PP dice de manera oficial, aunque sí pueden ser  la indeleble punta del iceberg. Creen saber, puede que hasta sepan y no lo digan, que la “pastuki” seria, la auténtica y genuina  “pastuki” viene por los acontecimientos deportivos como la Copa América o el Gran Premio de Fórmula 1 . Al fondo del Gran Premio como introductor de embajadores, sólo como tal, aparece Alejandro Agag el yerno de José María Aznar. Un amigo de Agag ya ha caído y no es eurodiputado Gerardo Galote, el silencioso. El círculo más cercano al presidente del Partido Popular no quiere ni pensar en la que se puede liar si surgen esos nombres u otros hasta el momento ocultos en cualquier tribunal. Son coherentes, con esa postura, las presiones que pudieran ejercerse sobre el Tribunal Superior de Justicia de Valencia. La Comunidad Valenciana y la misma Valencia capital son el feudo más firme del PP sin divisiones y no como en el Madrid de Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón.

La trama organizada por Francisco Correa pierde peso con la llegada de Mariano Rajoy a la dirección del PP. Su gente sabe que el jefe o patrón no tiene nada que ver en el asunto y si alguna vez supo de su existencia en cuanto tuvo la oportunidad cortó por lo sano. La trama corrupta continuó en Madrid y en Valencia, pero Valencia tiene al frente de la Comunidad a un hombre que avaló la continuidad de Mariano Rajoy, el hombre de los trajes, Francisco Camps y en Madrid domina la situación Esperenza Aguirre que no es precisamente una amiga de Rajoy. Es en Madrid donde menos le importa a la gente de Mariano Rajoy que se continúe investigando, todo lo contrario que en Valencia. Además el inexistente Partido Socialista de Madrid ayuda mucho a aclarar el patio interior sin excesivo coste electoral.

Por último, Luis Barcenas es un misterio incluso para este círculo cercano a Mariano Rajoy. No comprenden su papel exacto en esta historia sucia, termino usado por estos políticos marianistas. Por eso creen que hay que esperar, al menos, hasta que declare ante el Supremo. El PP no se opondrá al suplicatorio.