CAMPEONATO DE ESPAÑA DE FUTBOL

Esta nación llamada España, federal o casi, constituida a base de juntar reinos crecidos por diversos caminos, mesetas y ríos, la segunda nación de Europa occidental en kilómetros cuadrados, que celebra derrotas en casi todos sus pueblos, desde el “once de septiembre” hasta el “dos de mayo”, que carece de letra para su himno patrio y eso que tiene letra hasta el himno de la Comunidad Autónoma de Madrid, llama, todo un eufemismo (uno más no importa), Copa del Rey al Campeonato de España de Fútbol. Tal equivale a decir que quien gana el trofeo, ese que entrega el Rey, es campeón de España, en la actualidad ese título lo posee el Valencia CF.

El trece de mayo, en Valencia precisamente, se disputará la final del Campeonato de España de Fútbol y optarán a conseguir el honor de ser campeón aquellos clubes españoles que más veces han logrado el galardón, el Fútbol Club Barcelona y el Athletic Club, de Bilbao, dos históricas leyendas del fútbol hispano que juntados con el Real Madrid CF forman el trío único de clubes de fútbol que siempre han militado en Primera División.

Los dos históricos clubes son o representan algo más que el balompié. Son dos encarnaciones de una forma de ser, el Athletic tiene algo de mítico, de ensueño, de fantasía en este tiempo que todo se hace sin el más mínimo romanticismo. El FC Barcelona es “mes que un club” según sus aficionados y es cierto, durante el tiempo de la oprobiosa fue lugar de oposición.

En la primera Copa que donó el Rey Juan Carlos, en el año del señor de 1977, los jugadores del Athletic quisieron saltar al terreno de juego, en el Estadio Vicente Calderón de Madrid, con una ikurriña, hubo tensión en el vestuario y sólo la diplomacia del recientemente fallecido Pablo Porta logró que la final diera comienzo, con retraso, pero sin mayores problemas. Luego ganaría el Real Betis Balompié, porque en el lanzamiento de penaltis un portero de origen vasco, Esnaola, que defendía los colores del Real Betis, batió a un enorme portero de origen vasco: Iribar. Cuentan, será una leyenda urbana seguro, que esa acción decisiva fue cantada con inmensa alegría desde Finisterre hasta el Teide. Cierto es que el Real Betis cae muy bien en todas partes, excepción hecha, por supuesto, de los hinchas del Sevilla CF.

Ahora se escribe que los altavoces de Mestalla, estadio aún del Valencia CF (lo intenta vender para hacer caja, pero ya se conoce como está la venta de parcelas en los tiempos que corren) estarán dotados de las mejores y más nuevas técnicas de emisión de sonidos, para que suene con bien, bonanza y sin mayores problemas la marcha de granaderos, que cumple las funciones de himno nacional de España, cuando el Rey entre en el palco de autoridades de Mestalla. Dicen que de esa manera no se escucharán los pitos al himno de España. No va a ser tan fácil, como tapar los silbidos, ocultar que en la gradas no se verá, seguro, ni una sola, pero ni una sola bandera de España. Habrá tantas ikurriñas como senyeras, pero ni una roja y amarilla. El día catorce de mayo, Mariano Rajoy preguntará, al presidente del gobierno de España e hincha del FC Barcelona, José Luís Rodríguez Zapatero, por qué ha consentido semejante tropelía que ofende a la inmensa mayoría de los españoles.

Junto al Rey además de la ministra de Deporte, Mercedes Cabrera, estarán los presidentes de las Comunidades Autónomas Vasca y Catalana ninguno de los dos, probablemente, provenientes del nacionalismo autonómico. Hecho, éste último, singular sin duda. Ver allí, como parece, a Patxi López y a José Montilla, tendrá morbo mayor. Bien pensado, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, será el único cargo electo proveniente del nacionalismo en el palco.

Cuando terminé el partido, que sin duda será una fiesta que seguiremos por la televisión la mayor parte de los aficionados al fútbol, uno de estos dos míticos equipos será Campeón de España, aunque no se distinga símbolo alguno del Reino en parte alguna que no sea oficial. El fútbol es así de grande, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel Villar es vasco, vasco y eminente ex jugador del Athletic Club. El presidente del FC Barcelona. Joan Laporta es independentista confeso, aunque cuando visita el Museo Británico en Londres habla con sus hijos en magnífico castellano. Del presidente del Athletic Club, Fernando García Macua (con un primer apellido vasquísimo por cierto. Véase “ HISTORIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA” Gredos, Madrid 1991 de Rafael Lapesa) se puede decir que es más parco en sus manifestaciones, pero al parecer es difícil ser presidente de tan histórico club sin ser miembro o simpatizante del PNV.

Dicho todo lo anterior la final de la incorrectamente denominada Copa del Rey, su verdadero nombre es Campeonato de España, será mucho más que un partido de fútbol y el campeón de España, jamás usará de tal nombre. Es la grandeza del fútbol y de esta gran nación que es España, por su variedad, claro.

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