ESPAÑA Y EL TIO OSCAR

Febrero 28, 2009

El notable éxito alcanzado por Penélope Cruz en la reciente gala de los Oscar, además de alegrarnos a todos como debiera, coloca nuestro cine a ese nivel que ya anda el deporte y practicamente idéntico al que halla nuestra nación cuando acude a las citas de los grandes de este mundo. En el fondo, y quizá también en la forma, el éxito de Penélope Cruz es todo un símbolo. Al fin ella siempre será la primera actriz española que ha obtenido el máximo galardón que otorga el séptimo arte y mientras exista la fiesta de Los Ángeles y un español o española logre la estuilla Penélope será citada, lo cual viene a ser lo más próximo a la inmortalidad, que se conozca.

El estreno de Penélope Cruz supone que hemos sobrepasado la etapa de la no existencia, que hemos dejado de ser, en cuanto nación, una entre cientos. La caída en la nada que supuso el siglo XIX para España y la negra dictadura padecida, que llegó justo cuando un cúmulo de pensadores, poetas y artistas alumbraron la seguda República, hizo que España se perdiera y sufriéramos, como colectivo, un espeso, confuso y caótico complejo de inferioridad. La democracia nos ha devuelto el orgullo de gran país, aunque todavía nos falte espesor en las ciencias, posiblemente porque lo peor del franquismo fue el páramo intelectual y la ausencia de verdaderos maestros, muertos o exilados.

El galardón obtenido por Penélope Cruz, en una pauperrima película de Woody Allen, es en primer lugar un reconocimiento a su trabajo de actriz, pero también la historia de un trabajo de nuestro cine, no debe olvidarse que el productor que arriesga el dinero y pone a Allen en Barcelona es un español: Jaume Roures. Estamos abriendo el hueco que por historia nos pertenece, estar en la cabeza, como ya estamos en el deporte. Penélope  Cruz es un continurá o mejor aún un suma y sigue. En 2008 fue Javier Bardem quien obtuvo idéntico galardón en su categoría masculina.

La relación de España con los Oscar, con los grandes, tiene su primera aparición gracias a uno de los mayores genios de la historia del cine: Luis Buñuel, quien suele quedar olvidado en las citas y  relaciones. Cierto es que los miembros de la Ademia no premian al director, cuando otorgan el premio a la mejor película de habla no inglesa, que no a la mejor película extranjera, no es correcta, ni exacta tal denominación. Los estadounidenses consideran propietario de la idea, de la puesta en escena y del resultado final, al productor. O sea que el máximo premio, aquel que recae en la mejor película de habla inglesa se otorga y lo recoge el productor, no el director. Para la mejor dirección existe otro premio, para el que fue candidato Pedro Almodóvar. Así que el premio a la mejor película de habla no inglesa era para los productores del Discreto encanto de la burguesía, Volver a empezar, Belle époque, Todo sobre mi madre y Mar adentro y no para Luis Buñuel, José Luis Garci, Fernando Trueba, Pedro Almodóvar y Alejandro Amenábar, aunque por estos pagos que consideramos autor al creador, pues nos olvidamos de Esteban Alenda, Andrés Vicente Gómez, Agustín Almodóvar productores de las películas premiadas, porque de Mar Adentro lo fue el propio director. Recordemosles a todos, incluido el gran Luis Buñuel, aunque el productor de su película fuera un francés llamado Sergé Silberman. Luis Buñuel quisó rodar El discreto encanto de la burguesía  en España, pero la dictadura había quedado muy rescaldada por el antecedente Viridiana. Con esa película el genio aragonés obtuvo la Palma de Oro del Festival de Cannes representando a España y rodada en nuestro país en 1961.  Alabado, en un principio, por el galardón obtenido, las autoridades de la época hicieron desaparecer el film de los libros de la productora y obligaron al director general de cinematografia a dimitir, cuando el Vaticano calificó la película de blasfema.

Probablemente el mayor galardón obetenido, el mayor en la escala de la Academia que concede el Oscar, sea el logrado por Pedro Almodóvar al mejor guión original por Hable con ella. Se puede suponer que el premio al mejor director esta cercano

En fin sea dada la enhorabuena a Penélope Cruz y  a todos aquellos españoles que lograron tocar al tio Oscar antes que ella .


ROBERT MUGABE, UN LASTRE PARA AFRICA

Febrero 21, 2009

El sábado 21 de octubre el señor presidente de Zimbabwe alcanza la respetable y provecta edad de 85 años, de ellos los últimos veintinueve ejerce como máximo dirigente de un país que un día se llamó Rodesia del Sur, hecho este último que no conviene marginar, porque de aquellos polvos nacen estos polvos que sigue padeciendo el ciudadano medio del hoy independiente Zimbabwe, ayer colonia fundada como una finca privada por Cecil Rhodes, caballero del imperio quien sin escrúpulo alguno dejó sin tierras a los habitantes autóctonos para dárselas gratis a los súbditos de la reina Victoria.

Es útil y necesario recordar que Zimbabwe accede a la independencia mucho más tarde que sus vecinos, porque los blancos coloniales capitaneados por Ian Smith y apoyados por el gobierno de SM. la reina Isabel II hicieron cuanto pudieron por evitar que Rodesia del Sur se convirtiera en Zimbabwe.

Al llegar la independencia casi el cuarenta por ciento de las tierras cultivables estaba en manos de la minoría blanca y claramente racista. Robert Mugabe, quien dirige el país con mano de hierro desde 1980, no empezó mal su camino como dirigente. El antiguo luchador por las libertades hizo crecer a su país, prácticamente erradicó el analfabetismo y consiguió un reseñable desarrollo. Cierto es que desde un principio Mugabe abandonó la senda británica y se situó en la órbita de la República Popular de China, órbita en la que continúa en su declive, hasta el punto que China es su mayor punto de apoyo, su sustento y sostén, aunque no sólo, porque también goza del apoyo de varios países del sur de África, en particular de la República Sudafricana. Precisamente a estos dos países y sólo a ellos vuela la línea aérea de Zimbabwe, una prueba más del cordón que une a Mugabe con China.

Los problemas para el presidente de Zimbabwe y de paso para sus conciudadanos comienzan en la segunda mitad de los años noventa del pasado siglo, cuando empieza a retirar las tierras a los blancos. Desde ese punto inicial tuvo la enemiga de Reino Unido y Estados Unidos, que no ven con buenos ojos, no tanto la retirada de tierras como el alejamiento de un país colonizado por anglosajones de sus ideas políticas y económicas. Cierto que no es el único pecado del Robert Mugabe, porque el reparto de tierras se hace muy mal, tan mal que queda destruida toda la infraestructura de la nación y a día de hoy es uno de los diez países fallidos del mundo. Se cuenta en los países vecinos que la joven mujer de Mugabe es quien se queda con las tierras estén registradas a nombre de blancos o negros, si a ello se añade la compra de una vivienda a precio de oro en Hong Kong se entiende bien que Mugabe no caiga bien a las gentes del sur de África quienes desean que se marche, para bien no sólo de su país, sino de esa zona del mundo.

No parece que éste muy dispuesto a abandonar la jefatura del Estado el anciano Mugabe, pero por primera vez desde la independencia comparte el poder con Morgan Tsvangirai su histórico rival y ganador de las últimas y recientes elecciones. Es un gobierno de unidad nacional, un paso hacia delante de un país con una inflación tan grande que un dólar estadounidense es igual a un trillón de dólares de Zimbabwe, hasta el punto que los funcionarios del Estados van a cobrar en dólares USA, con un paro que afecta prácticamente a toda la nación y para colmo una epidemia de cólera que mata, pero que Mugabe niega impidiendo la entrada de cualquier tipo de ayuda.

En estas condiciones el trabajo del nuevo gobierno es arduo, pero sería más fácil si Mugabe dijera adiós al poder, el problema es que cuenta con todo el apoyo de China. En la zona se piensa que su marcha ayudaría al turismo de esa parte del mundo, llena de paisajes únicos y de gente magnífica.

El nuevo gobierno ha echado a andar ligeramente cojo, porque Roy Bennet un blanco experto en agricultura, la clave para que Zimbabwe renazca, fue encarcelado al llegar del exilio para hacerse cargo de la subsecretaria, dicen que saldrá pronto, que sólo es porque tenía asuntos pendientes, pero no deja de ser un síntoma. En la televisión única de Zimbabwe repiten hasta el cansancio que el gobierno de unidad es bueno y necesario, pero en el día de su cumpleaños Mugabe tiene ante si un país empobrecido.


NO SOLO EMIGRACION CLANDESTINA

Febrero 7, 2009

No debería haber fronteras para los seres humanos, pero sabido es que las hay. No así para lo capitales que juegan con el aire para hacer y deshacer destinos. Si en tiempos de bonanza se alaba que gracias al movimiento libre del capital, que no de las personas, se crece en la abundancia y se elogian los beneficios de la global ida y venida de los dineros, en tiempo de carestía y angustia se vuelven los ojos a lo más próximo y mediato, el gobierno propio. En consecuencia con los malos tiempos se mira con recelo hacia el libre mercado y se perciben gestos de agrado hacia el proteccionismo, siempre en referencia al capital. Las personas tanto en los instantes de bonanza como en los de zozobra no tienen paso libre y no suelen ser recibidos con bien, menos aún en los instantes donde las buenas y cristianas gentes del primer mundo andan apuntándose a las listas del paro. No es saludable nacer en lugares donde abunda la pobreza en ninguna época, pero menos aún en períodos de vacas flacas. Los sucesos del Reino Unido muestran donde andan los caladeros del nacionalismo más xenófobo y atroz.

Los pobres siguen buscando formas para entrar en el mundo rico, aunque éste ande en crisis grave y profunda. La llegada masiva de pateras a una pequeña isla italiana sólo es la forma visible, fuera de focos hay otros caminos no siempre marinos. Es una terrible realidad que sólo tendría solución si se invirtiera allí donde está el hambre y de manera permanente, pero también es bueno, necesario y obvio manifestar, que entre los desplazados por las mafias en dirección a la vieja Europa, no sólo hay seres humanos que buscan trabajo y comida.

La cara más dura son los niños o las mujeres embarazadas, tal vez violadas en la travesía hacia el mundo feliz. Entre las personas que recorren ese enorme continente que es África están los más preparados, los más dispuestos, los mejores. Bosques tropicales, desiertos hasta llegar a la patera, explotados por bandoleros sin escrúpulos. En el recorrido a los africanos se unen cantidades de hombres en su mayoría provenientes de Asia y en particular del subcontinente indio. Llegan desde la India, Pakistán o Bangladesh tras una trayecto enorme en el que puede existir el avión de pésima categoría y seguridad escasa o la travesía del Indico hasta la costa este de África, para luego alcanzar Guinea Conakry y de allí hacia Europa por donde sea. El sendero principal era a través de Marruecos, pero ahora ha pasado a Libia o a Gambia, Senegal y Mauritania.

Numerosos asiáticos quedaron varados en un lugar de la costa mauritana hace un par de años, en una acción muy criticada del gobierno español. Aquellos hombres soportaron condiciones penosas en silencio, aceptaron todo tipo de alimentos para que nadie supusiera que religión practicaban. Si musulmanes tomaban cerdo, si hindúes vaca, sin mayor problema para no delatarse. Tras mucho resistir regresaron a casa, cuando servicios secretos indios y pakistaníes averiguaron su origen y procedencia. Desde entonces los asiáticos utilizan nuevos caminos, para establecerse en Europa. Se sospechaba, se decía en voz baja y se contaba en confidencias que en su mayor parte eran personas infiltradas por la red Al Qaeda.

Algo cierto había en lo dicho, porque Argelia también ha cerrado el camino de los asiáticos, porque entre los que buscan un resquicio en la frontera entre Marruecos y España en Melilla, los más vigilados y observados son los asiáticos y en fin porque ya en Europa dan mucho trabajo a las fuerzas de seguridad, tanto por dedicarse al robo, como a organizar redes, como a preparar atentados.

Tener claro que un ser humano debería trabajar libremente donde quisiera es una obviedad, aunque sea necesario repetirla, pero además debe estar cristalino que otras fuerzas usan y abusan de los necesitados para sus fines, no siempre limpios y puros.

Malo es lo sucedido en el Reino Unido, el proletariado escasamente internacionalista y poco solidario, peor que se extienda y se eche la culpa de la escasez a quienes menos tienen, olvidando que la culpa es de los especuladores y vendedores de humo, pero no es bueno olvidar que en muchos lugares de la vieja Europa se ocultan redes que buscan atentados y sembrar el terror. No es bueno equivocarse, ni confundirse, pero sí saber diferenciar.


Y TOMÁS GÓMEZ EN EL FONDO DEL MAR

Febrero 6, 2009

Exactamente como las llaves que se buscan en el matarile. Como una maldición cuentan en las cercanías del PSOE, que dejó como herencia Pablo Iglesias al socialismo madrileño, que algo gordo debió hacerle. No hay explicaciones razonables para saber con exactitud cómo ante tanta falacia como persiste en la derecha madrileña las reacciones, si las hubiere, de los socialistas madrileños no son percibidas por la población. En esto llegó Tomás Gómez para sacar al socialismo madrileño del ostracismo que sufre, pero como bien se sabe todo es manifiestamente empeorable.

Esperanza Aguirre atacada por amigos, enemigos y los compañeros de partido, acosados los miembros de su gobierno por papeles que delatan que se persiguen los unos a los otros y se conceden licencias a amigos y familiares, se muestra feliz, encantada de haberse conocido y Tomás Gómez desaparecido en combate.

Madrid que bien resistes suena a nostalgia de algo que fue y parece irrecuperable. Es cierto en el Madrid, que la ley Boyer del suelo encareció, de Esperanza Aguirre hay mucho diletante que no vota, en las locales, porque los candidatos del PSOE para Madrid, Ayuntamiento y Comunidad, le saben a poco. También es verdad que la izquierda ha perdido la iniciativa que sólo recupera en grandes y puntuales momentos, Irak pongamos por caso. Más cierto que la sociedad civil, salvo el honrado grupo autodenominado No-Nos-Resignamos, ha quedado diluida en la nada. Comprobado está, además, que los madrileños de izquierda son, en su mayoría, jacobinos y gustan poco de federalismo y otros estatutos. Es posible que el PSOE deba buscar para Madrid alguien de primera fila, ya sea en el mundo de la comunicación o de la cultura, con Tomás Gómez el PSOE seguirá en Madrid de fracaso en fracaso hasta la derrota final.

Mientras la presidenta de la Comunidad anda asediada y vigilada por servicios secretos de su propia dependencia y despide el asunto con un desenvoltura admirable, su teórico adversario directo no acierta una frase ni queriendo. Parla no es Madrid, con todo el mérito que tiene ser electo por más votos que nadie. No se escribirá aquí que Gómez deba hacer las maletas y dedicarse a terminar su tesis doctoral, pero sí se debe exigir que se le perciba, que se mueva, que replique al menos con la misma gracia, chulería y desparpajo con el que lo hace Esperanza Aguirre.

Si no aparecen más documentos, al día siguiente del termino de la comisión montada en la Asamblea de Madrid, Esperanza Aguirre cantará victoria. Claro que no sólo Tomás Gómez será una víctima, también Mariano Rajoy y el silencioso Alberto Ruiz Gallardón.

La izquierda madrileña tiene una gran ocasión de reaparecer, no precisamente con una huelga general que suena a aquella huelga general política del PC clandestino, es decir suena añejo. Tiene ocasión de reaparecer porque en el Partido Popular están inmersos en la gran batalla. En 2012 el candidato del PP si gana, evitará para siempre que otros de su quinta sean presidentes del gobierno de España, que es el fondo del asunto. Aquí, con espionaje por medio, está en juego quien de los tres aspirantes al título, que operan en la cincuentena, se alza con la candidatura que otorgue opciones. Cuentan, a saber, que el quince de marzo de 2004, Alberto Ruiz Gallardón tenía prevista una conferencia de prensa para anunciar la creación de un nuevo partido, contando claro con el triunfo del PP en aquellas elecciones. No fue así y todo siguió su curso, salvo que Gallardón no oculta que quiere ser el presidente del gobierno de España y entre gente de confianza afirma que en España hombres de estado, lo que se dice hombres de Estado hay dos: Felipe González y él mismo. Esa lucha fratricida en el PP de Madrid y en Madrid abre un sendero al denominado Partido Socialista de Madrid, que existe como tal, aunque se duda que sea muy conocido el hecho. Tomás Gómez debería pensar lo que dice y no dar conferencias de ética y ponerse a hacer que la izquierda recupere no ya el poder en Madrid, sería mucho, tan solo presencia.