SEPARACIONES REALES

Septiembre 27, 2008

La infanta de España Elena de Borbón tiene expuesta, pese a ella se supone, su vida privada en los medios de comunicación. Se anuncia su divorcio, se cuentan las probables causas y se abren las puertas a la nulidad matrimonial, cosa, esta última, que hace el Vaticano cuando uno es rico y encuentra la causa adecuada para otorgar la categoría de nulo a un matrimonio consumado. Como por ejemplo el llamado privilegio Paulino. El final de un matrimonio es un hecho habitual en una sociedad como la nuestra, hasta el punto, que comienza a ser noticia, que disminuyan separaciones y rupturas. En tiempos pretéritos la separación sí era excepcional, aunque también se producían desarreglos matrimoniales y había separaciones en las familias reales inclusive en la familia real de España.

La infanta Elena no es la primera infanta de España que da por finalizada la relación con su marido, la misma suerte corrió su tía tatarabuela, la infanta de España Eulalia de Borbón, según relata ella misma en sus memorias. Eulalia era una de las tres hijas menores de la Reina Isabel II – no parece tan claro que fuera hija también del Rey Francisco marido que fue de la Reina – y hermana del Rey Alfonso XII y de la infanta Isabel popularmente conocida como la Chata, por su casticismo. La infanta Eulalia fue casada con su primo Montpensier hermano de la malograda Reina Mercedes, esa del pasodoble. Su primo y marido hijo del Duque conspirador y de la hermana pequeña de la Reina Isabel II era, en terminos actuales, un maltartador y un buen amigo de las diversas variantes de alcohol. Harta ya de estar harta, algo comprensible, se fue de casa, lo que no gustó nada en la Casa Real. Tal fue el desagrado de Palacio que la infanta Eulalia tuvo que marcharse de España, estar un tiempo en casa de su hermana en Baviera, hasta que un día, siempre según el relato de la propia Eulalia, se encontró en las playas de Treville al Rey Alfonso XII, que cuando viajaba de incógnito era, tan sólo, Duque de Toledo, quien le pidió a su modo, que regresara a Madrid. La vuelta a casa no significó el retorno a la vida matrimonial.

Ha habido reinas devueltas a casa, repudiadas por su señores y reales maridos. Algún Rey provocó hasta una ruptura con la Iglesia de Roma. Como bien se sabe sucedió en Inglaterra del XVI. Por cierto que la repudiada era una española hija de Aragón, según su primer apellido y también infanta de España, Catalina, hija de Isabel y de Fernando.

La infanta Elena no es, pues, la primera que tiene problemas con su marido, aunque sí es la primera que goza de la compañía de los medios de comunicación de masas que necesitan vender, contar historias, llenar espacios y consumir tiempo. La infanta Elena está acompañada por una leyenda urbana desde el mismo día que nació, así que debe estar acostumbrada a cuanto se diga de ella, incluido que le agrada mucho la equitación y su gente.


TENGO UNA PREGUNTA

Septiembre 20, 2008

Lo bueno, y en consecuencia lo malo, de la televisión es que un formato nuevo, deja de serlo al día siguiente de su estreno. Tal sentencia se comprueba de manera casi axiomática en espacios donde el protagonista es un político, porque suele ser persona que acude con frecuencia a los medios audiovisuales y de quien se conoce su apostura y sus maneras, en ocasiones hasta sus tonos de voz. Los programadores de las emisoras de televisión trabajan sus mentes para hallar fórmulas que sorprendan y sucede que aparece el asombro. Así sucedió, y las audiencias de tal modo lo corroboran, cuando el Presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, estrenó “TENGO UNA PREGUNTA PARA USTED“. Ante la pregunta sobre el precio de un café solo, su respuesta encandiló al personal y lleno su tiempo de ocio durante algunas semanas. Se escribió de aquella primera aparición, sobre el comportamiento del entrevistado, sobre sus posturas ante las cámaras. Aquel cúmulo de opiniones y estudios se percibió que habían servido al segundo interviniente Mariano Rajoy. Entre los expertos se subrayó que el Presidente del Partido Popular había estado mejor que el Presidente del Gobierno. Evidentemente conocía el formato y había trabajado las formas y los fondos, aunque pese a tanto estudio y diseño llegó la pregunta sorpresa y el líder del primer partido de la oposición se quedó mudo o al menos trastabillo a la hora de comunicar su salario.

Aparecidos, como debutantes, en programa de factura novedosa dos pesos eminentemente pesados, seguir en la cima cuesta y sorprender más. Por eso se buscaron parches varios. En casi todos los casos debidos a compromisos políticos, pero no se reprodujo el formato de un político para toda España hasta que alcanzó tal gloria el Alcalde de Madrid. Y llama, muy poderosamente la atención, tal evento. Politico como Manuel Chaves que lleva ejerciendo de presidente de la Junta de Andalucia desde hace unas cuantas legislaturas, se hubo de conformar con una emisión para Andalucia. Gaspar Llamazares, quien está al frente de una formación que es tercera en votos en España compartió tiempo con Josep Lluis Carod y con Antoni Durán y en Cataluña el president de la Generalitat y el líder del partido más votado se conformaron con emisión en Cataluña y, sin embargo Alberto Ruíz Gallardón, quien es tan solo Alcalde de Madrid, tiene el honor de compartir mieles y alturas con Rodríguez Zapatero y con Rajoy. Sí esa dignidad le cupo a Luis Aragonés, hasta la fecha entrenador de fútbol. Así pues sólo Ruiz Gallardón tiene altura y talla para ocupar el escenario y ser preguntado por personas escogidas de acuerdo a serios trabajos de campo sociológico.

La presencia del Alcalde de Madrid llama poderosamente la atención de este parado devenido “bloguero” y por eso tiene una pregunta, pretende averiguar la razón o razones de la presencia de Ruíz Gallardón en el programa. Añade, el parado bloguero, que el Alcalde de Madrid, se ha cargado del programa, porque cualquier nuevo interviniente ya sabe que cuanto más lento conteste, menos cuestiones deberá responder, incluso si las aguas invaden una de sus monumentales obras. Sin duda ese es otro problema y los programadores se encargarán de minutar las respuestas para dar más ritmo y aumentar el protagonismo de los asistentes al programa. La pregunta formulada es otra ¿por qúe Ruíz Gallardón? y sólo halla, el escribiente, una respuesta seria y apatecible, aunque malvada: el cambio de sede de Radio Televisión Española.

Madrid, hay que desengañarse, es una gran ciudad, es la capital del Estado, su Alcalde es político conocido y querido por los pensantes en general, además construye y construye, pero de eso a superar al presidente de los andaluces o al president de los catalanes hay un abismo, aunque sólo sea porque Madrid capital tiene poco más de tres millones y medio de habitantes y catalanes y andaluces son algunos más. Añádase que la Comunidad de Madrid está presidida por Esperanza Aguirre, única mujer que ocupa un puesto de esa importancia, que en el programa no ha participado aún una mujer y que, le parece al autor de esta bítacora, que la “lideresa” habría sido un mayor espectáculo, menos aburrido, sin duda, aunque hubiera terminado por privatizar el micrófono. 

La Corporación de RTVE, publico y notorio es, busca sede única y para ello tiene que negociar, entre otros, con el Alcalde de Madrid, porque en la capital se encuentran varias sedes de RTVE entre ellas esa de Torre España, aunque no la Torre en si misma, y los llamados Estudios Buñuel, donde casualmente se  hizo el programa. Según se lee la Corporación no piensa ubicar su nueva sede en Madrid capital y eso no beneficia precisamente en catastro y demás impuestos a la capital del Reino. La fórmula más sencilla y rápida para buscar soluciones limpias es ofrecer un programa estrella al Alcalde de la capital y seguro se allana el problema, no se escribe que se resuelva.

Ahora habrá que enfrentarse a otro problema no menor. Si el Partido Popular ha tenido espacio publico en programa tan estelar con dos de sus políticos y el PSOE, partido del Gobierno, uno sólo, pues habrá que hallar la persona. Si se permite una idea, este parado con blog apoya la tesis de Alfredo Pérez Rubalacaba, pero esa no es materia de este escrito.


EL LLAMADO CONSEJO DEL PODER JUDICIAL

Septiembre 12, 2008

En el Consejo del Poder Judicial, lo que falla no es la composición del mismo, ni la manera de elegir a sus miembros, lo que realmente falla es el Consejo mismo. Nunca debió llegar a la Constitución del 78, la mejor y más duradera de cuantas hemos tenido, pero tardará mucho en salir de la Carta Magna que en diciembre cumplirá hermosos treinta años.

El Consejo es una novedad constitucional que no está en las constituciones de nuestro entorno democrático. Nada tiene que ver con su pariente francés, entre otras cosas porque el galo lo preside, el mismísimo Jefe de Estado. Si la memoria de este parado le es fiel, la idea del Consejo nace inspirada por la Constitución en vigor en la entonces (1977) existente Yugoslavia. Aporta la idea a los ponentes, el representante del PSOE, el doctor en derecho Gregorio Peces-Barba. El muy sagaz e inteligente Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón comprendió rápido que, viniendo la propuesta de la izquierda y de un partido con aspiraciones serias de gobernar, sería un error que la derecha desaprovechara tal regalo. Sin duda el Consejo ha favorecido a la derecha y a los jueces que se inscriben en la asociación mayoritaria y conservadora, al tiempo que hace complicada la vida de los jueces y magistrados que no pagan cuota a asociación alguna.

Claro que resuenan por aquí y por allá Locke y Rousseau y los tres poderes, pero para que exitan tres poderes de verdad, los jueces deberían ser elegidos, como el legislativo y no ser funcionarios del Estado con salario asegurado para toda la vida. Habrá que explicar -va siendo hora- qué pertenece al Consejo y qué al Ministerio de Justicia a la hora de hacer bien las cosas en esa  administración, de las pocas que aún pertenecen al Estado.

Desde la aprobación de la primera Ley Orgánica del Poder Judicial, que ponía en marcha el Consejo de acuerdo al mandato constitucional, se han hecho al menos tres cambios en la manera de elegir a sus miembros. Nunca con buen resultado. Obervar, en esta primera quincena de septiembre, como se rasgan vestiduras una vez conocida la composición de un nuevo Consejo, resulta un poco, sólo un poco, cínico, porque político es todo. No cree, este parado con blog, que haya un sólo jurista que no tenga opiniones políticas, diría muy poco en su favor. No se debe olvidar que para ocupar el puesto se debe tener una cierta preparación y algún mérito, que este sea prestar favores a uno o más de los cuatro grandes partidos políticos de España, puede que no sea bueno, pero no es pésimo en ningún caso. Al fin esos cuatro partidos suman un montón de millones de votos ciudadanos.

Lo importante, lo destacable, es que hay nuevo Consejo que se ha terminado con la prórroga insoportable del anterior y que se ha vuelto a la legalidad. De ahí en adelante, a trabajar, a corregir errores y a pensar si, en verdad, es necesario mantener dentro de la Constitución el Consejo del Poder Judicial.


EL MAS FANATICO: EL CONVERSO

Septiembre 7, 2008

Aseguran, quienes conocen bien los hechos, que Felipe González celebraba los triunfos de Jordi Pujol con cava. Afirman, quienes estaban en las cercanías del poder, que el presidente del gobierno de 1982 a 1996 prefería a otros que a los suyos al frente de las autonomías clásicas: es decir Catalunya, Galicia y País Vasco. Cuentan que se irritó mucho cuando conoció la moción de censura que dio el poder a González Laxe en la Xunta de Galicia. Por eso los pretendientes a la Generalitat de Catalunya del PSC-PSOE eran buenas personas pero con poco tirón popular, como Joan Raventós, Raimon Obiols o Joaquin Nadal. Prometen, quienes rodearon al poder de González, que afirmaba sin pudor que no era bueno gobernar todo.

Cierto es, asimismo, que una tarde de Madrid, en el Ferraz de los ochenta, el muy respetado presidente del PSOE, Ramón Rubial, se despedía de Alfonso Guerra y Felipe González, porque iba a Catalunya a participar en un mitin electoral y que ambos sevillanos le dijeron sonrientes: “esas no son nuestras elecciones, los nuestros no votan en las autonómicas”.  “Habrá que ir, respondió Rubial, siempre es bueno estar con los obreros”. Duda, el parado autor de esta líneas, que sean sólo leyendas urbanas lo contado con anterioridad, porque cierto es que los socialistas ganan de barrer en la elecciones legislativas, mal llamadas generales, en Catalunya y no sucede igual en los comicios al Parlament. Demostrable es que el president Montilla no ganó en las autonómicas, lo hizo Mas y que el presidente Zapatero ganó gracias a los electores catalanes en las ultimas legislativas. Pese a ello, o quizá por culpa de ello, el enfrentamiento entre los dos dirigentes socialistas ha llenado el tiempo y espacio informativo del verano de 2008. Y no deja de ser curioso el enfrentamiento. Si la democracia ha tenido un presidente del Gobierno de España federalista (termino usado para entendernos) ese es Rodríguez Zapatero. Es el menos jacobino sin duda. Hecho, éste ultimo, su escaso centralismo, que provoca úlcera a guerristas y leguinistas, ¡quien les iba a decir a ambos bandos que algo les iba a unir!. Cierto es que no gustó al presidente del Gobierno de España la decisión Montilla de devenir el primer no nacido en Catalunya president de la Generalitat, y que, como, en su época, Felipe González hubiera preferido a Artur Mas, pero los hechos son los que son y Montilla, como suele suceder con el último convertido a una fe, ha devenido el más fanático de los nacionalistas.

Con aquellos dirigentes del PSC provenientes de las familias más ricas de Catalunya y de más rancio abolengo, era lógico ese toque de nacionalismo y creible, pero con un PSC dominado por los obreros, como este de ahora, anunciar que no se van a apoyar los presupuestos generales del Reino de España, resulta un poco llamativo, curioso y desde luego poco responsable. ¿Se imagina alguien, en serio, a la ministra de Defensa de España, votando en contra del Gobierno al que ella pertenece?. Pues no. En política, como en la vida, no hay nada imposible, pero es improbabilísimo. Por ello, sería bueno reconducir el debate. Desde el triunfo de Zapatero en marzo Montilla se ha creido el gran jefe de la tribu, el hacedor de papas. Ya creó una crisis absurda e irresponsable con el tema del agua para contentar a su socio de gobierno verde. Defender un trasvase resulta petético.

Más aún, cuando extrema la tensión y tira de la cuerda explicando que se rompe el pacto constitucional. Da la impresión que a este andaluz devenido president, se le ha perdio la brújula en el camino, que no parece, muy progresista ni de izquierdas andar con postura tan altiva . Tendrá que aflojar y tendrá que hacerlo él y rápido. Se puede pensar, llegados al último extremo de la tensión, que es más más fácil discutir con los defensores del nacionalismo, vease P.N.V. , que con los compañeros de partido. Más, porque hay más. El PSC vota en contra de los presupuestos del Estado para 2009. Zapatero convoca elecciones, si las pierde, probable, Montilla acabaría en el monte, si las gana tendría que dimitir. Como escenarios como el descrito, son escasamente convenientes para la salud de la nación española y por ende para la izquierda, más le vale al fanático converso entrar en razón, no le pase como con la OPA de Endesa. Mal precedente.


UN ELEFANTE DE ALASKA

Septiembre 6, 2008

George Lakoff, profesor de Lingüística en la Universidad de Berkeley y máximo ideólogo de la izquierda, escribió un ensayo titulado: “No pienses en un elefante” (editado en España por la Universidad Complutense) en el que asegura que el pensamiento conservador se impone, además de por tener más dinero y pagar mejor a sus teóricos, porque emite mensajes nítidos, que se responden, desde el progresismo,  con críticas, pero no con mensajes nuevos y adversos. La concreción mayor de su tesis acaba de ser pasada a la práctica por el Partido Repúblicano de los Estados Unidos. The Grand Old Party tiene como símbolo un elefante y sus estrategas han colocado el elefante delante de los democrátas. Un elefante proveniente de Alaska, que ha destrozado, como se dice que hace un elefante en una cacharrería, todas las tácticas y estrategias de los democrátas. Los republicanos con la carga de la pareja Bush-Cheney que pesa demasiado y con un candidato a sucederles anciano, necesitaban algo distinto, aunque no nuevo y bien que lo han conseguido. Han puesto en marcha todo un elefante blanco, como ese que esperaba en vano Tejero durante la madrugada del 24 de febrero de 1981.  

Sarah Palin se llama la figura. Cuarenta y cuatro años, acuario, dragón según el calendario chino. Casada con Todd Palin, compañero de escuela y empleado de B.P.. Madre de cinco hijos. Uno, Track (1989),  el primogénito, soldado que luchará por el bien del mundo en esa guerra inútil que se desarrolla en Irak desde 2003. El benjamín Trig (2008)  padece el síndrome de Down, aunque mamá Sarah lo sabía, no abortó. Bristol (1990) es la más famosa de sus tres hijas porque anda la mujer soltera y embarazada, hecho que suele producirse en familias numerosas y conservadoras con gran frecuencia, y que se casará, por decreto -de penalti se decía- con el joven colobarador del embarazo. Es decir, si añadimos las otras dos hijas no embarazadas por ahora, todo un homenaje a la familia que reza unida, porque permanece unida a mayor gloria del Padre Payton. No se puede pedir más, pero aunque no se pueda, hay más para alegría infinita del ciudadano medio, de los muy profundos Estados Unidos y de los no tan profundos.

Si los demócratas han vislumbrado el cambio con un mestizo, los republicanos han puesto en liza a una mujer. La segunda candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos desde el intento fallido de Geraldine Ferraro, quien acompañara en 1984 a Walter Mondale en la baldía batalla de impedir un segundo mandato de la pareja Reagan-Bush padre. Los republicanos han hecho tan acertada elección después de afinar muchísimo. A Sarah Palin le han pasado por el tamiz de una gran y muy personal (que se sepa, probable es pensar que hubiera otras candidatas examinadas y suspendidas) operación triunfo. Sarah Palin ha sido interrogada durante horas, su vida ha sido husmeada hasta el último rincón de su jardin secreto. Ha superado un test de inteligencia y cultura. Ha obtenido el sobresaliente del jurado.

Sarah, nombre biblico donde los haya madre de Isaac, esposa de Abraham y abuela de Jacob, era católica, pero se rabautizó en la Asamblea de Dios. Y  es como el centro de la diana del neoconservador activo y puro: creacionista, antiabortista, partidaria del mínimo Estado, porque mucho Estado es igual a corrupción, miembro de la poderosa asociación del rifle, está a favor de la explotación petrolifera del Estado en el que ejerce como gobernadora, la mayor ilusión de las empresas de Cheney y Bush. A Sarah no le gustan las elites, es contraria a someterse a los dictados de los medios de comunicación, o sea como Mariano Rajoy. No le falta una coma, ni le sobra un punto. Da bien en imagen, es una intermedio entre Soraya Saez de Santamaría y Dolores de Cospedal, aunque estas no aprobarían en el Partido Republicano, una por madre soltera, otra por matrimonio civil. Fuera del aspecto físico tiene más de Esperanza Aguirre, que para algo ha estado allí, en la convención repúblicana, aprendiendo.

El cuatro de noviembre de 2008, el primer, martes después del primer lunes del mes de noviembre, es probable que, junto al viejo guerrero McCain, obtenga el voto mayoritario de los electores estadounidenses. Desde ese día y dada la provecta edad del candidato a presidente, tiene todas las papeletas para devenir la primera mujer que se dirija al imperio desde el despacho oval, para dolor de Clinton y demás compañeras martires. Han jugado muy bien las cartas, los pensantes del neoconservadurimo, los que consideran que el imperio es invencible y la verdad está con ellos y con su espíritu. A los demócratas les va a costar echar a andar a su burro simbólico si quieren frenar el efecto Sarah. La gobernadora del estado número 49 de la Unión desde el tres de febrero del 1959 es la gran antagonista, de Barak Obama curiosamente procedente de Hawai el estado número cincuenta de la Unión. Ambos son C.R.O. I  o sea Cives romano optimo iure porque nacieron poco después de ese 1959. Es lo más reciente de la historia de los Estados Unidos. Mujer blanca y WASP (blanco, anglosajon protestante), frente a hombre negro, afroamericano dicho sea en políticamente correcto. El resto son los comparsas de la fiesta, aunque haya sido preciso que algo cambiara, para que todo siguiera igual.


CALCETINES BLANCOS SUCIOS

Septiembre 5, 2008

A estas alturas, confines del verano ocho del mileno tercero de esta llamada Era, es de esperar que las lavadoras aguarden la llegada a sus vientres de una indefinida cantidad de calcetines blancos sucios, que han recorrido ciudades de España expuestos al sol y al calor gracias a que sus portadores habían cortado en demasía sus pantalones o bien, ciertamente por culpa de la crisis, no habían juntado suficientes euros como para adquirir pantalón más largo, más acorde con la edad que atesoran estos exhibicionista antiéstéticos. Pedir a este sinnúmero de actores de las clases pasivas, que conozcan las Contribuciones para una historia de la estética (1953) de Georg Lukács (Budapest 1885-1971) seguro que es pedir algo más que peras al olmo, pero debería ser obligatorio para evitar tanto calcetín blanco sucio mostrado sin pudor en piernas enflaquecidas, que lucen pelos castigados por los años, cubiertos escasamente por pantalones heredados de un hermano mayor que creció mucho en la década de los  cuarenta del pasado siglo XX, cambalache. Los portadores de los calcetines blancos sucios con pantalón corto, generalmente de color marrón claro, muestran con orgullo panzas circulares bien armadas gracias a la práctica activa de su deporte favorito: levantamiento de vidrio, en general lleno de cerveza. Como muestran sus calcetines, estos oradores de barra fija,  no se lavan mucho, es decir huelen, si caminan empujan, felices de mostrarse.

Parecen pertenecer a la mesocracia activa, buenas gentes, bienpensantes, poco amigas de emigrantes y de laicos. Se imagina, el autor de esta bitácora, que en su mayoría han sido suboficiales del ejército, que aún recuerdan sus tiempos de mando en plaza, pero pueden ser cualquier cosa, aunque eso sí pertenecientes a las clases medias bajas poco cultivadas. Los pantalones cortos de la alta burguesía son de colores rojos, azules, ocupan más pierna y se calzan de alpargarta o sandalia, es decir sin calcetines,  pies desnudos limpios. Más estéticos ellos,  incluso en la figura en la que no destacan adiposidades.

Algunos de los portadores de los calcetines blancos sucios van en compañía de mujeres lavadas y bien peinadas, que este parado desde su bitácora admira por la paciencia de soportar a semejante compañero de caminata callejera. Ya se sabe, el autor de estas líneas el primero, que cada uno es muy libre y que hay que respetar. Pero, por muy volteriano que se sea, y este parado lo es, recordar que hay jabón y lavadoras es por lo menos útil. El escritor Javier Marías, a quien siempre se debe leer, se ha pronunciado ya sobre este asunto. Se apunta como idea, que se podría formar un “lobby” para mostrar a estos ancianos de pantalón corto y calcetín blanco sucio que son unos antiestéticos, cuando menos.