“AQUEL QUE PIENSE EN LAS CONSECUENCIAS NO PUEDE SER VALEROSO”
proverbio ingushio
Cuando en 2007 España asumió la presidencia de la OSCE hubo que buscar documentación para recordar que significaban esas siglas. ONU. OTAN. UE. UNESCO. OCM. o FAO son como clásicos del lenguaje cotidiano y se sabe de carrerilla que se oculta en contenido y continente, pero tal no ocurre con las siglas que componen OSCE. Algo debe suceder cuando un organismo internacional, que alberga en su interior a cincuenta y seis estados independientes del hemisferio norte desde Vancouver a Vladivostok, no encuentra lugar. Tiene sede, en Viena, embajadores acreditados, reuniones anuales del Consejo de Ministros, a las que suelen asistir muy pocos ministros, y parafernalia que incluye observadores, jefe de prensay secretaría general. El problema o el trágico problema es saber para qué, gaitas, sirve el conjunto llamado OSCE, en particular cuando dos de sus estados miembros entran en conflicto, como sucedió en la primera mitad de agosto entre Georgia y Rusia, para qué la sede en Viena y el gasto público que suponen observadores y reuniones variopintas semanales.
Invento de la guerra fría. Su puesta de largo tuvo lugar en Helsinky en 1975 cuando la amenaza nuclear mantenía una calma relativa gracias al pánico. En la foto de familia estaban Leonidas Bresnez y Carlos Arias Navarro, entre otros. Treinta y tres años después y unos cuantos países más en su seno la OSCE es de una inutilidad manifiesta aunque sirva para que Estados Unidos y Rusia se sienten junto a la misma mesa que Luxemburgo y Albania. Eso sí con el mismo número de votos: uno por país. Las decisiones se adoptan, únicamente, por unanimidad. Obvio resulta añadir que no se toman apenas decisiones, lo cual equivale a parálisis.
La llamada Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa es perfectamente prescindible y los hechos lo prueban. El conflicto en Georgia es sólo el ejemplo más reciente, pero se pueden citar más.
Preside este 2008 la OSCE Finlandia (¡la suerte de Moratinos es grandiosa!) y como presidente anual, el ministro de Asuntos Exteriores finlandés ha estado en Tiflis, aunque, de tal evento, únicamente se hayan enterado sus allegados y conocidos. Se sabe de los ires y venires de su homólogo francés y presidente de la UE en ejercicio y también de la estancia en Moscú y Tiflis del gran Nicolás Sarkozy. Sinceramente la mediación de la UE no es para gritar de alegría, pero ha sido. De la mediación OSCE cero al cociente y bajo la cifra siguiente que es el cero.
EL CAUCASO
Aunque la OSCE sirviera para algo más que para colocar embajadores en paro, tampoco hubiera valido de nada en el conflicto que enfrenta a Rusia con Georgia. En 1995 John Le Carré, narró en su novela “Nuestro juego” cuanto hoy, trece años después es realidad. Nada más abrir el libro se halla un mapa con todo el rompecabezas del Caúcaso y sus repúblicas independientes o no. En Azerbayan, capital Bakú, está prohibido o casi llamar a Armenia por su nombre, se dice el otro país. Entre armenios y azeríes (no hay vuelo directo de Bakú a Erevan, como entre Líbano e Israel) se alza Nagorno Karabaj, que a día de hoy es prácticamente una República Independiente y en el pasado reciente queda recuerdo de miles de transterrados. En el interior geográfico de Armenia hay territorio azerí, Najicheván, sus habitantes gozan de gran autonomía.
En la mismísima Rusia encontramos Dagestan junto al mar Negro al norte de Azerbayan. Chechenia, desde donde se emite un terrible olor a muerte y destrucción masiva. De Grozny su capital se lee mucho. Osetia del Norte lugar que ocupó la atención del mundo en agosto de 2004 por la tremenda historia de terror en una escuela. De Ingushia se habla menos hasta que se hable. Hay más Kabardinos-Balkaria y Karachajevo-Cherkesia. Pueblos todos que vieron pasar por sus tierras a indoeuropeos, jázaros, hunos y mongoles. Escondidos en las montañas, lejos de la civilización, abandonados, perseguidos por zares y secretarios generales del PCUS
Dentro de las fronteras formales de Georgia se hallan, como conoce bien el verano de 2008, Osetia del Sur y Abjazia, que viven su vida y lo hacen todo de manera autónoma, como si el gobierno de Georgia no existiera, salvo estar sentados en la ONU con representación propia. En el medio de la mitad de este rompecabezas de pueblos y montes aparece el gran Mijail Saakashvili y cual Gary Cooper redivivo considera que es la reencarnación de San Jorge y como tal actúa imaginando que Rusia será tan fácil del derrotar como el dragón y, claro, se equívoca.
SAAKAHSVILI
El presidente georgiano tiene un alto componente de salvador de la patria sin uniforme. Puso a San Jorge por delante, como si el nombre de su tierra, conocida en la antigüedad como Iberia, tuviera el nombre del santo. No es así, Gorjestan en persa significa tierra de lobos. Algo de lobo si debe haber en el Jefe del Estado de Georgia.
Moratinos salió encantado de su entrevista con él junto al Mar Negro en 2007. Occidente le aclama y cuida. Su pueblo le elige, porque, entre otras cosas, ha mejorado mucho la vida de sus conciudadanos y en visita a la zona, sobre todo a las capitales georgiana, armenia y azerí, se comprueba rápido que Tiflis tiene más calidad, aunque en Bakú crezcan, como setas en otoño, los pozos de petróleo. Por si faltara poco recién llegado a la presidencia Saakahsvili acabó con problema autónomo, que más era residuo del feudalismo medieval que problema parejo al osetio o abjacio. Eso le creció y no necesita mucho, para crecerse, el señor presidente. Si se añade que Washington le mima, que la OTAN sueña con él, pues un día le dio le ventolera y decidió entrar en el territorio de Osetia del Sur y erró. Erró muy gravemente. El problema es saber por qué erró o, quizá, por qué le dejaron errar. En todos los casos, sea cual sea a causa del yerro, Rusia lo celebró más que una victoria olímpica.
El presidente de Georgia se fue a la guerra, porque la crisis económica que golpea al mundo se indigesta en su país. Es creíble. También, porque le acusan de fraude electoral. De nuevo creíble. Quizá, porque creyó que la OTAN, donde ha pedido ingresar, pese a la irritación rusa, iba a apoyar su aventura. Es, probablemente, la más próximo a la verdad. Saakahsvili sabe bien que erró gravemente. Se ha quedado sólo, Osetia del Sur está aún más lejos de ser algún día Georgia, con Abjazia pasa lo mismo y ha recibido un mensaje nítido: Georgia forma parte del patio trasero de Rusia. Dicho de otro modo, puede ir preparando la dimisión y las maletas.
RUSIA
Putin, y demás dirigentes de la Federación Rusa, ha hecho su agosto y -de pasada- ha enviado tres mensajes a los cuatros vientos. Mis fronteras las cuido yo. No me gusta que Georgia entre en la OTAN, ya estoy harto de advertirlo. No me olvido de la faena del Kosovo. Clave esta última para entender casi todo. La independencia del Kosovo es equivocación mayor de estadounidenses y europeos. Se pagará caro y con dolor, mucho dolor.
Para evitar nuevas advertencias en los foros, Putin ha aprovechado el error Saakashvili y ha dejado claro que no quiere más bromas. No le viene bien, dado el precio del petróleo, ni a la UE ni a Estados Unidos echar en saco roto las admoniciones de Vladimir Putin. La gran Rusia está de regreso, que para eso el primer ministro y ex presidente es de San Petesburgo nombre que recibió del gran zar Pedro el Grande, quien colocó a Rusia en el mapa de quienes deciden.