19.11.09 UN GRAN DIA PARA EUROPA

Noviembre 21, 2009

Decía Jacques Delors -según todos los entendidos, en la abstracta asignatura Construcción Europea, el último gran dirigente en Bruselas- que la abolición de aduanas y fronteras en el interior de la Unión, es decir la puesta en marcha del Mercado Único Europeo el uno de enero de 1993, no abría informativos con grandes masas aplaudiendo el fin de las fronteras interiores, porque tal evento no entusiasmaba a la gente tanto como la toma de la Bastilla, por ejemplo.
Bronislaw Geremek un polaco apasionado por Europa, un patriota europeo me atrevería a decir, afirmaba “que la falta de catarsis revolucionaria” era una del los grandes fallos de la construcción de Europa.
A la Unión Europea, antigua Comunidad Europea, conviene juzgarla mirando hacia atrás sin ira. Observando que, en el mejor de los casos, la fundación de la CECA celebrará sus sesenta aniversario en trece meses, nada en la Historia de la Humanidad, nada. Y, sin embargo, muchísimo en la Historia de la desangrada, en miles de guerras, Europa. La generación nacida en los años cuarenta en Alemania o en Francia o en España será la primera en la Historia del viejo continente que no haga monumentos a caídos, que no ponga flores a su soldado desconocido y eso gracias al proyecto de Europa Unida nacido en la Conferencia de la Haya en 1948 o quizá verbalizado por Wiston Churchil en Zurich dos años antes. Visto en perspectiva y con realismo es mucho e importante el camino recorrido. Nunca la vieja Europa ha vivido un período de paz tan largo.

JEAN MONNET

La Unión Europea – tal y como hoy la denominamos y ordena se llame el Tratado de Lisboa- en opinión de sus padres fundadores, fundamentalmente Jean Monnet, debe construirse paso a paso; él dado por los líderes de los veintisiete el pasado 19.11.09 nombrando, sin necesidad de prolongar la reunión hasta la madrugada, Presidente de la Unión y Jefa de la Diplomacia es trascendental y marcará un hito en la Historia de Europa, pese al pesimismo medioambiental por el perfil de los dos designados: Herman Van Rompuy y Catherine Ashton.
Michel Rocard, socialista y ex primer ministro de Francia, solía decir que estábamos construyendo algo no previsto ni por John Locke, ni por Charles Montesquieu y decía verdad Michel Rocard.
La construcción de la Unión Europea se hace a partir de Estados Nación consolidados, algunos tan antiguos como Portugal, España, Francia o Gran Bretaña y otros tan modernos como Eslovaquia o Eslovenia. Dato que es bueno no olvidar, cuando el pesimismo nos invade porque nadie haya tenido que votar nunca por la baronesa Ashton.
En la construcción del imaginario nacional hay dioses que engendran reyes: Roma. Hay, o se lo inventa Johan Gottfried Herder, el volkgeist el genio o el espíritu del pueblo que tanto hizo por la unificación de Alemania bajo del predominio de Prusia en el siglo XIX o se hace algo nuevo como los Estados Unidos, sin embargo la Unión Europea carece de semejantes fundamentos, es algo tan racional que suena más a René Descartes o Immanuel Kant, pero muy poco, por no escribir que nada, a revolución de la claveles o a caída del muro de Berlín. Esto de hacer Europa es mucho más aburrido y más prosaico, pero si no existiera la Política Agraria Común, no habría agricultura, ni ganadería en la vieja Europa que pudiera aguantar la llegada de productos de los países terceros. No es bueno caer en el llanto y en el crujir de dientes, porque sea Herman Van Rompuy quien dirija las sesiones del Consejo de Ministros que reúne a los jefes de la diplomacia de los veintisiete y no Miguel Ángel Moratinos desde enero de 2010.

MIEMBRO DEL CLUB

Herman Van Rompuy, como todos los nombramientos importantes producidos después de la salida de Jacques Delors de la presidencia de la Comisión en 1995, es primer ministro de un país miembro, es decir forma parte del club más selecto: el Consejo Europeo. Un invento de Valery Giscard y Helmut Schmidt, quienes también inventaron la moneda única, eso que hoy llamamos Euro y el G-7. Consejo Europeo, que sólo desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, es una institución de la Unión al nivel del Parlamento, el Consejo, la Comisión, el Tribunal de Justicia y el Tribunal de Cuentas.
Esta nueva institución, pero en funciones desde los años setenta del siglo XX, elige para los puestos sólo a miembros del club que forman los Jefes de Estado o Gobierno: Jacques Santer, Romano Prodi, José Manuel Durao Barroso, por cierto primer ministro en ejercicio a la hora de su designación, como Van Rompuy o el actual secretario general de la OTAN Anders Rasmussen. Los líderes quieren a uno de ellos, ya no arriesgan con gente como el primer presidente de la Comisión el alemán Walter Hallstein o Jacques Delors.
Por cierto el Tratado de Lisboa dota de personalidad Jurídica a la Unión, que hasta la fecha no la tenía.
Se anda lento en la Unión, pero no es posible de otra manera. Saltos en el vacío como la Comunidad Europea de la Defensa o Constitución Europea se han enfrentado al no, esencialmente de Francia, aunque no sólo.
Recuérdese, a la hora de analizar desde el pesimismo los nombramientos de Van Rompuy y Catherine Ashton.
Lo primordial, lo esencial, lo importante es que ha nacido una figura nueva a caballo entre el Consejo órgano legislativo de la Unión junto al Parlamento Europeo y el ejecutivo la Comisión. Como en la UE se hace, tal y como afirma Antonio Machado, camino al andar, veremos en cinco años como es eso de tener dos gorros sobre una sola cabeza. Es, en todo caso, un esencial paso adelante.
Lo menos bueno de este momento de la Unión es que la Comisión pierde fuerza, esa que tuvo hasta la caída del muro de Berlín y la llegada del miedo escénico. La frase es de Margaret Thatcher pronunciada en Roma 1990 cuando se abrió la conferencia intergubernamental que daría paso al Tratado de Maastricht :“Señores y si esto sale adelante ¿qué hacemos con la Reina de Inglaterra?”. La respuesta es obvia, por eso es tan lento el proceso, pero tan lógica y razonablemente lento. En consecuencia los dos nombramientos son los posibles en este punto del tiempo y del espacio.

PAIS PEQUEÑO, PAIS GRANDE

El nuevo presidente de la Unión pertenece a un país pequeño, Bélgica, uno de los fundadores de la Unión en los años cincuenta del siglo XX. Bélgica es un Estado confederal algo semejante a lo que pretende ser la UE. Los políticos del país de Herman Van Rompuy han hecho famoso el método belga de convivencia. Herman Van Rompuy es un democráta cristiano familia política esencial en la construcción de Europa desde Robert Schuman. No es, pues, tan malo su nombramiento, por mucho que carezca del halo de Felipe González, demasiado federalista o de Tony Blair demasiado atlantista y ambos con demasiado peso específico. Es el hombre oportuno en este instante de la historia de la Unión. Y ha sido elegido rápido, lo que no deja de ser un hito en una Europa de 27. Por cierto una Europa toda ella demócrata desde hace sólo veinte años. Conviene tenerlo en la memoria.
La nueva Jefa de la Diplomacia de la Unión y vicepresidenta de la Comisión, pertenece a uno de los grandes, Reino Unido. Lógico. En Europa desde 1945 y con permiso de Charles De Gaulle se hace la política exterior que quieren los Estado Unidos, o sea ninguna novedad. Eso hacia imposible el nombramiento de Miguel Ángel Moratinos. Javier Solana Madariaga, sobrino nieto de uno de los ideólogos de la UE, Salvador de Madariaga, es – junto a su cualidad innegable de fantástico animal político- un hombre de los Estados Unidos, sin cuyo apoyo jamás habría sido secretario general de la OTAN, ni habría sido el primer jefe de la diplomacia de la Unión. Justo es decir, por tanto, que nada más lógico y coherente que la jefa de la diplomacia sea británica ¿quién mejor que un británico para saber lo que quiere la antigua colonia? La baronesa Ashton es la persona posible, puede que no parezca adecuada, pero demos tiempo, tiene cinco años por delante. Es mujer, lo que era justo y necesario, que la UE tiene muchos padres, pero madres, la verdad, no le sobran. Por último es miembro de la familia socialista que con sólo seis primeros ministros entre veintisiete – también es bueno recordarlo- logra un alto cargo.
El 19.11.09 será una fecha a destacar en la difícil historia de la Unión Europea, antes Comunidad Europea, término que resulta más cálido que Unión dicho sea de paso.
Ahora toca con permiso del Consejo Europeo, que Van Rompuy y Durao Barroso no se peguen por salir en la foto y qué la presidencia española sepa poner la vías del nuevo camino. Está complicado. Piénsese en el protocolo del recibimiento a Barak Obama en la cumbre Unión Europea Estados Unidos en Madrid, el día del choque de galaxias Leire Pajín dixit. ¿Será José Luís Rodríguez Zapatero quién haga los honores o será el presidente del Unión, Herman Van Rompuy?. Nicolás Martínez Fresno que sabe mucho de protocolo y está en la organización de la presidencia española, sabrá resolverlo. Seguro.


MARTÍNEZ CAMINO, EL ESCUDERO FIEL

Noviembre 14, 2009

Un lejano día de los primeros años setenta del pasado siglo, un sacerdote jesuita encontró en la calle a un antiguo alumno. Hablaron, se contaron, rememoraron episodios y en la despedida el cura preguntó (la pregunta como interrogatorio y hecho afirmativo al tiempo, especialidad de la Sociedad de Jesús por otra parte) “¿qué os enseñaremos para qué ahora mismo tu compañero Fernando forme parte de los Guerrilleros de Cristo Rey y Fuerza Nueva y Antonio sea un miembro de la UMD?” (Unión Militar Democrática) El alumno respondió raudo “El poder, padre, el poder”. Se dijeron adiós entre risas. (La conversación y los hechos son ciertos, sólo los nombres falsos).
A los jesuitas les gusta el poder desde Iñigo de Loyola, fundador sois Ignacio y general de la Compañía real, y para ello han educado a generaciones de jóvenes provenientes de la burguesía, jóvenes que debían ser inteligentes, pues en caso contrario duraban poco en los colegios de la compañía, por ello han sido confesores de reyes y abolidos, expulsados, odiados, pero ese poder, innegable, lo han sustentado en la sombra, fuera de las luces, por eso no ocupaban puestos en el escalafón ordinario de la muy católica Iglesia. Ahora que tienen menos poder incluso en la sombra, donde se ha incrustado el Opus Dei, ocupan puestos en el cursus honorem de la santa Madre Iglesia. Hay un cardenal ya jubilado, Carlo Maria Martini. Un arzobispo en la curia, el español Luís Francisco Ladaria Ferrer, secretario de la Doctrina de la Fe, la antigua Inquisición, esa por cuyo regreso reza piadosamente Juan Antonio Martínez Camino otro jesuita purpurado. Los primeramente citados tienen fama de progresistas, dentro de lo cauteloso que se debe ser con ese término dentro de la Iglesia. De Martini se dijo, fue candidato a sucesor del gran polaco; del arzobispo Ladaria no hay más que revisar hemerotecas para saber que su nombramiento no fue muy bien visto por los discípulos de mosén Escrivá, claro que muy progresista no se debe ser Ladaria cuando Ratzinger le nombra para formar parte de su club más exclusivo. Desde luego quien no puede ser calificado, ni clasificado. ni honrado con el apodo de progresista es el escudero fiel de Rouco Varela, el chico de los trabajos sucios del ilustre gallego arzobispo de Madrid (Véanse ROUCO Y LOS FARISESOS (30.11.08) y ROUCO Y SUS HERMANOS (01-01.09) aquí publicados).
El escudero fiel ha vuelto a atacar, Iñigo de Loyola seguro que se lo reprocharía, no digamos el maltratado, por Wojtyla, padre Arrupe. Al fin los dos vascos fueron perseguidos por su fe. Iñigo tuvo que huir de Salamanca, porque a los dominicos, entonces dueños de la Inquisición, por la que tanto reza para que regrese Martínez Camino, no gustaban de los Ejercicio Espirituales de Iñigo de Loyola. El padre Arrupe, quien según el mejor biógrafo de los jesuitas Jean Lacouture (antiguo alumno) buscó a los pobres ( y no sólo a los ricos) para enseñar la A.M.D.G (Ad maiorem gloriam dei, traducido por generaciones como A merendar de gorra) fue arrojado al olvido por Karol Wojtyla de mala y penosa manera. Ni pensar quiero en otro vasco jesuita asesinado vilmente en El Salvador, Ignacio Ellacuría, que no será canonizado, como ninguno de sus compañeros asesinados, por muy mártir que haya sido, según esa doble vara de medir, según ese rastrero relativismo moral de quienes forman, entre ellos el escudero fiel Martínez Camino, de la fontanería, el aparato de la Santa Madre Iglesia. Y no dejaré de citar a Jon Sobrino a quién los amigos de Rouco en la curia retiraron el nihil obstat para enseñar. Repetiré lo ya escrito en anterior artículo: Martínez Camino por estética debería pedir la baja en la Compañía que Jesús con su nombre distinguió.
Sus últimas admoniciones, su penúltima predica haciendo de vocero de Rouco, quien ya prepara su baño invernal de masas en Madrid como ya empieza a ser tradición, hablan de excomunión, herejía y ( ¡oh contradicción! ¡oh paradoja!) de la vida. Cuando estos fanáticos se ponen a repartir excomuniones la mente recuerda a Giordano Bruno, sin ir más lejos, quemado vivo por creer que la Tierra no es el centro del universo. Y se atreve a hablar de vida el escudero fiel, que pertenece a un grupo, a un club que cuenta por millares los asesinados por no estar en acuerdo con los mandatos, por otra parte, tan cambiantes como es el caso de la de Tierra como centro del universo de la Santa Madre Iglesia.
No creo que ser excomulgado asuste tanto en el día de hoy, como en la Edad Media, pero sale más barato ser excomulgado que optar por ser apostata, porque para esto último hay que pagar el diezmo y las primicias a la Santa Madre Iglesia, esa de Rouco y su escudero fiel. Ya ganan bastante por decir barbaridades diversas, la no menor esa de la virginidad de la supuesta madre del supuesto Jesús.
Esta vez las diatribas, los fuegos del infierno y los trueno salidos de la boca de Martínez Camino, el escudero fiel, se refieren al aborto, los parlamentarios, los electores, la democracia en fin. Se refieren, sobre todo, a la democracia, porque Rouco y sus hermanos quieren una teocracia del corte de esa de Irán, pongamos por caso.
Creo más, como aquí quedó dicho en EL CONDÓN COMO ARMA (15.08.08) en la educación sexual que en el recurso extremo al aborto, que dudó agrade a ninguna mujer que se vea obligada hacerlo, pero nadie es dueño de la decisión de ninguna mujer. Nadie. La ley es necesaria. Poco más hay que discutir, pero también es necesario educar, para evitar abortos.
Por eso el dulce encanto de la caverna es tan contradictorio y entretenido. Condena la ley y condena también que en Extremadura el gobierno autónomo enseñe el conocimiento del cuerpo a los adolescentes. La cosa es ser castos, puros y ejercer la continencia. El resto es herejía. Luego salen condenas a miembros de la Santa Madre Iglesia por pederastia, pero eso no es para excomulgar, ni es herejía. Incluso se llega al cinismo, tan habitual por otra parte entre los seguidores de Rouco y su escudero fiel, de afirmar que no hay dinero en la diócesis de Boston para pagar a los perjudicados por los tocamientos de los muy creyentes, los muy píos y nada abortistas sacerdotes de la Santa Madre Iglesia. Fariseos.


EL ALAKRANA Y LA CORDURA

Noviembre 7, 2009

El llamado abrazo de Vergara entre los generales Espartero (isabelino) y Maroto (carlista), tengo la certeza, no habría tenido lugar en este mundo nuestro de información instantánea. Las declaraciones previas, el corte para el boletín radiofónico de las cinco de la tarde y el directo para las televisiones o la filtración interesada en la web lo habrían hecho imposible. El constante alboroto de nuestros días, esa necesidad apasionada de dar primero y ofrecer más, si es posible sangre mucho mejor, obliga a no consultar fuentes ni a meditar, sólo a fijarse en lo inmediato sin más, hacerlo más pronto que nadie y, sobre todo, gran paradigma, no romper la corriente, ir por la senda de la mayoría para no perder pie, para no ser diferente y caer en el equívoco ofreciendo información diferente o desde un ángulo diverso. Así lo inmediato esconde la información y aquel viejo adagio periodístico que rezaba: no dejes que una noticia te fastidie una buena crónica, se invierte, porque la noticia, la superficial, se extiende y expande como una plaga de langosta.

Sin caer en las diatribas fascistas sobre la bandera del Alakrana, si es bueno recordar que en esas aguas del Índico faenan barcos de patrón español, pero que pagan impuestos en las Maldivas (no sólo), sin embargo es la Armada española quien se encuentra por allí para salvaguardar los intereses de esos patrones hispanos que envían allí sus barcos a faenar. Los españoles pagamos los salarios de los marinos allí desplazados y los patrones de los buques pesqueros pagan a las Maldivas (como ejemplo). Eso, cuando menos, está un poco mal. No vale pedir soldados para protegerse y no pagarlos con impuestos en el mismo Estado que envía los militares.

Tan mal, cuando menos, como subirse al cargo de la crítica al Gobierno, aprovechando el lógico sobresalto de las familias, como hacen algunos de los voceros del Partido Popular, aunque alguna voz suene a histeria barata, como esa de la portavoz parlamentaria del PP Soraya Saenz de Santamaria, a veces se extraña mucho a Eduardo Zaplana. Suenan, aunque sean igual de ilógicas, mejor las críticas en la boca de Dolores de Cospedal, quién sí ha hecho olvidar a Ángel Acebes.

Tan mal, como irse a pescar a aguas que no son internacionales. Somalia, desde 1992, es un Estado fallido, donde se pelea por un trozo de páramo y donde, posiblemente la única riqueza, casi veinte años de anarquía después, sea la extorsión tanto en tierra como en mar. Somalia es un Estado fallido, pero eso no permite faenar en sus aguas y eso, más nos vale no olvidarlo, estaban haciendo los trabajadores a bordo del Alakrana. Advertidos, además, estaban de la inconveniencia, la falta de sentido y el peligro de faenar fuera de las aguas internacionales, pero allí se fueron. Los piratas no son de recibo, pero el Alakrana les facilitó la labor, recuérdese.
Los diplomáticos españoles saben lo duro que es sobrevolar en helicóptero, acompañados por funcionarios del Estado donde representan a España, las aguas jurisdiccionales de una nación, pongamos por ejemplo el Reino de Marruecos, para asistir al arresto de un pesquero español y así comprobar como la detención se realiza porque el pesquero español está dentro, pero muy dentro, de las aguas jurisdiccionales.

Somos, después de Japón, la nación más consumidora de pescado del planeta. Nuestras flota es de las mayores y mejores del mundo. En Namibia hay más gallegos casi que en Argentina y su trabajo allí tiene y mucho que ver con la pesca. Somos una multinacional de la pesca, hemos esquilmado los mares. Los marineros de Bermeo se pelean, literalmente, con los pescadores vasco-franceses por la anchoa y no quedan anchoas en el Cantábrico. Pescamos en el mundo entero. Somos los dueños o nos lo creemos. Y en muchas ocasiones pasamos de frenada.

El oficio de pescador no supone mucho más que el 0,01 por ciento del PIB comunitario, pero tienen una repercusión muy superior a su contribución a la riqueza de las naciones. En muchas partes, como en Escocia o Dinamarca, las autoridades les temen, a los pescadores de bajura. Los noruegos no quieren entrar en la Unión Europea, además de para no repartir los beneficios del petróleo del mar del Norte, para que nadie pesque en sus aguas. Sobre todo y principalmente para qué no pesquen los españoles.

No defiendo, ni justifico la piratería, pero sí me gustaría contribuir a colocar a cada uno en su sitio. El secuestro del Alakrana, además de proporcionar más primeras páginas a Baltasar Garzón, ha puesto en entredicho a la Unión Europea, que ha firmado un protocolo con Kenia sobre los piratas. Ha hecho olvidar que en Somalia no se mata a la secuestrados, los piratas sólo quieren dinero, para armas, para proseguir la interminable lucha interna por el poder. En 1992 una expedición de la UE, con el entonces comisario Manuel Marín al frente, hubo de pagar dos veces en Mogadiscio para poder entrevistarse con dos señores de la guerra. Los Estados Unidos, tan aficionados a permanecer en lugares inhóspitos, huyeron de Somalia y no han regresado pese a que los terroristas de Qaeda son los amos de gran parte del terrotorio somalí. Esto del Alakrana es un episodio más de un país deshecho, que lo recuerden los patrones que faenan donde no deben y poner, ellos sí, en peligro a su trabajadores y en jaque a una nación: España.

El número de despropósitos en esta historia es muy grande, no es el mayor escuchar que se libere a dos de los secuestradores hoy en cárceles españolas. Quienes eso solicitan confunden España con Somalia y eso cuando menos es muy grave. La caverna escribe contra el Alakrana porque no lucía, conforme a las leyes del mar, el pabellón de España y en paralelo ataca al gobierno de manera exhaustiva. Un poco de moderación y coherencia no vendría nada mal. Claro que el PP con tal de que olvidemos sus enriquecimientos indebidos es capaz de cualquier cosa. Incluido hundir el Estado. No cargarse a Zapatero, sino al Estado.

El Reino de España está representado en el lugar del conflicto por el embajador de España en Kenia. No es un diplomático cualquiera. Nicolás Martín-Cinto es un experto en la lucha contraterrorista y, al tiempo, un muy buen negociador. Seguro que no lo enviaron a Kenia por eso, África no es lugar, salvo Marruecos y Suráfrica, para un diplomático de la categoría de Martín-Cinto, pero allí está, en buena hora, y no ha parado de intervenir en Somalia y no sólo por la piratería. Convendría dejarle trabajar. Sabe bien cual es su negocio y no le gustan los focos.

No vendría mal, aunque sea políticamente incorrecto y desaconsejable por los creadores de imagen, que los señores Feijoo y López, presidentes autonómicos de Galicia y País Vasco, de donde proceden los trabajadores del Alakrana con nacionalidad y pasaporte español, recordaran a los pescadores, cuando regresen a casa, que no es bueno desobedecer a los encargados de protegerles, que no es sano meterse en la boca de lobo, que no conviene esquilmar el mar junto a la costa, aunque sea mejor la pesca.


RAMÓN LUIS VALCÁRCEL, COMO EJEMPLO

Octubre 31, 2009

Surgió de la periferia al centro como adalid de la causa Mariano Rajoy. A ejercer de escudero mayor, presidió el Congreso, le condujo una máxima: mejor Mariano en mano, que Esperanza volando y otra esencial en un hombre de derechas de toda la vida, pero del ala centrodemocrática del PP, la unidad. Su peso específico, el mismo que le continúa rodeando, es su buen hacer y su respaldo electoral. Claro es el presidente del Murcia y se le olvida con demasiada frecuencia. Es barón importante, no tiene correas que le aten, ni sastres que le midan. Incluso deja caer entre los amigos su hartazgo, sus ganas de abandonar la política. No lo hará, aunque lo desea fervientemente, porque su sucesor sería el alcalde de Murcia capital Miguel Ángel Cámara y eso le produce úlcera de duodeno, sarna y urticaria al presidente de la Comunidad Autónoma. El alcalde es de la otra parte del Partido Popular esa más cercana a la caverna. En pleno delirio de declaraciones provenientes del imperio de la gaviota, Ramón Luis Valcárcel ha mantenido un segundo plano y una discreción admirables. Era amigo de Francisco Camps, al menos compañero de manifestaciones sobre la eterna disputa de la aguas y demás trasvases. Sigue creyendo que los trasvases son necesarios para su región, pero ya no sale de la mano y por la calle con Camps.
Ha hablado el presidente de la Comunidad de Murcia con ponderación, pero con una dureza implacable. Sin alardes, como el escudero del cobarde Alberto Ruiz Gallardón, quien nunca da la cara. Ha criticado, Ramón Luis Valcárcel, a su antiguo compañero de manifestaciones como poca gente ha hecho desde el interior del Partido Popular, al tiempo ha mantenido una lealtad, digna de elogio a Mariano Rajoy. Es tan destacable y llamativa su actitud, que contrasta con la verborrea de Manuel Cobo, un segundo admirable, por otra parte, porque se lleva las bofetadas que deberían caer sobre su jefe, el faraón de las basuras, el pusilánime que manda a Cobo a la batalla. Ahora por Caja Madrid, antes para ocupar la presidencia del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. No se comprende muy bien la razón por la cual se suspende de militancia a Ricardo Costa y no se aplica idéntica vara para Cobo.
El problema de Francisco Camps, el iluminado, lo ha definido de manera excelente Ramón Luis Valcárcel. Afirma el presidente murciano, que su homólogo valenciano no ha gestionado bien la sastrería. Tiene razón Valcárcel, porque el problema de Camps no son los trajes regalados, sino la mentira. El mismo error que llevo a Richard Nixon a dimitir y estuvo cerca de llevarse por delante a Bill Clinton. Convendría escuchar más al presidente de la Comunidad de Murcia, aunque grite menos, sobre todo cuando la jaula de grillos alza la voz al mismo tiempo.
Ahora que el juez Baltasar Garzón no será atacado por la caverna, sería inmejorable que se impusieran los tipos como el barón de Murcia, más que nada para que no nos ofusquemos con la corrupción y equiparemos a todos los políticos o se nos llene la boca y el ordenador de palabras como que el sistema no funciona. El sistema funciona, la prueba es que se persigue a quien delinque. Los corrompidos saben que el sistema funciona y que no son impunes. Están los jueces, están los fiscales, están los servicios de seguridad del Estrado y también, afortunadamente, políticos como Ramón Luis Valcárcel. La mayoría son honestos, aunque algunos sean tan torpes como el llamado secretario general del PSM, Tomás Gómez, quien nadie acierta a comprender cual es su papel en este juego. En principio y con lo que llueve entre el escudero Manuel Cobo y la enorme Esperanza Aguirre, Tomás Gómez debería, al menos, hablar, pero ni eso sabe.


ZAPATERO Y LOS VIEJOS

Octubre 25, 2009

Dicen que la bíblica Susana copulaba con un joven mancebo y los viejos tuvieron celos de ello e intentaron someter a la joven y hermosa Susana, cuando ésta se bañaba. No lo lograron. Los viejos fallaron en su intento, en consecuencia se irritaron en grado sumo. Algo semejante parece sucederles a los viejos (o ellos se llaman así) del Partido Socialista Obrero Español con su máximo líder y a la sazón, presidente del gobierno de España.
En los últimos tiempos algunos de estos ancianos emiten juicios escasamente favorables no sobre la capacidad política del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, sino sobre sus modos, maneras o comportamientos en su hacer diario, hecho, por otra parte sorprendente, pues los escribientes o habladores de críticas tan agrias, tienen escaso, por no decir nulo, contacto diario y personal con la persona que atacan y con su entorno. Sí tienen en común, dos de los más irritados por José Luis Rodríguez Zapatero, que cobran, y debe ser cantidad suficiente, del Grupo Prisa, empresa de comunicación en perdidas enfadada con el presidente por no haberse doblegado a sus peticiones.
El primero en salir a la palestra de los ataques fue el catedrático Gregorio Peces-Barba, llegó al PSOE desde el grupo de católicos por el socialismo, Alfonso Guerra le tenía entre los “vaticanistas”. Este padre de la Constitución, seguramente quien filtró el borrador o lo dejó olvidado encima de la mesa de un Parador, es el creador del Consejo del Poder Judicial paradigma de lo infructuoso. Tamaña aportación debería moderar las diatribas del doctor Peces-Barba, inventor -para sorpresa de compañeros de partido y diputados de la oposición- de la abstención del presidente del Congreso, al modo del “speaker” de la Cámara de los Comunes británica. Decisión esta última que no ha prendido en los hábitos y costumbres de sus sucesores en tan destacado cargo. El ya ex rector de la Carlos III ocupó cargo por decisión de José Luis Rodríguez Zapatero, pero su fracaso, ese de Gregorio Peces-Barba, fue muy considerable, tanto que hubo de abandonarlo de manera poco ilustre. Quizá por eso anda ahora metido a crítico político, porque no pienso sea por cobrar a tanto la línea, aunque nada es imposible en estos días.
El doctor en Derecho Gregorio Peces-Barba asesoró, hace años, a Rodríguez Zapatero y el presidente le hizo caso, por ello, obtuvo el cargo de ministra de Educación María Jesús Sansegundo, cesada el mismo día que se aprobó una Ley. Es decir porque lo hizo mal, ramatadamente mal. Es obvio que se equivocó Rodríguez Zapatero al designarla, pero el consejo fue del sabio Peces-Barba. Con estas, hay algunas más, credenciales se aviene a colaborar con Juan Luis Cebrián en su batalla por el oligopolio de Prisa.
Claro que tienen aún más morbo los improperios salidos de la boca del patrón de la “beautiful people”, el hombre de las devaluaciones de la peseta por su empeño cerril, es de Estella, en situar la moneda española en el Sistema Monetario Europeo enganchada al marco alemán, el amigo íntimo y defensor de Mariano Rubio, el destructor de la Caja Postal, propulsor de Mario Conde, un liberal socialista según propia definición, que en sus mejores horas, esas de la noche con whisky, llamaba caudillo a Felipe González. Carlos Solchaga, tan político él, que puso al alcance de los sindicatos, por las maneras altaneras que acreditaban al ministro de Hacienda a la hora de tratar a los dirigentes de Comisiones Obrera y UGT, una huelga general, se ha sumado a los embates contra el presidente del gobierno a quien acusa, indirectamente, de cesarismo. El mismo Carlos Solchaga que mandaba a su jefa de prensa a abrirle la cama del hotel. El mismo Carlos Solchaga que, acabado su paso por la política activa, dimitiendo de mala manera, se fue a trabajar como presidente del consejo editorial del Grupo Expansión que, en ese tiempo, estaba en manos de miembros del Opus Dei. Por cierto, cuando el grupo Expansión pasó a depender de Pedro J. Ramírez, Carlos Solchaga dimitió y encontró trabajo en el Grupo Prisa. Se comprenden sus ataques, es hombre agradecido.
Calculo que no soy el único con memoria, por eso califico de deshonestas las diatribas. Hay otras de viejos que se consideran apartados, como es el caso de Joaquín Leguina, pero el político cántabro, siempre ha sido caminante por espacios plenos de espinas, le gustan. Estos ancianos críticos en lugar de estar satisfechos porque su partido, por vez primera en la historia, haya accedido al poder con una nueva generación, después de los trabajos realizados por la anterior, se dedican, en los casos particulares de Gregorio Peces-Barba y Carlos Solchaga a servir los intereses de quien les paga. Es lícito, pero escasamente ético.


GANAR AL MADRID, PERDER ANTE EL DEPORTIVO

Octubre 18, 2009

Debe ser precioso ganar en el Santiago Bernabeu al Real Madrid, sobre todo si el equipo que realiza la hombrada es entidad de pocos medios económicos. Si tamaña hazaña, por lo excepcional cuando eres club modesto, se produce hay derecho a primeras páginas, a entrevistas múltiples a espacios de televisión y radio, después llegara el olvido y, quizá, la segunda división con el despertar del sueño.
Reconozco que todo once que se precie, aspire a ganar al Real Madrid, caso contrario la competición sufriría y eso no es ni sano, ni recomendable. Reconocer no significa entender semejante sueño. De nada sirve, las estadísticas están para mostrarlo, luchar, dejarse la piel, ante el Real Madrid, porque por norma – ya sé que están las excepciones – gana el Real Madrid. Debe se demoledor plantar cara ante tanto megamillonario para ser goleado. Queda el reconocimiento y el minuto de gloria de los resúmenes posteriores al partido. Después, la realidad es cruda, la realidad del resultado, la constancia única para los restos. Más aún al domingo siguiente de esfuerzo tan considerable, tan loable, tan alabable, tan reconocido, se vuelve a perder.
En los sorteos del mes de julio, los equipos deben soñar con enfrentarse al club que suelta el Real Madrid. Se deben convocar hadas, conjuros y magos para que la suerte, algo manipulada, pero suerte al fin, favorezca los intereses propios. La Real Sociedad de San Sebastián estuvo muy cerca de alcanzar el título de Liga en la temporada 2002-03. La Real recogía la jornada posterior a los equipos que se desinflaban agotados por el improbo (a la par que infrutuoso) esfuerzo de ganar al Real Madrid. Un Real Mallorca sólo cosido por la mano mágica del entrenador-filósofo Gregorio Manzano debe su permanencia en Primera, el propio esfuerzo al margen, a que, en la pasada temporada, tenía a bien recoger a los aspirantes a ganar al Real Madrid.
El afortunado en esta sesión bipolar – entiendo los cantos de esos héroes que son los periodistas radiofónicos, porque tienen el buen gusto de promover la fiesta para que esta no decaiga, pero la 2009-10 es bipolar, como casi siempre por otra parte- es el Deportivo de la Coruña. Ese milagro de Augusto Cesar Lendoiro. Ese club, con estadio pequeño, en ciudad hermosa, mas poco poblada, sin apoyo de una factoría industrial potente, que fue capaz de romper la hegemonía de los poderosos, vuelve por sus fueros tras recibir a quienes osan ganar al Real Madrid. La labor de Miguel Ángel Lotina es evidente, indiscutible, pero la diosa fortuna ha sido generosa con el club gallego, la fortuna o, seguramente, la meigas.
Ensalzado hasta el cansancio el esfuerzo ímprobo – y de magro resultado – del Jerez en el Bernabeu (5-0) visitó en su cancha la jornada siguiente el Deportivo al club andaluz y venció el conjunto coruñés. Lo mismo sucedió con el Tenerife. Desbocado en el Bernabeu, ahogado en la isla por el Deportivo. Último, por ahora estamos en la séptima jornada de una Liga bipolar, ejemplo. Ganó el Sevilla – la alternativa dicen- al Real Madrid, bien ganado, pero perdió ante el Deportivo, aunque en esta oportunidad hubo parón liguero en el intermedio. Ahora se ensalza, con justicia -ni duda-, al Deportivo. Lotina y Lendoiro saben de esto y conscientes son de que no son alternativa, pero si se clasifican para la Liga de Campeones, pues eso que han ganado. Se clasificarán, tienen el viento a popa y a toda vela.
Seguro que no es políticamente correcto, pero dadas las enormes diferencias económicas, al Real Madrid sólo pueden aspirar a ganarle – en el Bernabeu sobre todo, pero también fuera de su casa- el FC Barcelona, el Valencia, el Sevilla y el Atlético de Madrid, lo demás son juegos malabares y sueños imposibles, esfuerzos inútiles. Tan inútil como manifestarse en Madrid contra el proyecto de Ley que deja en las mujeres las posibilidad de abortar. Es bueno, incluso lúdico hacerlo, pero el noventa por ciento del personal estamos a favor del proyecto. Bueno, pues lo mismo. Es bueno soñar con ganar al Real Madrid, pero es esfuerzo inútil. El Real Madrid, aún jugando mal, golpea y hunde. El Deportivo, después, aumenta el hundimiento.
El RCD Espanyol de Barcelona suele perder frente al Real Madrid. Así ha sido, también, ésta temporada. Resulta que el único equipo que ha ganado al Deportivo, Real Madrid al margen, ha sido el Espanyol y ganó en Riazor. Prueba del algodón. Prueba de lo absurdo del esfuerzo, aunque tanto sudor merezca el canto de los juglares en los medios de comunicación.
En principio lo escrito es válido con respecto al FC Barcelona, pero hay diferencias notables. A día de hoy ganar al Barcelona es casi objetivo imposible. Por otra parte no tiene el mismo morbo ganar al Real Madrid, el imperio esteblecido, que al FC Barcelona, el aspirante al cetro. Cae mucho mejor el Barça en España, que el Real Madrid. En todo caso sólo uno de los dos ganará la Liga, como casi siempre. Miren la historia y verán que salvo estos dos gigantes los libros únicamente los nombres del Athletic Club de Bilbao, Atlético de Madrid, Valencia, Real Sociedad, Real Betis Balompíe, Sevilla y Deportivo de La Coruña. Así es, aunque cada jornada haya que vender humo para bien de televisiones de pago y alegría de los oyentes de la radio.


RECUERDA: ERES MORTAL

Octubre 10, 2009

Cuando un general romano entraba triunfal en la Ciudad Eterna y el pueblo y el senado de Roma lo aclamaban, un esclavo, situado tras él, le repetía de manera constante esta frase: RECUERDA QUE ERES MORTAL más que nada, para que no se envaneciera, para que la soberbia no le cegara, para que la arrogancia no enturbiara su futuro. Es lástima que en estos tiempos, por fortuna ya no hay esclavos o no debería haberlos, un amanuense, un alto cargo, un director de imagen o un jefe de gabinete, no recuerde su condición de hombres mortales, perecederos a algunos políticos gentilhombres.
En los días recién pasados suenan tres nombres, al menos, a quienes sería recomendable les recordaran su condición de mortales, por tanto su capacidad real de equivocarse, de no ser imprescindibles, de no ser insustituibles. Estos tres inmortales son latinos, mediterráneos, pero seguro que en otros lares abundan especies similares. Cierto es que los tres han protagonizado un mismo día de gloria. Uno, confunde su cargo electo con el pueblo entero, por unas trajes que no debió aceptar y ya aceptados debió confesar que eran regalo, en vez de ir de procesión en procesión. Un segundo, confunde la empresa, la política y se canta a si mismo, como un nuevo Hitler. El tercero y último es un niño bien proveniente de la gauche caviar quien por mantener el nivel del caviar ha abrazado con entusiasmo y fervor el espíritu del actual inquilino del Palacio de El Elíseo en París.
Aquel que confunde la Comunidad Valenciana, el pueblo valenciano con su misma figura, el hombre de los trajes a medida y que goza de amigos del alma como poco, se llama Francisco Camps y pretende estar por encima del bien y del mal. No lo está y como en aquella película inolvidable “Más dura será la caída“. Es verdad que, en un mundo de imágenes donde los conceptos se evaporan, tardará en llegar la caída, pero llegará. Cayó hasta el Imperio Romano. A Camps, dejada al margen la debilidad de Mariano Rajoy que, paradójicamente es simultaneamente su fuerza, le salva el silencio de los demás protagonistas de la trama, esos dadivosos caballeros que le proveían de trajes a medida. Como toda organización que se precie, conviene a sus miembros y beneficiarios guardar silencio. Hasta ahora, al menos, los detenidos y los caídos, ya una guía telefónica, no hablan, pero Camps, Rajoy y demás saben que en cualquier momento alguién puede pedir árnica y ponerse a contar y a cantar. Ocurrió en el pasado y sucederá en cuanto las prisión se abra aún más.
El segundo inmortal es el primer ministro de Italia, un tipo de opereta, que ha llegado hasta ahí ayudado por gente de la izquierda socialdemócrata que le permitió tener televisiones privadas en Francia, donde, por cierto, sucumbió el producto, y España, donde lidera la promoción de lo más cutre. En los años ochenta con François Mitterrand al frente de los destinos la República y Felipe González como presidente del Gobierno del Reino, Silvio Berlusconi era promocionado como el hombre que le abría la televisión a la izquierda. Gran visión de futuro por parte de aquellos que así lo definían. Además Silvio Berlusconi era amigo y estaba protegido por Bettino Craxi un socialista italiano, que fue primer ministro en la Italia de antes de la caída del Muro de Berlín y quien acabo sus días en el exilio, porque si regresaba a casa, daba con sus huesos en la cárcel. Con estos precedentes Silvio Berlusconi, cantante de cabarets como profesión primaria, no es raro, ni puede ser extraño, que confunda su puesto con la República Italiana, que se considere distinto al resto de los mortales italianos ante la Ley, que se cargue las instituciones, que confunda a las masas, que niegue evidencias y que suenen tanto él como su aliado Umberto Bossi a fascismo puro y duro aunque sin camisa negra. Pensar que la salida ante tanta podredumbre que se cierne sobre la gran Italia sea Gianfranco Fini, el hombre que refundó el partido de Benito Mussolini, da para grandes tratados y para convenir que éste ejemplar único que se da vivas, da pánico.
Frederic Mitterrrand, ministro de Cultura de Francia, es el tercer y puede que le más patético ejemplo de humanos políticos inmortales. Este intelectual, o eso dicen, refinado, culto, muy bien educado, sobrino del maquiavélico François de idéntico apellido y de quien no ha heredado nada. admite que hace turismo sexual y lo defiende. Apesta.
Convendría reflexionar un poco sobre lo mucho que cuesta la libertad, los valores democráticos, porque estos ejemplos se amparan en la impunidad, creen estar por encima del bien y del mal y por si esto no bastara, amenazan con la inmortalidad, menos mal que sólo es amenaza, porque son mortales, aunque no se lo crean.


LOS SOCIALISTAS, EL PODER Y LOS INDOCUMENTADOS

Octubre 3, 2009

Los resultados de las elecciones legislativas celebradas en la República Federal de Alemania el domingo 27 de septiembre de 2009 han abierto, en artículos periodísticos y tertulias audiovisuales, dudas sobre el futuro del socialismo en Europa. No se escribe o habla de la desaparición inminente del socialismo democrático, pero casi. Como si veinte años después de la caída del muro del Berlín y en plena crisis del capitalismo, se hundiera ahora el socialismo. Seguida esa hipótesis tal y como se expresa, habrá que convenir que es equivocada, pues el socialismo democrático, desde que se aplica el sufragio universal directo y secreto, pasa más tiempo en la oposición que en el gobierno. Dicho de otra manera lo sucedido en Alemania no es novedad, no debería ser noticia, ni dar pábulo a crisis inexistentes. La derecha domina los gobiernos europeos desde siempre, salvo en Suecia, algo menos en Noruega y Finlandia. En el resto rige el principio mayor de la derecha. No hay más que acercarse a la hemeroteca más próxima o buscar en la red o leer con mínima atención un libro de historia contemporánea.
En la citada Alemania, desde las primeras elecciones es decir desde 1949 ha habido cinco cancilleres democratacristianos por sólo tres socialdemocrátas. En ninguna de sus victorias los socialdemócratas pudieron gobernar solos, no obtuvieron la mayoría absoluta. La democracia-cristiana alemana, que se autodenomina social-cristiana tiene en su haber la Seguridad Social, es decir uno de los pilares básicos de la idea europea de calidad de vida. Desde Adenauer hasta Willy Brandt pasaron veinte años de socialdemocratas en la oposición. Alcanzaron la Cancillería en octubre de 1969 y fueron expulsados de ella, vía maniobra filibustera de los liberales, en octubre de 1982, o sea trece años. Luego llegó el gran Kohl para unificar Alemania y ocupar el puesto de Canciller desde 1982 hasta 1998, siete años del socialdemocráta Schröder y Ángela Merkel. Una ligera y rápida suma ofrece en sesenta años cuarenta de poder cristiano-democrata. Es la fría realidad. Ni el triunfo este septiembre de la derecha alemana ha sido tan significativo, ni hay una crisis irreparable en la izquierda, sí es verdad que hay muchas izquierdas o que la sociademocracia alemana no es la única manera de entender el socialismo.
El ejemplo alemán vale para Francia, donde de seis presidentes electos de la V República sólo uno era socialista: Mitterrand. Si echamos la vista un poco más atrás, a los gobiernos de la cuarta República veremos que los primeros ministros provenientes del SFIO (Sección francesa de la Internacional Obrera, nombre usado por el socialismo francés hasta 1971) fueron cuatro frente a diecinueve en los años comprendidos entre 1945 y 1962.
Lo mismo se puede decir de Italia o de Holanda o Bélgica, ergo, el socialismo democrático siempre ha estado en crisis. Es verdad que en España, Portugal y Grecia, donde se padecieron dictaduras, el socialismo democrático ha ocupado el poder con más o la misma frecuencia que la derecha. La izquierda progresista frena al liberalismo depredador de la derecha o lo modera, pero ocupa menos el gobierno en Europa, desde 1945 cuando de verdad se instala la democracia como forma de vida. En el Reino Unido donde la alternacia es más común, también han habido más años conservadores que laboristas. Deducción o hay mucho indocumentado, o hay ganas de escribir por escribir o el socialismo democrático está en crisis permanente como el teatro. Me inclino por la abundancia de ignaros.
La socialdemocracia acusa la crisis actual del capitalismo, porque ha sido su mejor gestor, aunque desde los años ochenta se haya dejado llevar por el liberalismo puro y duro aplicado por los teóricos económicos de Thatcher y Reagan. Regresar a los orígenes, aquellos que recomiendan repartir más equitativamente las riquezas, corregir los errores sin cuento del mercado, reducir las plusvalías del capital será una buena noticia para la izquierda progresista. Además la derecha ha entendido que, para convervar el poder, debe acudir en masa a la urnas. Si es preciso tapándose las narices, como recomendaba Indro Montanelli en la Italia del oligopolio de la democraciacristiana. La izquierda no tiene tan claro semejante axioma, quizá porque no ame tanto el poder, quizá porque no perciba la diferencia, que la hay sin duda. Subir los impuestos sirve para mantener una escuela pública, una salud pública y unos servicios públicos, lo contrario es abrirse a la dura y espantosa realidad del mercado.
La izquierda alemana no ha salido tan mal parada, pese a la abstención enorme habida. Al ganador Socrates en Portugal le vendría mejor buscar apoyos por su izquierda, no parece que lo vaya a hacer, que por la derecha, porque la sociedad europea irá reclacamando cada vez más meno liberalismo demoledor y un poco más de mercado controlado. No digo planificar, ni nacionalizar, digo intervenir. Es de izquierdas y socialdemócrata.


JOSÉ MANUEL ZELAYA Y LAS REGLAS DEL JUEGO

Septiembre 25, 2009

Estar contra los golpistas hondureños, esa clase dirigente y oligárquica incapaz de aceptar los valores democráticos, pero capaz de de considerar que el poder les pertenece por la gracia dios, es pura higiene democrática. Es la tercera vez en poco tiempo que este parado desde su bitácora, alude a la situación hondureña y lo hace convencido de la necesidad de apoyar la democracia y enfrentarse a golpistas varios. Un golpe de estado en una democracia parlamentaria no es asumible de ninguna manera y menos cuando las elecciones están previstas en un breve plazo. Roberto Micheletti debe deponer su arrogante postura y plegarse a legalidad democrática. Acusar, como hace la derecha hondureña, bueno y la española, al presidente depuesto de comunista, además de falacia, es un sin sentido mayúsculo. Zelaya es un miembro más de la oligarquía que lo ha derrocado. Zelaya, en un ligero y posiblemente superficial análisis marxiano, es un traidor a su casta y a su clase, porque sigue siendo uno más del mismo Partido Liberal de Michelleti. No es Zelaya un izquierdista peligroso, nada o muy poco tiene que ver con los demonios de la derecha atávica y ultramontana como Hugo Chávez o Evo Morales. Zelaya pertenece a la clase dirigente, por eso le permitieron ganar.
La situación actual en Honduras, que debe resolverse cuanto antes con la vuelta de Zelaya, hasta que le toque constitucionalmente entregar el poder a su sucesor electo, tiene, pese a los golpistas, muchos elementos positivos. La postura inequívoca de España, digna de todo elogio, salvo para los nostálgicos de Francisco Franco, otro golpista. La acertada actuación de Lula, el presidente brasileño que tanto ha hecho por su gran país y que ahora ejerce de hombre fuerte en la América Ibérica. También es destacada, gracias a España sin duda, la postura de la Unión Europea ante el gobierno de facto en Honduras. Menos elogiable es la posición de Washington, donde por lo menos hay dos posiciones, aquella de la Secretaría de Estado y esa otra de la Secretaría de Defensa. Habrá que conformarse, peor hubiera sido con la administración George Bush II, que habría reconocido a los golpistas. No ha sido así y en consecuencia el ministro hondureño de Asuntos Exteriores osa afirmar que con la llegada de Obama a la presindencia de los Estados Unidos la democracia ha huido de los Estados Unidos. Una estupidez supina, pero del gusto de fascistas varios y otros voceros integristas.
Hugo Chávez, a su modo, lo dijo en el reciente pleno de la Asamblea de la ONU, “ya no huele a azufre, ahora huele a esperanza” . Sin suscribir en su totalidad la sentencia de Chávez, si es verdad que algo le ha cambiado al mundo desde la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca. El negro que tanto irrita a los ultramontanos de este planeta. Por eso cabe desear que el símbolo de ese cambio, el regreso de Zelaya a la jefatura del Estado de Hoduras se produzca de inmediato. Será una señal inequívoca de que el pueblo es soberano y que no hay más caminos para alcanzar el poder que las urnas.
Los hondureños son las víctimas de este golpe de Estado de corte conservador. Las Fuerzas Armadas hondureñas emiten indicios claros de división y evidentes de cansancio. El país está parado, los supermercados vacíos. Los golpistas hondureños, que tanto dicen querer a su país, que tan patriotas se definen, deben dar pruebas de su amor a la patria abandonando el poder que usurpan de mala manera.
Si Zelaya ha cometido errores las urnas decidirán. Todo hace indicar que los liberales de Zelaya y Micheletti van a ser los grandes perdedores de los comicios, pero será bueno y muy saludable que el elegio lo sea sin sospecha, para eso Manuel Zelaya debe regresar al puesto de Presidente del que fue arrojado por los golpistas. No hay nunca razones para un acto ilégitino como el cometido por Micheletti y sus secuaces, pero las usadas en ese caso: un referendum para poder ser reelegido, es algo que a los ultramontanos del mundo les gusta mucho, cuando es Álvaro Uribe quien lo propone. Además Zelaya no pretendía ser reeligido de inmediato, sino tras el próximo período presidencial.
Es deseo de este parado desde su blog que la próxima vez que toque escribir sobre Honduras, nunca ocuparon tanto lugar en el informacion los hondureños, sea para celebrar el triunfo de la democracia: la vuelta de Zelaya a la jefatura del Estado y la marcha de Micheletti. Éste debería ser juzgado por golpista, pero seguro que es mucho pedir.


EL GRAN WYOMING Y LA ALCALDIA DE MADRID

Septiembre 18, 2009

No conozco personalmente a José Miguel Monzón (a) Gran Wyoming; aunque sí sus andanzas audiovisuales y confieso que me parece un tipo fuera de lo corriente, transgresor, que viene del verbo transgredir, según la RAE es quien quebranta o viola un precepto de la ley o estatuto. Esa cualidad mayor es necesaria para romper la monotonía implantada en Madrid desde la llegada a la alcaldía de la capital del Reino de José María Álvarez del Manzano, cuya labor de apertura de zanjas, aumento de ruidos ha continuado de manera manifiesta Alberto Ruiz Gallardón, también conocido como Ruiz Faraón. No vendría nada mal que alguien rompiera panorama tan cansino y abúlico y José Miguel Mónzón es, en mi opinión, el candidato ideal, para la Alcaldía de Madrid. No sé como le sentará la idea, por esa razón pido excusas de antemano, pero no hay otra opción.
No pretendo que sea el candidato del PSOE. El Partido Socialista Obrero Español se decidirá por un ser tan aburrido como los alcaldes del PP, pongo por ejemplo al ministro de Educación Ángel Gabilondo, quien parece el señalado por los dioses. Para aburrirse con el posible candidato del PSOE, perdón del PSM (Partido Socialista de Madrid) a la Comunidad de Madrid, Tomás Gómez ya hay suficiente. Basta. El Gran Wyoming sería la cabeza de lista de una agrupación de gente de la izquierda, gente progresista, y a quien no asuste que le digan despectivamente “progre”. Un hecho así alimentaría la esperanza de sacar a la derecha de la capital y de paso de la Comunidad, aunque debo reconocer que Esperanza Aguirre es divertida, ocurrente y pone ideas sobre la mesa, hecho único en el Partido Popular. Tener ideas debe ser horroroso, por eso tendrá, digo, tantos enemigos.
Con una campaña electoral montada alrededor del Gran Wyoming por lo menos nos sacudiríamos el alcanfor. Hay antecedentes. El Partido Conservador británico, una derecha demócrata y seria, logró la Alcaldía de Londres gracias a un personaje fuera de la común, lector de los trágicos helenos en griego clásico y periodista llamado Boris Johnson, también él un tanto transgresor, aunque educado en Eaton.
Conste que los partidos políticos me parecen esenciales para la democracia. Conste que no creo que todos los políticos lleven cinturones de marca y usen bigotes, pero sacudir de vez en cuando el árbol no es malo, al revés se rompe la norma y se habla de muchas cosas interesantes. Un ejemplo: recuperar para los ciudadanos de Madrid el Vaticano de Rouco Varela y sus chicos.
La irrupción de José Miguel Monzón como candidato a Alcalde de Madrid rompería tantas porcelanas, que se hablaría mucho. Sesudos tetulianos valorarían su capacidad para entender de alcantarillas o del insufrible tráfico de Madrid. Otros no menos sesudos politólogos explicarían las razones de su aparición y de la ruptura de la confrontración partidaria. Si el partido de ideología variable, por decir algo, de Rosa Díez partió de un grupo más o menos desestructurado y con mucho intelectual en la sombra, no veo obstáculos para formar un grupo liderado por Wyoming que destroce un poco lo establecido.
Madrid necesita recuperar la alegría perdida y sólo con Wyoming puede conseguirse. Hasta los insignes miembros de la izquierda caviar, después de tomar un whisky de malta de dieciséis años, colaborarían en la operación: devolver Madrid a los ciudadanos, aunque siga habiendo obras.